Mostrando las entradas con la etiqueta salud. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta salud. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de octubre de 2020

Como elaborar tapabocas de tela

Las cifras oficiales del COVID19 en Venezuela no son alentadoras. Cada noche algún portavoz del regimen presenta la cuenta, pero las cifras reales deben ser mucho más altas pues no se están haciendo la cantidad de pruebas que realmente se necesitan. 

De la triste cuenta de muertes, 30% son del personal sanitario. Se nos mueren los doctores, enfermeros, y estudiantes, por no tener suficiente material de protección personal. La ayuda humanitaria no alcanza, y por supuesto, el régimen no ayuda, no importa cuánto se llenen la boca diciendo que sí lo hacen o echándole la culpa a las sanciones. 

Yo aprendí a hacer tapabocas en marzo. Al principio las hice para abastecer a mi familia. Empecé a regalarlas, y luego se me ocurrió venderlas para recaudar fondos para enviar a Venezuela, a organizaciones que estuviesen ayudando al personal médico. Como estoy en Egipto, no es tan fácil hacer las donaciones, así que mis dos primeras donaciones fueron para un GoFundMe de un grupo de residentes del Hospital Razetti en la Universidad Central de Venezuela. La plataforma me permite hacer la donación por Paypal. La próxima donación será para el International Medical Corps.  Ojalá la pueda hacer pronto. 

Esta foto es del blog de Pretty Handy Girl y la incluyo aquí con permiso de la autora. 


El patrón que uso está en el blog de Pretty Handy Girl. Ella hace trabajo de construcción y se hacía sus propias mascarillas mucho antes de la pandemia porque trabaja con maquinaria pesada que produce mucho polvo. Me gustó su patrón porque era fácil de seguir, no tenía ninguno de esos pliegues fastidiosos y porque tenía varios tips que han resultado muy acertados. Ella llama su patron el Best Fit Mask, que se podría traducir como "la máscara que mejor queda." Y de verdad que quedan muy bien y muy cómodamente.

Tapabocas Best Fit Mask de @HandyPrettyGirl
Dos tallas de la misma mascarilla. (Yo no soy ninguna de esas dos bellezas.)

Les dejo el traslador a las instrucciones en inglés aquí

Les comparto lo que he aprendido de hacerlas. 

Materiales

  • tela de algodón para la capa exterior
  • tela de algodón para el forro interior - mejor que sea diferente al de la capa exterior
  • varilla de metal para la nariz
  • correas para los oídos
  • cuenta plástica de manualidades

Las telas

Las mejores telas son las de algodón. Un artículo en el ACS Nano reporta que aunque la tela de algodón no impide el paso del virus completamente, sí lo logra entre el 80 y 90%. Si la mascarilla no queda bien puesta, se reduce la filtración al 60%, por lo es importante que sea cómoda y quede bien, como lo hacen las mías. 

Las primeras que utilicé fueron telas usadas. Mi marido tenía unos interiores boxer de algodón que tenía guardados. Estaban olvidados en un rincón por cinco años así que deberían estar bien libres de cualquier bacteria. Supuestamente eran para hacer harapos de limpieza para sus bicicleta. Pues salieron perfectos mas bién para mascarillas, pero solo salieron tres o cuatro tapabocas por cada interior. 

Con eso ya estaba enfiebrada, pero también estábamos en cuarentena y encerrados, así que las próximas fueron hechas de sábanas viejas. El problema era que las sábanas dan mucha tela y los tapabocas eran todos iguales. En el automercado donde hacemos la compra semanal venden lencería, asi que compré fundas para almohadas. Esas tenían la felicidad de ser más pequeñas y con esas tenía punto final. Es más divertido hacerlas diferentes que siempre la misma cosa. 

Durante el verano en EEUU compré muchas piezas precortadas, de las que usan para hacer quilting. Yo pensé haberme traído mucha tela y de hecho me preocupaba el peso en la maleta, pero esa la terminé en menos de un mes. 

Entonces conseguí que una amiga me llevara a un mercado de telas aquí en El Cairo. Con tapabocas y mucho gel antibacterial nos fuimos de compras. Ya hemos ido dos veces mas por la demanda que he tenido para mis tapabocas.

Ahora sé que lo mejor es comprar un metro si la tela tiene un ancho de 1.5 metros, y dos metros si la tela tiene un estampado muy definido, para poder cortar las piezas de manera que la máscara luzca simétrica. 

Mascarilla
Esta tela luce muy linda con la mandala centrada. 

