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lunes, 17 de enero de 2022

Libros recomendados

 Recientemente una de las usuarias de mi biblioteca me pidió libros en español. Ella es suiza, pero a los cinco años su familia se mudó a Argentina. Habla español perfecto - y también francés e inglés. De Argentina se mudaron a EEUU cuando era adolescente y ahora, a los 80 y pico, quiere reencontrarse con el español. 

Yo confieso que no leo mucho en español. Se me hace más fácil conseguir libros en inglés, así que perdí la rutina, y por ello le pedí recomendaciones a mis amigas Carel  y Lidia, ambas lectoras insaciables. 

Aquí va una pequeña muestra de sus sugerencias. Ah, y debo detallar que la usuaria me dijo que ella prefería novelas basadas en hechos históricos. 

  • El hijo de la panadera, de Ines Montero
    • Bueno, de Ines Montero todo, me dijeron ellas
  • Falcó y El Italiano, de Arturo Pérez-Reverte
    • Otro autor que tiene muchos libros excelentes
  • La isla bajo el mar, de Isabel Allende
    • Ese lo leí, pero no me gustó mucho, pero a ellas sí
  • La otra isla, de Francisco Zuniaga
    • Autor venezolano. El libro es sobre un inmigrante en la isla de Margarita, en Venezuela. Novela policial
  • La mano de Fatima y La catedral del mar, de Federico Vega
    • También hay una sobre el barco en el que Miranda intentó libertar a Venezuela
  • La loca de la casa, de Rosa Morena
    • Nuevamente una autora de quién merece leerse todos los títulos

  
 




 





martes, 12 de enero de 2021

Ceviche con Carel

 El ceviche de pescado siempre ha sido uno de mis pasapalos favoritos. En las fiestas en Caracas, mientras otros invitados estaban pendientes de los tequeños, yo siempre estaba atenta a la salida del ceviche. 

Si no lo conocen, el ceviche es un plato peruano en el que se "cocina" el pescado con jugo de limón. Pongo cocina entre comillas porque mi marido, que es de EEUU y a quien le gusta su carne bien cocida y con ketchup, insiste que está crudo. Pero no lo está, el ácido del limón curte el pescado y le da una textura completamente diferente. Es una cocción química. Agregarle cebolla, cilantro y ají transforma el pescado en una delicia inigualable. 

Aquí hay una receta peruana para ceviche de pescado. El ceviche se come en muchos países latinoamericanos, pero en Perú se le considera patrimonio cultural. Me gusta ésta receta porque da sugerencias para el tipo de pescado y de limones, sabiendo que no serán los mismos en EEUU u otros países que en Perú.  Y aquí está una receta del chef Sumito Estévez, que si me han ido leyendo últimamente saben que soy completamente fanática de su canal.

Pero creo que mi elaboración favorita es la que hicimos en casa de mi amiga Carel, que vive en Caracas y que me consintió siempre cuando iba a visitar a mis papás. Aquí les dejo un simulacro de receta para hacer ceviche en casa.   (Por cierto que Carel vende cremitas y mermeladas artesanales. Si están en Caracas, les recomiendo seguir su cuenta de Instagram, @alimentosconvida)

Ingredientes para ceviche de pescado:  (sin cantidades porque es al ojo, pero basicamente es mucho pescado, cilantro y limón, y un poquito de lo demás)

- cantidad de pescado fresco

- el cuento de dónde se compró el pescado, la conversación con el vendedor, la descripción del mercado, etc.

- cebolla morada, picada en ruedas finitas

- cilantro picadito

- raíz de jenjibre rallada 

- jugo de limón recién exprimido

- sal al gusto

- vista al Avila

- buenos amigos con quien compartir

Elaboración




Se deja reposar 15 minutos y se disfruta frente al Avila, en buena compañía.





martes, 15 de diciembre de 2020

Hallacas con Ana

Vivo en Egipto. Soy venezolana. Se acerca la Navidad. Me provoca una hallaca. Aquí no las puedo comprar hechas ni tampoco hay quien me regale una. ¿Cómo me mato el antojo? Llamo a Ana para hacer hallacas expatriadas. 



Ana llegó conmigo a Egipto hace 7 años. Es maracucha (o sea, no decora sus hallacas a la manera caraqueña, sino que ¡les pone mayonesa!) y a ella también le dan ganas de comer hallacas y escuchar gaitas después de la fiesta de La Chinita

No voy a incluir la receta aquí. Es muy larga y otros la demuestran muy bien. Aquí está la receta de Armando Escannone escrita y aquí un video con Sumito Estevez, donde además de explicar la receta, nos da muchos tips para su exitosa elaboración.  El video por cierto que es excelente.  (De hecho, ahora estoy enfiebrada viendo todos los videos del canal de Sumito.)

Hacer hallacas fuera de Venezuela o aún America Latina puede ser una fiesta de sustituciones:

Onoto

Se usa para aromatizar el aceite. Me lo traigo de EEUU, y por cierto, no es fácil de conseguir. Les deseo buena suerte porque el onoto contribuye mucho al sabor ese de Navidad.  