Varilla de metal para la nariz

Yo uso lentes y las mascarillas sin ajustamiento para la nariz me empañan los lentes inmediatamente. Pretty Handy Girl da recomendaciones para la varilla metálica y entre ellas está usar un par de clips abiertos y cortados a 2.5 pulgadas (6.35 cm). Los clips se cubren con cinta eléctrica para que no se oxiden. Esta fue la primera adaptación. Dos clips forman una pieza metálica inflexible y dura. Empecé a usar un solo clip y es mucho más cómoda sobre la nariz. 

Los clips se compran a menudo en cajas de a 100. ¡Ya voy por la tercera caja!

Tiras para las orejas

En las instrucciones de Pretty Handy Girl, ella da varias sugerencias para las tiras de las orejas. Entre ellas está hacer "hilo" con tiras de franelas (t shirts). Mi marido donó dos de sus franelas negras y las corté en franjas. Se cortan en tiras de 2 cm de ancho y aproximadamente de 20 cm de largo y al estirarlas, se convierten en tiras de 30 cm. Con eso me fue bien y las primeras 80 mascarillas las hice con eso. Luego recordé que había visto trapillo en una mercería aquí. Trapillo es precisamente esa tira hecha de algodón de camiseta. Cuando fuí a comprarla le pregunto al comerciante por el precio y él me dice que son 40 libras egipcias. (US$2.56)  "Ah bueno, déme 10 metros."   "No, señora, este bollo entero de 1 kilo cuesta 40."  ¡Santas gangas, Batman! Ya llevo como cien tapabocas y no he usado ni la mitad.  

Bollo de trapillo
El bollo de trapillo, las cuentas, y el arma secreta.

El ajustador  - cuentas de manualidades

Llegamos al final de los materiales y uno de gran importancia. En venezolano las llamaríamos cuentas. Son las típicas cuentas plásticas de hacer manualidades.  Esas también la venden por peso. Compré dos bolsas antes de regresarme de EEUU en agosto, y pronto voy a tener que averiguar donde se compran aquí en Egipto. 

Digo que la cuenta es importante porque es la que permite que las tiras de las orejas sean ajustables. Yo las compré todas negras porque así van con todo, igual que el trapillo, pero se podrían usar de cualquier color. Eso sí, el diámetro es importante. Tienen que ser de al menos 4 mm para que puedan aceptar las dos tiras. 

Y aquí llega el arma secreta. Para enhebrar las dos tiras de las orejas por la cuenta, uso éste ensartador. En realidad es una herramienta para girar cintas de tela, de esas que se hacen doblando en dos una franja de tela y cosiendo por un lado. Al final hay que voltear la cinta de adentro para afuera y se usa ésta varita. La compré en Amazon. 


Instrucciones

Las instrucciones de la Pretty Handy Girl son fáciles de seguir. Están en inglés pero los dibujos están muy claros. ¡Yo hice mi primera mascarilla siguiendo los diagramas sin saber casi coser! Si yo pude, uds. también pueden.

Tiene varios videos. El que primero montó habla de todas los materiales y enseña como hacer el tapabocas y como opción, ponerle un filtro. Yo no uso una capa de filtro porque ya con dos capas de material es suficientemente pesado. Si pusiera tres capas sería difícil respirar, pero la OMS dice que mejor es tener tres capas, aunque con dos se tiene una filtración adecuada (Véase la página 11 del documento.) Se los dejo a ustedes decidir. 

Un video que me pareció muy práctico fue uno que montó como a los dos meses de la pandemia. Este tiene tips para la confección de varias mascarillas a la vez.   

El tip más importante que yo les dejaría es que preparen las varillas de la nariz y las tiras de las orejas antes de empezar. También ayuda cortar muchas forros internos para que cuando tengas una tela bonita, puedas cortarla rapidito y ensamblar la mascarilla. A mí me gusta cortar los forros de un algodón blanco pero siempre es bueno que sea de un color diferente a la capa exterior para distinguir. 

Bueno. Esto me quedó más largo de lo que pensaba. No me atrevo a montar un video ilustrando como yo las hago, porque si escribir esta entrada me tardó tanto, grabar y editar un video me tardaría un año. Buena suerte. Con los videos de Pretty Handy Girl y el traductor de Google seguro lo logran. 

P.D. Si están en Venezuela y prefieren comprar tapabocas reusables en vez de hacerlas, les recomiendo las que vende mi amiga Carel. La encuentran en su cuenta de Instagram, @alimentosconvida, donde vende unas ricas cremas de vegetales y otras delicias. 

sábado, 6 de febrero de 2016

Si la vida te da coles...

...mételas en el horno!

Uno de los alimentos que más me produce malestar estomacal es la papa. Me cuesta mucho digerirla, pero me gustaba mucho chuchear sobre todo para acompañar la lectura. Ahora con ésta receta de coles horneadas, me hago la idea de que vienen de una bolsa de papitas. Quedan crujientes y saladitas.


La receta es muy fácil. Viene del recetario, The Autoimmune Protocol Cookbook, de Mickey Trescott

Ingredientes:
  • un racimo de hojas de col, lavadas y completamente secas*
  • 2 cdas de aceite de oliva
  • sal marina al gusto
Preparación:
  1. Caliente el horno a 395 grados centígrado. 
  2. *Se comprueba que las hojas estén completamente secas. Eso las permitirá quedar crujientes. 
  3. Remueva los tallos de la hoja. También se pueden cortar las hojas sin tallo en rectángulos medianos para que resulten más fáciles de comer. 
  4. En un recipiente de vidrio, se mezclan bien las hojas con el aceite. 
  5. Se ponen una por una sobre una bandeja de hornear, dejándo un poco de espacio entre ellas. 
  6. Se hornean por 20 minutos y con cuidado se despegan de la bandeja. 
  7. Se les echa la sal al gusto. Importante hacerlo después de horneadas pues la sal las haría sudar en el horno y no quedarán crujientes. 
  8. Repítase con todas las hojas. 
Al principio, me pareció larguísimo tener que esperar 20 minutos, especialmente porque mis bandejas son más bien pequeñas y para un racimo de col tengo que montarlas hojas en 6 tandas, pero después recordé que antes cuando comía galletas (y me daban indigestión) no me importaba esperar lo que fuera. 

Mientras que esperaba que estuvieran listas, me senté con mi primera tanda en mi balconcito y mi libro a darme gusto sin indigestión.

Ojo, aquí con "col" digo las de las hojas grandes como éstas.

Si quieren saber más del protocolo autoimmune, mi amiga Carola ha escrito un buen resúmen en español aquí. 


sábado, 30 de enero de 2016

El Club de los Sustotes

Cuando nació mi hijo, mi mamá me dió la bienvenida al Club de los Sustitos. Ese es el club al cual pertenecemos todos los que tenemos hijos. Si alguna vez te has preocupado por un hijo (de tu vientre o adoptado) también estás inscrito/a. 

Casi siempre los sustos son pequeños, y de allí el nombre del club: que si el bebé no come o llora mucho (o si come demasiado y no llora por nada), si se cayó y el raspón se ve infectado, si se le rompió el corazón al darse cuenta de que no puede volar como Superman or porque los amiguitos no lo invitaron a la fiesta, que si es tarde y no ha llegado, que si anda triste o enojado y no cuenta porqué, que si hay alguién que lo atormenta en el colegio (un bully), que si nadie se da cuenta de que tu hijo es un genio. 

Yo he tenido la suerte que siempre han sido sustitos, pero hace tres semanas, tuvimos un sustote.

Nos estábamos regresando de unas maravillosas vacaciones en Austria. Habíamos regresado el carro de alquiler, e íbamos con buen tiempo a registrarnos para el vuelo. Mi marido y mi hijo, con sus largas piernas, iban adelante de Andreína y yo. Ella detrás mío me llamó para decirme que había visto a Tianjin, donde vivimos por 13 años, en la pantalla de los vuelos de salida. Yo no le puse mucha atención para alcanzar a los varones. 

Al final de pasillo donde estábamos, el corredor tomaba para la izquierda. Yo pasé por las puertas que separaban los dos pasillos y de pronto no veo a Andreína. Dí la vuelta y me regresé a la puerta a llamarla para que se apurara y allí ví a tres turistas alrededor de un bulto negro en el piso. Era Andreína, desmayada pero convulsionando. Cuando llegué ví como sangraba de la nariz y de la boca. Los turistas ya la tenían en posición de emergencia e intenté llamar a los servicios de emergencia, pero me respondió una máquina en alemán. Una de las turistas llamó por su cuenta, menos mal, y en diez minutos llegaron los paramédicos. Para entonces Andreína ya había recuperado la razón, pero lloraba. La sangre resultó ser de cuando se mordió la lengua al caer. Tenía un tremendo chichón en la frente. 

Con los paramédicos llegó un doctor que dijo que había que llevarla al hospital más cercano, por suerte nada más a 20 minutos. En el hospital la ingresaron a la sección de pediatría y la llevaron a hacerle un encefalograma. Se cuenta rápidamente, pero fue eterno la espera por la ambulancia, en el proceso de admisión, y por la consulta con el pediatra y el neurólogo. Una vez regresada a su habitación y ella más calmada, nos contó todo lo que sintió y se mostró preocupada por tener que viajar. Nos dijeron que tenía que quedarse por lo menos 24 horas en observación. 