Ají dulce

Me traigo ají dulce deshidratado de Venezuela, pero si no tengo, pues no le ponemos. 

Hojas de plátano

No hay, uso papel de aluminio. Hay matas de plátano, sí, pero entonces tendríamos que cosechar las hojas, tostarlas, limpiarlas, cortarlas; es mucho trabajo. Y, me van a perdonar, aunque se pierde una dimensión de sabor, envolver las hallacas con papel de aluminio es facilísimo. 

Tomate

****Le tengo alergia. Hay mucha gente que no le pone tomate a sus hallacas porque dicen que se descomponen si se les agrega, pero Sumito sí se lo pone al guiso. Yo le agrego una salsa de tomate sin tomate. Aquí está la receta en inglés con la que yo usé primero y luego adapté a mi gusto. 

Salsa inglesa

Tiene tomate - y por cierto, gluten también. Yo hago la mía. Aquí está una receta, en inglés, sin tomate, soya ni gluten. No es la que yo uso, pero es la que conseguí en linea. La mía también se las debo. 

Encurtidos

Bueno, los encurtidos se encuentran en todas partes ya preparados, pero aquí en Egipto, a cada jarra le ponen un limón. De hecho, se pueden comprar limones encurtidos solos. A mí no me gustan. El sabor es demasiado fuerte así que yo hago encurtidos en salmuera sin limón. Los monto unos tres días antes y eso es lo que uso para las hallacas. Hay millones de recetas en Internet. Les invito a que prueben varias. La mía es otra receta que les debo.


Una característica de las hallacas caraqueñas es que se decoran. Eso significa que después de poner el guiso sobre la masa, se le agregan otros ingredientes. Estos son los decoraciones que les pongo yo. (Ana se ríe porque en Maracaibo no hacen eso.) (Por cierto que me enteré en el video de Sumito que el huevo y la papa se las ponen es en los Andes. Yo no tengo familia en los Andes. No sé de donde me salió agregárselos a las mías.)

  • huevos sancochados
  • papas sancochadas
  • pasas
  • aceitunas - por favor, si van a usar aceituna con hueso, ¡avisen a los comensales!
  • cebolla en ruedas
  • pimentón en tiritas (aunque al momento de comer la hallaca se las quito)


Tip:  El guiso y la masa deben quedar mas bien salados. Las hallacas se hierven, una vez elaboradas, y en el hervor se pierde un poco de sazón por lo que es importante que el sabor quede bien fuerte. 


Hacer hallacas es un trabajón. Ana y yo hicimos 25 en 6 horas, pero bueno sería hacer el guiso de un día para otro. En Venezuela se hacen en familia y se hacen muchas. Algunas para comer en casa y muchas para regalar.  Si le preguntan a mi hija, las 25 que salieron mas los 20 bollitos no fueron suficientes, así que ahora que la semana que viene estoy de vacaciones en EEUU voy a hacer más con mi cuñada gringa. Ella es buena cocinera, o sea que enseñarle a cocinar hallacas es buena inversión para mí, ¡muaj ja ja!

jueves, 30 de junio de 2016

De regreso

Este año regresamos en abril a China y en junio a Venezuela y a Cape Cod. Hoy, casi julio, regreso a ésta bitácora con dos entradas, ésta que leen y una muy atrasada, ¡del 2011! (y que ahora no encuentro.)

Regreso a China
Acompañanada de mis hijos, viajé a China en abril por una semana, para las vacaciones de Semana Santa. Como las vacaciones de este colegio coincidieron con las vacaciones del colegio en China, no logramos encontrarnos con todos los amigos, ni visitar mi biblioteca, pero todo lo demás fue un rico paseo por el pasado. Nos recibieron con tanto, tanto cariño y nos dimos gusto con todo lo que nos había hecho falta, que por fin se nos pasó la nostalgia que llevábamos pegada desde que nos mudamos a Egipto y nos dimos cuenta de que no era China. Uds. se reirán porque es obvio, pero en realidad, después de 13 años en China, mudarnos a un país diferente nos pegó más de lo que esperábamos. 

Con un par de amigas chinas en nuestro Starbucks favorito. 

Un paisaje muy de Tianjin. Con la contaminación el cielo es gris y casi no se ve la Torre de Tianjin (Tianjin Da Shá), pero allá al final del canal está. 
Durante esa semana, mis hijos se reunieron con sus amigos, pasearon por toda la ciudad y se deleitaron con todas las comidas que no se consiguen fuera de China: los tallarines, el puerco agri dulce, las empanaditas chinas, y los refrescos japoneses. Comimos en todos nuestros restaurantes favoritos: el mexicano, el alemán, el de la olla mongolesa, el japonés, el de los pinchos. Lo único que les faltó fue comer en Kentucky Fried Chicken, que según mis hijos, es completamente diferente en sabor - y mejor - que el KFC en cualquier otra parte del mundo. 