Eso fue el viernes. El sábado Scott insistió que yo regresara con Michael para comenzar las clases. Yo no estaba muy contenta con la decisión, pero resultó que los médicos no le prestaron atención a Andreína todo el sábado. En Austria los fines de semana son sagrados. La única consolación para nosotros fue pensar que si hubiese algo grave, la visitarían a menudo. El sábado en la noche por fín llegó el neurólogo a discutir los resultados del encefalograma, que no mostraron nada. Le prescribieron una medicina que se debe tomar si le da de nuevo y le dieron de alta. Scott y ella se montaron en un avión al día siguiente sin problemas. 

Una vez en el Cairo, le conseguimos neurólogo. El le mandó a hacer una resonancia magnética del cerebro y otro encefalograma, pero de seis horas. Nos toca ir el miércoles a recibir los resultados y discutir el diagnóstico. 

Total que ahora somos miembros del Club de los Sustotes también. Menos mal que además de sustos y angustías, también hay amor y alegría. Andreína no ha tenido más ataques y está muy tranquila. Hoy está en un torneo de basquetbol y aunque perdieron todos los juegos, Andreina jugó súper bien. Sigue con todas sus actividades y cumple con sus deberes del colegio, así que no nos podemos quejar. Ojalá el neurólogo nos bote del Club de los Sustotes el miércoles, con ser miembro del de los sustitos tenemos. 

El neurólogo en Austria nos dijo que el ataque pudo haber sido producto del estrés o el cansancio. Si ese es el caso, no tenemos que preocuparnos de cuando éste montado caballo. Esa es su forma preferida de relajación. 


sábado, 5 de julio de 2014

Ensalada manoseada y menú cavernícola


Le tengo alergía a muchos alimentos. (Ya estarán cansados de que se los recuerde.) No es de la alergía que produce crisis anafiláctica. Más bien comer ciertos alimentos me producen indigestión muy fuerte y se me brota la piel. También me da ansiedad. Dejé de comer trigo hace casi cuatro años y eso ayudó bastante pero también debería evitar los lácteos, los huevos, las papas, los tomates, berenjenas, ajonjolí y las levaduras.

Tengo tiempo cocinando sin glúten, pero los malestares no se me quitan por completo, así que me he resuelto adoptar una dieta cavernícola en serio. Como estaba en tránsito por las últimas tres semanas, preferí empezar éste lunes, ahora que estamos en la casa camper y no tenemos que mudarnos hasta el fin de julio.

Me armé con un recetario llamado el Autoimmune Paleo Cookbook. La dieta paleolítica elimina los cereales, los granos y edulcorantes. Los que sufrimos de trastornos del sistema inmunológico también debemos evitar huevos, lácteos, y los vegetales solanáceos: tomate, papas, berenjenas, pimentones y ajíes. Suena como que no me queda nada para comer, pero en realidad, éstos tres días, he comido muchísimo.

Lunes
   desayuno - fruta solamente porque me tocaba ir a hacer mercado
   almuerzo - hamburguesas dos hierbas (romero, tomillo) con ensalada verde
   cena - ensalada de atún con mayonesa hecha a base de coco

Martes
   desayuno - las hamburguesas que sobraron de ayer con aguacate
   almuerzo - enrolladitos de lechuga rellenos de ensalada de atún
   costillas de cordero con espinacas (en un restaurante en Boston. ¡Tengo que aprender a cocinarlas! Me encantan. ¡Avisado, corderitos!

Miércoles
   desayuno - hamburguesas de cordero con ensalada verde
   almuerzo - pollo a la plancha al ajillo y ensalada manoseada* de col rizada
   cena - pollo a la parilla con limón y ajo, ensalada manoseada del almuerzo, espárragos y aceitunas

Para picar entre comidas, como fruta, celery o zanahorias. Estamos en temporada de cerezas y estamos disfrutando de ellas como nunca. También tomo té y jugos de cranberry (arándano) y de naranja. Se supone que se evitan los jugos porque no tienen mucho valor nutritivo, pero a veces me hace falta un dulcito en la boca y con los jugos mato el antojo.

Como ven, estoy comiendo bien. Desafortunadamente sigue mi indigestión y todavía no puedo decir que es menos. Tengo esperanzas de que se mejore en las próximas semanas. También espero rebajar un poco pero no tengo donde pesarme hasta que regrese a casa de mi suegra antes de que salgamos para Egipto. Sabré

Lo que no me gusta de esto es que hay que estar pensando en comida todo el tiempo, preparándose para las próximas comidas cuando todavía se está comiendo la presente. Mi familia me apoya, pero no se animan a comer completamente como yo, así que después de pensar en lo que voy a preparar para mí, tengo que pensar que darles que ellos coman también. Es todo un proceso y me faltan por lo menos dos semanas antes de ver los resultados. Suspiro.