Pasaron la semana entera estirpadas de la risa, de la alegría de estar reunidas. 
A mí también me tocó pasear mucho con las amigas. Cuando nos fuímos, después de 13 años, no nos sacaron tanta fiesta. De hecho, me sentí poco apreciada. Uno no es profeta en su tierra, por lo que fue doblemente sabroso el cariño con que nos recibieron a todos. Como si fuera poco, la bibliotecaria que me siguió no fue tan buena y ya se va. Tal vez será poco modesto de mi parte, pero me encantó saber que le hice falta en lo profesional tanto como lo personal. 

A la entrada del mercado antiguo, un paseo bello que le recomiendo a todos los que visitan Tianjin.

Regreso a Venezuela
Mi papá cumple 90 años en julio así que teníamos que ir a visitarlo. Me llevé a Michaelito sólo. Andreína se quedó en Egipto la semana adicional que Scott tuvo que quedarse por ser director de atletismo, y se rehusó venir a Venezuela cuando se dio cuenta que llegaríamos a EEUU dos días después de Scott. A ella la estaba esperando un cachorrito que le regaló su abuela Ginny. 

Michael tenía 13 años que no viajaba a Venezuela, y nos encantó la reacción de los que lo conocieron de niñito. ¡Es que está altísimo!

Michaelito con su abuelo Daniel

Llegamos a casa de mi amiga Lidia y nuevamente ahí nos recibieron súper bien ella y su mamá. Encontré a mis papás bien, cuidados por mi hermano que vive en Margarita. Están en buena salud y buenos ánimos, lidiando como todos los venezolanos con la situación del país, pero bien dentro de todo. Tengo muchas fotos que montar un día pronto. ¡Se las debo!

Esta foto nos la tomamos en Hannsi en el Hatillo. 

Y por supuesto, no faltó la reunión con los amigos. Lástima que fue un viaje relámpago y no logré a ver a todos, pero me encantó conseguirnos con ésta muestra. Pasamos una tarde muy alegre en la librería Kalathos (que por cierto es una maravilla de librería. ¡Se las recomiendo!)

Amigos del Orfeón USB y la Sra Lourdes, mamá de mi amiga Lidia
Regreso a la playa
Y ahora estoy en la playa, en Cape Cod. Este año venimos solos, Scott y yo. Andreína se quedó con su tía en New Hampshire. La tía tiene caballos y Andreína es apasionada de todo lo ecuestre. Se va a quedar en NH hasta diciembre, estudiando en el colegio público del pueblo. Ya va a ver lo que es vivir en EEUU. Sólo conoce el país de vacaciones. Michael se quedó con la abuela Ginny. A él no le gusta la playa, y cuadró con la abuela para que le consiguiera empleo en el pueblo de ella y así quedarse en el apartamento para visitas que ella tiene sobre su garaje. Trabaja en un restaurante de lavaplatos. Le pagan 8.25 dólares la hora, que no es nada en EEUU pero no tiene gastos sino una abuela que lo consiente. 

A Scott y a mí sí nos gusta nuestra vida playera. El trabaja como salvavidas y yo soy ama de casa. Este año como no tenemos a los chamos, compartimos una casa con tres otros salvavidas. Es una casa enorme con vista al mar y muy cómoda. Lo único que nos falta son nuestros hijos, pero estamos practicando para cuando sean grandes y ya no vivan con nosotros. 



Aquí los dejo, esperando regresar a ésta bitácora nuevamente. En Venezuela me reclamaron varios lectores que la tenía tan descuidada. A ver si logro mantener la inspiración. 









sábado, 21 de junio de 2014

Alzando la mirada por fín

A mi me pega mucho el jet lag cuando venimos en éste sentido. Ir de aquí para allá es mejor porque durante el día estoy trabajando y eso me ocupa. De allá para acá lo que vengo es a vacaciones y por lo tanto puedo dormir durante el día y por más que me digan que aguante hasta la noche, el jet lag me tumba. Todo eso para decir que tengo una semana adaptándome al cambio de horario y todavía no estoy completamente recuperada.

También es que nos ha costado dejar a China después de tanto tiempo y lo estamos procesando. Mis hijos tienen a sus amigos, mi marido tiene a su familia y diligencias de la casa de aquí, pero yo estoy en limbo hasta la semana que viene cuando visite a mi familia en Miami. He tenido mucho tiempo para reflexionar y trazar planes para nuestra siguiente aventura en Egipto -- y también para dormir la siesta entre partidos

Sumado a la tristeza de dejar nuestra vida china, esta semana en Caracas murió Coronado, el papá de mi hermana del alma, Lidia. Murió de cáncer y mientras estamos agradecidas de que se acabó su sufrimiento, nos duele su ausencia. Coronado era de esos que siempre animan la vida, simpático y echador de bromas. Ahora estará en el cielo montando fiesta y aupando a los ticos en el Mundial. (Porque definitivamente le iría a Costa Rica.)

Aun así, estamos levantando la vista, pensando en el futuro. Ayer fuimos a subir cerro para despejarnos la mente y celebrar este lujo de aire limpio. La foto es desde la cima de Mount Major, que nos queda a unos 20 minutos de la casa. Recién llegada de Venezuela hace casi 20 años, para acá me venía a subir cerro cuando me hacía falta mi Sabas Nieves. Llegué a la cumbre casi mareada de tanto oxígeno, pero como sale gratis, pues a respirar limpio que tenemos 13 años de contaminación china que limpiar de nuestros pulmones.


No se ve Coronado, pero yo sé que está montado en esa nube echando chistes.

domingo, 15 de junio de 2014

Saliendo

Ahora sí. Dentro de un par de horas, a las 4:55 p.m. salimos de China, del aeropuerto de Beijing. Tristes por todo lo que nos hará falta, pero satisfechos por 13 años bien vividos. 

¿Qué me va a hacer falta? Los amigos, mi biblioteca, la Gran Muralla y los pinchos. 

Justamente ayer conocimos un restaurante donde uno se prepara los pinchos de uno en la misma mesa. ¡¡Rico!!

Pero más que nada, nos hará falta la ayee. No sólo porque por 9 de los 13 años que estuvimos aquí nos limpió la casa, lavó la ropa y nos cocinó rico, pero también y sobre todo porque ella es familia. 

Le dije que no podía llorar hoy hasta después de la foto, y salimos bellos, aunque la foto asimétrica. 


martes, 24 de septiembre de 2013

Se van acabando

Estoy enviciada con un programa de televisión, Castle. Se trata de un escritor, Richard Castle, que empieza a acompañar a una detective de policía para investigar cómo es el trabajo policíaco pues está pensando escribir otra novela. Ella no lo soporta al principio y por supuesto que se enamoran mientras van resolviendo crímenes. Voy por la quinta temporada y me queda tan sólo un episodio. La estoy viendo por internet chino, un episodio tras otro. Me tardé dos meses. Ayer debutó la sexta temporada en EEUU, pero esa sí me la voy a tener que ver semanalmente como los demás mortales. Mi hijo me prometió que ahora nos enviciaremos con House. Esa serie duró ocho temporadas o sea que tengo hasta Navidad.

A Castle lo empecé a seguir por recomendación de mi amiga Lidia, que estuvo de visita durante el mes de agosto. Juntas empezamos desde el primer episodio y nos instalábamos a ver por lo menos dos casi todas las tardes. Gracias a Castle a mis hijos le salieron sendos cojines tejidos y a mí un "bol" para frutas porque Lidia hace crochet.

Lidia también hace origami y lo hace muy bien. Es profesora de origami en dos colegios en Caracas, y en el mío. Aquí se presentó varias veces con diferentes grados y le debo una carta de agradecimiento. De regalo nos dejó dos hermosas y complicadas esferas hechas en origami, además de una fiebre por doblar papel compartida por muchos de los niños. Esa visita se nos acabó demasiado pronto.



También se nos está terminando nuestra estadía en China. Hoy justamente el director del colegio envió a todos unas planillas que debemos entregar si queremos firmar contrato para el año siguiente. Tenemos 13 años en China y creo que ya está bueno ya. Estamos pensando regresar a EEUU, para estar mas cerca de la familia y para cargarnos las pilas de cultura occidental.

Los 13 años en China y 17 en el extranjero han sido maravillosos, pero todo lo bueno tiene que acabar. Así lo valoramos mas. Nos llevamos de China una hija adoptada de souvenir, hermosos recuerdos y un curriculum vitae impresionante.

P.D. Otro final que se acerca: Me quedan sólo dos cursos para terminar la maestría de biblioteconomía, el que empezó ayer y uno más. Nada más me tardé cuatro años en sacar esta maestría. Esta bien. Para graduarme de ingeniero me tarde 13 años.

sábado, 14 de julio de 2012

Muestrario de Cape Cod

Pasamos una semana lindísima en Cape Cod. Normalmente pasamos el verano entero allá gracias a que mi marido trabaja como salvavidas en una de las playas, pero este año con la cirugía no pudo, así que solamente pasamos una semana allá. Una semanita en lugar de las usuales 6, pero nos bastó para disfrutar un muestrario* de nuestras usuales vacaciones.

Collage de fotos

De arriba a abajo y izquierda a derecha:
  1. Andreína con su amiga, Dana. Ella es salvavidas con Scott y la adoración entre las dos es mutua. 
  2. Yo en el campamento, dándole la cámara a mi hijo para salir en las fotos.
  3. En la carpa que trajimos desde China sabiendo que tendríamos que dormir en ella en Cape Cod porque quedarse en hotel es hiper caro.
  4. A los 10 minutos de llegar a la playa el primer día. El tipo vino directo a montarse en la tabla de rescate.
  5. Celebramos el 4 de julio con amigos que tienen una súper casa de playa. Nunca faltan las luces de bengala mientras esperamos el espectáculo de fuegos artificiales que presenta el pueblo. 
  6. No faltaron salvavidas para ayudar a Scott entrar y salir del agua. Una vez en el agua, es como un pez, pero la entrada y salida son dificiles. 
  7. Michaelito en casa de unos amigos. Los adultos conversando y él ejercitando los pulgares. 
  8. Con nuestros amigos, los Rice, la mejor parte de nuestros veranos en Cape Cod.
  9. Dana y Andreína de nuevo. Dana se mete en el agua con Andre a cualquier hora (una de las muchas razones por las cuales Andre la adora.)
  10. Michael detesta la playa y prefiere pasar todo el día bajo la sombrilla. 
  11. Andreína con uno de los salvavidas. Creo que ella le estaba demonstrando que es muy fuerte. El pobre muchacho se ve asustado, je je. 
  12. Andreína no le gusta que le tome fotos así que se las tengo que tomar medio escondida. Aquí una vez más con Dana.
Vaya, no mostré fotos de nuestras dos fogatas, de pasear en Provincetown comprando caramelos y almorzando rico, del campamento, de los blueberries que Scott recogió con muletas y todo, y de los muchos otros amigos con quienes compartimos éste muestrario. Será para el año que viene. (Esa es la cosa de nuestro verano en Cape Cod. Pasamos seis semanas en la playa en tiempo suspendido y el resto del año soñado con regresar.)