Una amiga tiene un blog con recetas paleo. Hay muchas que no puedo probar por lo de las alergías, pero todas se ven muy saludables.  https://sanasingranos.wordpress.com

Paleo dinner
La luz a la izquierda es la vela de citronella para espantar a los mosquitos

*La ensalada manoseada es precisamente así. La receta dice que se le agregan 2 cucharadas de aceite de oliva a 4 tazas de col rizada. (Yo nada más use 2 tazas.) Se le agrega la sal, y luego "se manipula por 5 o 10 minutos hasta que la col se desmenuce." 5 minutos es mucho tiempo para tener las manos metidas en un ból de col. Yo aguanté 3 minutos nada mas y me parece que quedó bien. Después de manosear, se le agregan rodajas de pepino y cebolla morada - que yo no agregué porque a mi marido no le gusta la cebolla. Se la podría haber agregado. El ni miró la ensalada. Preferirió los espárragos.

Actualización del sábado: Esta entrada la redacté el jueves en la mañana pero no tengo Internet en la casa camper, así que no la publiqué hasta hoy. Así sera todo el verano, publicación en diferido.

Por cierto, la ensalada manoseada rinde muchísimo. Por fín me la terminé ésta mañana. ¡Menos mal que solo usé dos tazas de col! De haber seguido la receta al detalle, estaría verde ya.

lunes, 21 de abril de 2014

¿Comer como cavernícola?

Hay una dieta nueva. La llaman la dieta paleolítica, o paleo, porque supuestamente con la dieta se come como se comían los cavernícolas en el Paleolítico: muchos vegetales, un poco de proteína animal y nada de alimentos procesados. Tampoco se comen cereales ni granos, porque la agricultura vino mas tarde en la historia de la raza humana.

Yo tengo tres años que no como trigo. Le tengo alergía al gluten, entre muchas otras cosas. La lista es larga y cambia constantemente. Los principales culpables son los huevos, los lácteos y la soya. Desafortunadamente, muchas de las recetas que encuentro que son sin gluten, lo sustituyen justamente con los alimentos de mi lista alérgica.

Ayer encontré una esperanza. Hay una variación de la dieta paleolítica llamada auto-inmune que también excluye los alimentos en mi lista. Se come muchos vegetales y carnes magras. No se come huevos, lácteos, cereales, ni granos. También excluye las papas y los pimentones. Aunque no es siempre, a mí a veces me caen mal las papas, como por ejemplo en la cena de hoy, o sea que algo de verdad tendrá la dieta.

Los que recomiendan la dieta dicen que ellos también sufrían de lo mismo que yo, aunque con una severidad que yo espero nunca tener que vivir, y que la dieta los ha ayudado mucho. Dicen que ahora tienen muchas mas energía, menos dolores, y se sienten mucho mejor. Ya veremos como me va.

Mientras que experimento, ésta bitácora se va a llenar de recetas, avisado.

Si les interesa el tema, aquí dos sitios donde tienen muchas información al respecto en español.




"Espaguetis" con salsa de tomate. Los espaguetis son tiras de calabacín. Se vé bonito pero me salieron aguados. Habrá que practicar.  

sábado, 14 de diciembre de 2013

Peces, lechosa, huevos y miel

Estoy de vacaciones de Navidad. Ayer, para celebrar el fin de curso, fuí con dos compañeras de trabajo al spa de los peces roedores. No había ido en mucho tiempo, y está mejor que nunca.

Remodelaron las baños, la piscina de los peces y el comedor. Antes era limpio y bonito, pero ahora todo está de lujo. El precio ha aumentado de 68RMB a 89RMB, que no es mucho considerando que la entrada dura por 24 horas, incluye tres comidas y el uso de todos los espacios. Las bebidas y los masajes son aparte, pero valen la pena.

Nosotras nos brindamos un masaje. La última vez me dieron uno que llaman, "de leche y miel." Yo pensé que iba a ser con una crema humectante llamada "de leche y miel," pero no. Salí de ahí con olor a galleta porque en lugar de humectante, me echaron un litro de leche y un tarro de miel, y con eso me dieron un masaje riquísimo.

Esta vez, yo quería el mismo y se lo había recomendado a mis amigas, pero las masajistas no me entendían. La negociación terminó con la oferta de un masaje con "mu gua," que yo entendí era de fruta tropical.

Nos enviaron a ducharnos y cuando regresamos, habían cubierto las camas del masaje con unas sábanas de plástico y sobre el plástico habían roto cuatro huevos que estaban mezclando con lechosa (papaya) triturada y miel. Con eso nos masajearon por 40 minutos y al terminar, nos envolvieron en el plástico y nos mandaron para el baño de vapor. Una maravilla.