* Me encanta la página web del Diccionario de la Real Academia. No estaba segura si era mostrario o muestrario, y con escribir "mostrario", el DRAE me señaló que es muestrario.

Además, resulta que ni hay que ir a la página web sino con escribir la palabra que uno quiere tras la dirección de la página principal el navegador va directo. El DRAE lo explica mejor que yo, y como para completamente aclarar, aquí un diagrama.

Imagen de la pagina del DRAE



sábado, 5 de mayo de 2012

Otro cariño postal - y otra vez agradecimiento atrasado

Nuevamente recibí una hermosa postal. ¡Gracias, Paola! Esta postal que me enviaste, creada para conmemorar el primer aniversario de tu blog, está lindísima. Me parece excelente idea, además.

La recibí hace dos semanas, pero no me había organizado para montar ésta entrada y responderte por correo tradicional. Disculpa que no lo haya hecho de inmediato, Paola. Ya te escribí una postal de vuelta y la puedes esperar en unos diez días.

A mis lectores, les invito a visitar el blog de Paola, que está muy simpático. Ella cuenta sus anécdotas de estudiante en Alemania. 


domingo, 11 de marzo de 2012

Cariños postales

Por más que me gusta la tecnología, y que como bibliotecaria estoy prácticamente obligada de ser líder en informática para mis estudiantes, aprecio la paciencia y la confianza que requiere el servicio postal. ¿Sabían que en el siglo XIX, en muchas de las grandes capitales europeas había entregas cinco veces al día? Si uno envíaba una carta en la mañana, llegaba con el correo de la tarde. Era un servicio muy efectivo.

El servicio postal chino es muy bueno. Correo del occidente se tarda a lo máximo dos semanas. Si viene de Asia es apenas una semana -- aunque de Taiwan se tarda mucho más y depende de como estén las relaciones entre China y Taiwan. Yo participo en www.postcrossing.com, y envío y recibo postales casi todas las semanas de muchos lugares diferentes del planeta. Les recomiendo unirse si les gustan las tarjetas postales. Es muy divertido.

Hoy quiero compartir unos cariños postales que me han llegado en las últimas tres semanas. Debí haber escrito acuse de recibo hace tiempo porque me encantó recibirlos, pero al contrario del servicio postal chino, estoy súper lenta. Igual, el agradecimiento es grande.

El primer cariño vino de Venezuela, de Ely. Ella se ha comprometido a escribir una carta a la semana con el proyecto 52 Weeks of Mail. A mí me envió una primorosa tarjeta hecha a mano con un par de corazones perfumados.

Lo siento, Ely, se me perdió uno de los corazoncitos entre abrir el sobre y tomar la foto. Creo que la ayee entendió que a ella le tocaba uno de ellos porque le gustó mucho la idea de ponerlos en las gavetas. (Yo hablo suficiente chino para comunicarme con ella pero a veces me cuestan los detalles.)

El segundo cariño postal me llegó de Canadá. Mi amiga virtual, MC, a quien conozco a traves de su excelente blog de mamá, me envió un paquete con cartas de ella y de sus dos hijos. MC es otra amante de la lectura y de los libros infantiles. Lee mucho con sus hijos y tiene un gusto impecable para la literatura infantil. A ella y sus hijos le envié de regalo navideño unos libros. Me encanta que sus hijos me hayan escrito y un día de éstos me voy a aparecer en Canadá para darles semerendos abrazos a los tres.

El tercer cariño y el más reciente viene de España, de María Dolores. No les tengo foto pues recibí la carta en el colegio y ahí mismo escribí una respuesta, y se me quedó el sobre en la oficina. Ma Dolores llegó a mi blog por el de la fabulosa Jackie y como tengo mi dirección postal al fondo de ésta página, me escribió una lindísima carta.

Otro cariño también viene de España. Rosa me envió una tarjeta de navidad. Llegó, como llega todos los años, después de Reyes porque nosotros recibimos correo en el colegio, pero igual me encanta recibir y saber que estoy en su lista. De vuelta le envié a Rosa felicitaciones para el año nuevo del dragón que empezó el 22 de febrero. 