Después del super masaje tropical, los pececitos roedores casi fueron anticlimáticos. Como cuando iba hace 5 años no dejaban tomar fotos, no me llevé el teléfono así que la foto que acompaña la tuve que buscar en flickr. Ayer tuvimos 28 mil más peces que los que se ven aquí, pero me gusta el efecto de contraluz.


dr fish 2


Como si el súper masaje y los pececitos no fueran suficientes, la cena fue riquísima. Yo sufro de indigestión y le tengo alergía a muchos alimentos, así que estaba resignada a comer arroz blanco nada más. Redecoraron el comedor para que parezca un mercado, con tarantines para los diferentes tipos de alimentos. El tarantín de la entrada fue el mejor en mi opinión. 

Tenía una variada selección de repollos, coles y demás hojas verdes para uno escoger. También había diferentes tipos de hongos y queso de soya. Uno escoge lo que uno quiere y se los da a la encargada que los cocina en agua hirviente y los devuelve a los 2 minutos. Entonces se le agregan salsas y condimentos de un bar muy variado, y a comer. Yo comí col rizada, repollo chino, hojas de crisantemo y diente de león, hongos que llaman aquí "de oro" y tiritas de queso de soya. A eso le puse una salsa de ajonjolí y un poquito de aceite picante, ajo y cilantro. Súper saludable y exquisito. Tengo que regresar para tomar fotos y poder pedir algo así en todos los restaurantes chinos donde vaya. 

Nos vamos de China, asi que tengo que aprovechar a regresar al spa. Fue la despedida perfecta a un largo trimestre escolar. Seguramente que lograré encontrar muchas otras ocasiones de aquí a junio para volver. Mi único pesar es que perdí la oportunidad de ir cuando visitaron mi mamá y mi amiga Lidia

Ya sé para cuando me llegue la próxima visita. Aprovechen a venir. Tienen hasta junio, pero si vienen después de marzo tienen que traer saco de dormir porque el flete tiene que salir en marzo, y nos quedaremos sin camas. 

miércoles, 16 de enero de 2013

Sorprendentemente delicioso

Les he contado antes de mis alergías. Después de verme con el médico chino que me recetó zanahorias fritas, acudí al hospital internacional en Beijing donde consulté a una doctora estadounidense. Ella me recomendó hacer una dieta de desintoxicación seguida por una de eliminación para ver cuales son los alimentos que más me afectan.

Sigo en la fase de desintoxicación. La empecé el primero de enero y me toca semana y media mas. En los últimos seis meses estaba sintiendo que le tenía alergia al acto de comer, porque todo me sentaba mal, pero ahora que he eliminado todo me siento casi normal.

El platillo principal de la dieta es un batido verde. La receta más abajo, pero tiene mucha espinaca y col. La primera vez que la hice fue con mucha duda. La pobre se vé guácala, asi que fue sorpresa encontrar que es deliciosa. Hoy no tenía casi espinaca porque me tocaba ir al mercado después del desayuno, y la hice menos verde. No quedó tan sabrosa, otra sorpresa.

Receta del batido verde

5 hojas de col rizada
5 hojas de espinaca
1 manzana sin semillas y cortada en trozos
1 pera sin semillas y cortada en trozos
1 trozo de jengibre pelado

La col y la espinaca para la desintoxicación. Se le puede agregar una hoja de diente de león para lo mismo. La fruta para el sabor. El jengibre como anti-inflamatorio. 

Primero se licúan la manzana, la pera y el jengibre con 2/3 taza de agua. Se le agregan las hojas y se licúa bien, unos dos minutos, a alta velocidad. Se vierte y se toma inmediatamente. También se le puede agregar unas semillas que los chinos llaman goji, previamente remojadas. Esas semillas tienen mucha vitamina C y antioxidantes. Otro ingrediente posible es semillas de linaza molidas para aumentarle la fibra pero yo ya con la espinaca y la col tengo suficiente.

Eso de tomárselo inmediatamente es en serio. Si esperan mucho, la espuma verde flota encima del jugo y cuando vayan a tomárselo la sorpresa será que el jugo se les derrama encima cuando están esperando probar espuma. Lo digo por experiencia.

Surprisingly delicious

La foto con el teléfono, editada con un programita llamado Photogene. Creo que el efecto de desenfoco lo debí haber centrado un poco más arriba, pero ni modo. La intención era quitarle la atención a la bolsa de carlotinas que está detras de la licuadora. (No son parte de mi dieta, pero a mis hijos les encantan.)



La receta y la dieta me vienen de un libro, The Whole Life Nutrition Book, por Alissa Segersten y Tom Malterre. También tienen una página web con más recetas de batidos y comidas sin gluten. No he quedado muy impresionada con las recetas excepto con ésta, asi que no es que les recomiendo el libro pero tampoco es que es tan malo. Si quieren una copia ligeramente usada, la mía se las vendo.

Actualización al 5 de marzo de 2014: Me resulta mas fácil digerir esta bebida si le cuelo los sólidos pues terminó siendo demasiada la fibra que estaba ingiriendo y me empezó a producir muchos gases estomacales. Además, me diagnosticaron alergía a la manzana por lo que ahora hago la bebida con peras solamente. Igual queda rica y ahora no tengo que preocuparme porque se me derrame la espuma encima. 

miércoles, 17 de octubre de 2012

Zanahoria frita

Tengo 12 años en China y creo que estoy bastante aclimatizada. Me quito los zapatos al entrar a mi casa, el agua me la tomo caliente, y no como helado durante el invierno, le doy paso a las bicicletas. Ya casi no me sobresalto cuando escucho triquitraquis y anticipo el año nuevo lunar con igual anhelo que la Navidad.

Aún así, de vez en cuando me doy duro contra la pared cultural que me separa de los chinos. Es una pared formada por axiomas fundamentales. Uno de éstos axiomas para los chinos es que la comida es medicina.

En China, todos saben exactamente el alimento indicado para cada problema físico. Si mi ayee ve que Michael está tociendo mucho, jugo de pera con él. Si Andreína tiene fiebre, sopa de arroz y pastillitas de anís. Si ella tiene resfriado, picante. Es un recetario casi a nivel de instinto que le permite al chino enfrentar cualquier enfermedad. Le tienen mucha confianza a la medicina alopática también, pero al final del día lo que cuenta es la comida.

A mí me cuesta entenderlo. ¡Gong! Así me suena por dentro cuando choco contra la pared cultural o si alguien choca contra el lado mío. No tengo ese recetario ancestral programado en mis genes como lo tienen los chinos. Sí confío en la medicina oriental y naturista por encima de la alopática, y mi médico principal es mi acupunturista, la doctora Wang, pero no sé curarme con lo que como.

El martes acudí a un dermatólogo en la clínica privada donde el colegio nos tiene membresía. Tengo una ronchita que es el último vestigio de la dermatitis galopante que sufría antes de dejar de comer trigo. Deje de comer trigo hace dos años, o sea que la lesión lleva allá en mi brazo izquierdo dos años completos. Si la cubro con curitas por varios días  casi logro que se vaya, pero en cuanto me quito las curitas nuevamente brota. El problema es que las curitas también me producen alergía en la piel y no me las puedo dejar mucho tiempo.

Como era la primera vez que yo iba de paciente a la consulta a ésta clínica, tuve que completar una historia médica. Después de tomarme el pulso y la tensión, la enfermera me preguntó sí tenía alergías y le respondí con la lista completica (además de la alergía principal al trigo reacciono ante los lácteos, los huevos, la soya, el ajonjolí y 10 otros alimentos.) Ahí sonó el primer "¡Gong!" En China, la comida es sagrada. Ella anotó: "Alergías a la aspirina, la penicilina, y la comida." En realidad, es un resúmen muy exacto.

Entro a ver el dermatólogo. Me mira el brazo para observar la lesión y lo primero que me dice es,

- Tiene la piel muy reseca, (prepárense, queridos lectores, que aquí viene el choque contra la pared cultural). - Debe comer zanahorias fritas.

(((((((((((GONG))))))))))

¡¡¡¿¿Qué??!!! ¿Zanahorias fritas? No lo pude evitar, hice gesto de disgusto y el médico trató de explicarme que la vitamina A guachi guachi keratina guachi guachire resequedad guachi guachi albumen (o tal vez fue colágeno) guachi guachi gán.  La imágen de las zanahorias fritas no me permitía entender. 

- Bueno, entonces tome mucha leche, le escuché decir al médico cuando por fín me pude distraer de las zanahorias fritas. 

- Le tengo alergía a la leche, respondí.

- Pues coma mucho queso.

- También le tengo alergía al queso.

- Entonces coma el blanco del huevo.

- También le tengo alergía al huevo.

 (((((((((((GONG)))))))))) (esta vez el choque fue del chino)

- Ay, señora, va tener que comer zanahoria frita.

Ahora me da risa. Inténtenlo, digan en voz alta, "¡A comer zanahoria frita!" Ja ja ja ja JA JA JA. Vamos, es graciosísimo.

Resulta que lo que él me estaba tratando de decir es que tengo que comer alimentos ricos en beta-caroteno para mejorarme la piel y que la vitamina A la asimila mejor el cuerpo si se acompaña de lípidos. Felizmente, el lípido puede ser en forma de mantequilla o hummus o salsa vinagreta como de ensalada, y no tiene que ser exactamente frita. También me recetó unas cremas y anti-histamínico, pero lo que se me va a quedar conmigo para siempre serán las zanahorias fritas. 