Les agradezco mucho a mis amigas postales; cada una de esas cartas llegó justo al momento exacto que necesitaba un poquito de cariño. Gracias mil de verdad verdad.



martes, 19 de abril de 2011

Ataques de egoísmo

Tengo tiempo ya que me dan lo que llamo ataques de egoísmo. Cuando estoy en pleno ataque, no quiero que nadie me hable, no quiero que me llamen por teléfono, no quiero que nadie me mire, solo quiero tener silencio y tranquilidad. El que más sufre es el santo de mi marido que me quiere y me aguanta los malos humores. Menos mal que no me duran sino un ratito y solo me dan de vez en cuando.

El sábado estaba en la práctica de fútbol de mis hijos. A mi hija le toca de 10:15 a 11:15 y a mi hijo de 11:30 a 12:30. Normalmente lo que hago es que durante la práctica de Andreína, paso la hora conversando con las otras mamás. Durante la práctica de Michael, camino por la pista de atletismo la hora entera. Como el sábado estaba sufriendo otro ataque de egoísmo, empecé a caminar directamente, sin acercarme a conversar con las mamás, pero el destino me tenía otra meta.

Una de las mamás que estaba ahí ha estado un poco ausente del colegio en el último año. Este sábado organizó a las mamás que estaban ahí y se pusieron a caminar también. Por supuesto que nos unimos. Fue una caminata muy divertida - y además, quemamos 276 calorías.

Resulta que la mamá había estado un poco perdida porque está saliendo de una depresión. Mientras caminamos, nos contó que apenas ahora es que no le molesta que la llamen por teléfono y que le hablen. Nos reímos porque resulta que a todas las que estábamos caminando nos da eso - y yo con gratitud porque mis ataques de egoísmo son corticos y no una depre de verdad. Llegamos a la conclusión que debe ser la cierta edad y el trajín de ser madre, pero que sobre todo los ataques de egoísmo son necesarios y que todas necesitamos silencio y tranquilidad de vez en cuando.

lunes, 14 de marzo de 2011

Shanghai

IMG 0169

Estuvimos en Shanghai el fin de semana. Scott y yo asistimos a una conferencia para los colegios internacionales, el como director de atletismo y yo como bibliotecaria. Fue una experiencia profesional excelente y estoy cada vez más enamorada de mi vida como bibliotecaria.
Mis hijos se quedaron con unos amigos que esquían con nosotros. Tienen hijos de la edad de los nuestros, y todos nos llevamos muy bien. Los niños fueron al colegio internacional de los hijos de ellos. Ellos viven alejados de la ciudad y cerca del colegio por lo que me tocó disfrutar de mi marido el viernes en la noche, pues los niños se quedaron a dormir allá. Scott y yo nos hicimos los novios y salimos a comer y rumbear. (Como además de novios somos padres, a las 8:45 p.m. ya se nos había acabado la gasolina para la comida y la rumbeada y nos regresamos a dormir!)
Me encantó la vida de expatriado en Shanghai. La primera vez que fui fue hace 8 años, prácticamente recién llegada a China. Nos tocó quedarnos en pleno centro de la ciudad, con todo el ruido y el tráfico de cualquier ciudad grande. El hotel estaba viejito, la conferencia poco satisfactoria, y la compañía fastidiosísima. Total que tenía malas impresiones de Shanghai. Esta vez nos quedamos en un hotel muy céntrico. Caminamos para todas partes, comimos rico y occidental, tuvimos días de cielo azul, y de ñapa, esa noche de novios. Total, que ahora me gusta Shanghai.
Ojalá así me pase con Bangkok. Una de las cosas que ocurrió en Shanghai es que me convencieron los amigos de reunirnos en Tailandia, donde ellos pasan dos semanas de las vacaciones de Navidad. A mí me da asco Tailandia, pero quien sabe, con buena compañía tal vez le tengo mejores ojos.
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P.D. En Shanghai nos enteramos del terremoto y tsunami en Japòn. No nos afectó excepto porque tenemos amigos japoneses con familia en Sendai. Hoy en la mañana por fin recibieron noticia y los familiares todos están bien. Claro que ahora está la radioactividad que tal vez venga de Japón. Por lo que escuchamos en la prensa y por lo que nos dicen los amigos japoneses que están en Japón, no tenemos que preocuparnos todavía. Los alemanes aquí están al borde de la histeria porque Japón está a la misma distancia de aquí que Chernobyl de Alemania. Pero, habiendo vivido epidemias de SARS, fiebre aviaria y fiebre porcina creo que vamos a mantener la calma y continuar como siempre. Dios proveerá.

lunes, 9 de febrero de 2009

Despidiendo el año nuevo

El año nuevo chino es una fiesta que dura 15 días. El año se recibe con algarrabía y mucho, mucho ruido porque así se espantan los malos espíritus, la mala suerte, y el dragón del año nuevo. A los cinco días, se vuelve a hacer ruido porque es un número auspicioso y por si acaso, y a los 15 días, como se acaba la fiesta, pues más ruido.

En Tianjin todavía no han prohibido los fuegos artificiales como lo han hecho en otras ciudades, entre ellas Beijing, que nos queda a hora y media, por lo que en éstas noches de fiesta tenemos los 11 millones de habitantes de Tianjin más los 15 millones de Beijing soltando cohetes.

En Venezuela, no soportaba los tumbarranchos, pero aquí, me gustan, son parte del ritmo de este mes.

Para celebrar que vivimos en China y que estamos aquí para el fin de la fiesta de año nuevo (nos perdemos la víspera por estar esquiando) y sobre todo para espantar todo aquello por si a las moscas, nosotros y nuestros vecinos alemanes también soltamos nuestros triquitraquis. Adivinen quien disfrutó mas.


Nota: Sigo igual de atareada pero menos estresada, gracias en gran parte a las pastillitas anti-estrés de sus comentarios, y por un trio de orejas que me escucharon los detalles lloricones. Gracias, mami, MC, y Jacquie. ¡Las quiero a las tres!

Otra nota: Jacquie, ya veo lo que dices del balance de blancos. Me falló ésta vez. Será para el próximo año nuevo.

sábado, 10 de enero de 2009

Una palabra mas una palabra mas una palabra

Con la ayuda de wordle.com, convertí sus comentarios del post anterior en este lindo pedacito de arte linguístico.

viernes, 3 de octubre de 2008

Apoyen a La Leche

La Liga de la Leche es una organización que buscar promover la lactancia materna. Justamente en China hay un escándalo actualmente pues se ha descubierto que es práctica común en la industria láctea de aguar la leche y luego agregarle melamina para aumentar el nivel de proteína. Pues resulta que la melamina es veneno y que produce cálculos renales. Han muerto por lo menos dos niños y hay mucha gente enferma.

El problema que yo veo, no es tanto el envenenamiento de la leche - que es serio -, sino que las madres en China no dan pecho a sus hijos. Los médicos les recomiendan darle leche de vaca. Para muchas no hay otra manera, pues trabajan lejos de sus hogares y son los abuelos los que cuidan al niño. Pero también es símbolo de estatus, tener suficiente dinero para comprar leche en lugar de usar la de una.

Tengo una amiga venezolana que fue una de las fundadoras del capítulo venezolano de La Leche. Ella me envió un email pidiendo que participara en la votación organizada por Squidoo, una organización del internet dedicada a proyectos voluntarios. Squidoo tiene un exceso de 80,000 dólares EEUU en su prespuesto éste año y quieren donarlos a la institución ganadora. Por la crisis de la leche y por cariño a los bebés chinos, quiero apoyar a La Liga de la Leche. Hagan clic aquí para votar.

jueves, 26 de junio de 2008

Encuentro bloguero

Anoche regresamos de dos semanas en la Florida. La pasamos super bien. Mis hijos compartieron con la familia de su papá y la de su mamá, y les quedaron laa ganas de pasar aún más tiempo con sus primos. Visitamos Disney (Animal Kingdom y Blizzard Beach - y de los dos nos gustó más Blizzard Beach porque no pasamos calor ni tampoco tuvimos que hacer super colas largotas), gastamos un realero en las tiendas de a dólar, vimos Kung Fu Panda y Indiana Jones, y pasamos casi todas las tardes contando los segundos hasta los truenos para calcular la distancia a los relámpagos.

Pero lo mejor, mejor, mejor de todo fue disfrutar de mi primer encuentro bloguero con la Cho, que vive en Miami y que es un todo un amor. Hasta nos preparó un cotillón con Toronto, Cocosette y Miramar. ¡Qué bella! Me encantó conocerla.

Abajo una foto del encuentro que tomó mi papá. Como no sabía usar mi cámara sacó muchas copias de la misma, y en todas Andreína esta sacando la lengua y Michaelito sin levantar la cabeza por estar usando el perol de ñoña ese del Nintendo.


Y ésta una que tomó Andreína. No sé si le tomaba fotos a mi papá, al helado, o a las ganas de comerse el helado que tenía mi papá.

Gracias por todo, Cho. ¡Qué placer conocerte!

sábado, 19 de abril de 2008

Resúmen de los últimos 12 años

Ultimamente me he encontrado con muchos viejos amigos en facebook. Siempre les saludo y les envío para acá a que se enteren de mi vida, pero en realidad, a menos que lean el blog enterito, no se van a enterar de mucho así que aquí está un resumen de mis últimos 12 años.
Y con ésto creo que me voy a dar un descansito para darle tiempo a mis amigos a actualizarse y sobre todo porque me mudo a una quinta nueva el viernes. Hablamos luego.

viernes, 14 de diciembre de 2007

Par de aguinaldos

En sus Cosas de Rosa, Rosa explica los dos tipos de aguinaldos que disfrutamos los venezolanos: a) canciones que en otros países llaman villancicos y b) el tradicional regalo, normalmente de dinero, que se recibe en Navidad. Yo recibí uno de cada uno ésta semana.
El primer aguinaldo (del tipo b) lo recibí por correo. Una lectora me envió desde Venezuela la edición gastronómica de la revista Estampas. A los que todavía están en Venezuela, o que por estar en una comunidad latina reciben los periódicos nacionales, no les parecerá gran cosa, pero a mí, que salí de mi país hace 12 años, leer la revista Estampas es viajar al pasado. Ojeando la revista me transporté a mis años mozos, cuando leía la revista los domingos antes o después de subir cerro en Sabas Nievas. Siempre me gustaba ver los avisos para estantería y remodelación de closets, y ahí están todavía. Por cierto que mis closets siguen necesitando de los servicios ofrecidos. Gracias, amiga por habérmela enviado. Este aguinaldo fue doble, la revista y conocerte.

El otro aguinaldo es uno musical y vino de una amiga con quien compartí muchos años en el Orfeón de la USB. Nuestra primera gira al extranjero fue a Francia en 1986, a participar en el festival de Las Choralies en Vaison La Romaine. Allí tuvimos el privilegio de inagurar el festival con un concierto en el anfiteatro romano de Vaison, y mi amiga me envió la grabación digital de uno de los aguinaldos que cantamos esa noche. Fue publicado por A Couer Joie varios años después en una compilación histórica del festival. Aquí se los dejo con mis mejores deseos de adviento. (Como soy una de las artistas que grabó tengo derecho de montarla, ¿verdad?)

sábado, 10 de noviembre de 2007

Un día perfecto

El domingo pasado fuí a Beijing a encontrarme con un viejo amigo que recientemente se mudó a Hong Kong. Alejandro cantó conmigo en el orfeón de la USB y juntos compartimos giras, conciertos, ensayos y muchos momentos lindos. Tenía 10 años que no lo veía.

A Beijing me llevé a mi hijo Michael, primero habiéndole avisado que ibamos no a entretenerlo a él sino a un reencuentro. Michaelito tiene 8 años y está divinísimo; nos la llevamos muy bien. Aún así no estaba de más recordarle a qué ibamos.

El clima estuvo perfecto, pachequito sabroso y sin necesidad de cargar más que una chaqueta. Nos fuímos en tren, en primera clase (10 RMB más que la segunda clase que también es muy cómoda) y Michaelito por las nubes. En Beijing el plan era primero conseguirnos con otra amiga pero como ella no pudo, Michael y yo esperamos a Alejandro comprando DVDs y comiendo helado.

Almorzamos con Alejandro en un restaurante exquisito y luego salimos a pasear por Wangfujin, un bulevar peatonal donde disfrutamos visitando la librería de idiomas extranjeros (más que nada inglés) y comprando mercancía de las olimpíadas. Michael y yo nos regresamos esa noche en tren, primera clase de nuevo para el gran deleite de Michaelito, cansados y contentos.

Yo pensaba que Alejandro y yo pasaríamos el tiempo reviviendo el pasado (y aburriendo a mi hijo) pero en realidad aparte de buscar grabaciones del orfeón entre los CDs piratas, mas bien vivimos en el presente, actualizándonos y disfrutando de Michael. Un presente perfecto, con buen clima, bueña compañía, salud y dinero. ¿Qué más se puede pedir?

sábado, 19 de mayo de 2007

Olla mongolesa

¿Alguna vez han probado la olla mongolesa? Si no la conocen, en el restaurante de la asociación china en Caracas la sirven. Claro que tendrán que explicarle a los cantoneses que es lo que quieren porque el nombre por la que yo lo conozco es en mandarín y además con acento de Tianjin: hou gou.


Se trata de una olla en la cual hierve caldo de gallina. Puede ser picante o no. A mí me gusta pedir una olla yi ban yi ban, o sea mitad picante y mitad sin picante. En el caldo, se deja caer alimentos crudos: lonjas muy finas de carne de res o cordero, albóndigas de pescado, tallarines, tofu en cubos, deditos y hasta telitas, hongos de todo tipo, espinaca, papá, batata, y muchas otras opciones. Hay también quien le pone peces o camarones vivos que se hierven al instante, pero yo una vez invité a mi asistente china a quien eso le pareció tan asqueroso como a mí o sea que no es universal entre los chinos.


Me dicen que hay un orden en que se debe poner la comida. No lo conozco, y mi impaciencia por disfrutar de la olla me impediría seguirlo de todas maneras. En mi restaurante favorito, tenemos dos meseros dedicados a cada mesa y como ellos no se han quejado ni reído de mí todavía, voy a dármela de extranjera e ignoraré la ceremonia.

Una vez que los alimentos están cocinados, en menos de un minuto pues el caldo está hirviendo y las lonjas son muy finas, se sacan con palitos chinos y se aderezan con diferentes salsas. Aquí en el noreste se usa una especie de tahini de ajonjolí y maní. En el sur, tienen picantes de potencia legendaria. Por supuesto también hay salsa de soya, y nunca falta el cilantro picadito que es mi parte favorita.

La olla mongolesa es un banquete multi sensorial. Primero llega el olor de las especies en el caldo, luego el festín de colores de todos los ingredientes. Con tus propias manos agregas lo que quieras a la olla y sacas lo que está listo, pasándolo por tu aderezo preferido. Y para completar los cinco sentidos, en China toda comida está acompañada por sorbidos a todo volúmen pues eso indica satisfacción y placer.


El viernes fuímos para celebrar que nos quedan tres semanas de clases y para compartir con un par de amigos de EEUU para quienes la olla mongolesa es también una de las ventajas de vivir en Tianjin.