Ya saben, para mejorar la piel, zanahoria frita.

 (((((((((((GONG)))))))))) (y ésta vez el choque es de la pobre zanahoria)

MINTY PYTHONS' FRYING CIRCUITS 5/52 

No tengo zanahorias en la casa, así que tuve que tomar prestada ésta muy ocurrente de flickr.com, compuesta por Neal Fowler.  

domingo, 20 de mayo de 2012

Más biónico todavía

Scott the Terracotta Warrior
Hace cinco años, mi marido se fracturó la columna vertebral. Le pusieron una placa y dos clavos de titanio. Desde entonces lo llamamos el biónico.

Pues el biónico ahora está más biónico. Tenía las piernas muy encorvadas, como si fuera jinete profesional. La pierna derecha sobre todo le estaba causando mucho dolor y radiografías tomadas a 6 meses de distancia demostraban un deterioro muy rápido y hubo que operarlo.

La cirugía fue en Kuala Lumpur, en un centro de medicina deportiva. Scott decidió operarse allá pues el centro vino muy recomendado por un colega de otro colegio internacional, porque el tratamiento incluye inyecciones de células madre en la rodilla para regenerar el cartílago, y porque se podría comunicar con el cirujano y el resto del personal médico en inglés.

Lo operaron hace dos jueves. La operación duró seis horas. Le repararon el menisco, le regresaron la patella a su lugar, le removieron el quiste, creo que también le corrigieron ligamentos, y después de todo eso, le fracturaron la tibia para enderezarle la pierna, instalando una placa que le quitarán en un año. Ahora le tocan cinco semanas de fisioterapia y una inyección semanal de las células madre.

Ya se siente mucho mejor. Se le ha pasado el susto de la cirugía y está más tranquilo con el tiempo que tomará la recuperación. El cirujano le aseguró que aunque no esquiará éste año, sí lo hará el siguiente. Este verano lo pasaremos en casa de mi suegra y no en la playa donde él trabaja de salvavidas, pero el año siguiente regresaremos triunfantes. Ya hasta no quiere hablar de su pierna. Eso sí que es buen augurio pues no ha tenido otro tema de conversación desde que en diciembre el seguro le dijo que no iban a cubrir el costo del tratamiento. (Tres semanas de negociaciones fue lo que tardó en que cambiaran de opinión, pero es cuento deprimente para otro día.) Que ahora no quiera hablar más de su rodilla y de la operación, es mejoramiento de verdad.

Y ahora que los he puesto al día, me voy de nuevo a enterrarme en mis estudios de postgrado. El curso que estoy tomando ahorita es de diseño de páginas web y se traga cuanto momento libre tengo.

Actualización del 30 de mayo:  Ya lleva tres semanas de la operación y está recuperándose muy bien. En muletas hasta por lo menos septiembre, pero con bastante agilidad. Le quedan todavía tres semanas de fisio terapia. Nosotros lo iremos a ver en una semana y media. ¡Cómo cuesta esperar!

Actualización del 3 de agosto:  Tres meses. Está muy bien. Todavía con las muletas por lo menos 6 semanas más pero tiene buen color y no le molesta demasiado. Eso sí, tiene que cuidarse de no estar parado demasiado tiempo.

jueves, 4 de noviembre de 2010

La anti-hipocondríaca



En algun largo momento de mi niñez, aprendí a temerle a la hipocondría. Seguramente alguien fue hipocondríaco en mi familia. Si supe quién, ya se me olvido. En cualquier caso, el mensaje quedó firmemente grabado en mi mente: No hay nada que cause más pérdida de glamour que la hipocondría.

Y el glamour viene ante todo.

Por eso es que aunque el dolor de cabeza me ponga ciega y sólo se me quite tras una larga siesta en una habitación quieta y oscura, no es una migraña. De ninguna manera. Me niego a sufrir de migrañas.

Por eso es también si me duele la cintura es apenas un dolorcito, no importa que no pueda caminar sino doblada. Aunque han sido tres días desde que me lesioné y todavía me cuesta estirarme, no es nada. Eso se pasa ahora mismo.

De veras, no es nada.

sábado, 18 de abril de 2009

Sin azúcar

Leí en alguna parte que si uno deja de agregar azúcar a las comidas por dos semanas, uno pierde el gusto por el azúcar. Pues decidí probarlo y tengo desde el martes pasado sin comer nada con azúcar añadida. Cuando tengo ganas de algo dulce, como fruta.

La primera sorpresa es que el café sabe bien sin azúcar.

La segunda no-tan-sorpresa es que hay azúcar en todo y cuando no hay azúcar, hay endulzante artificial. ¡En todo! ¡Qué bolas! Es una conspiración.

La tercera sorpresa es que las ganas de comer comidas con azúcar están aumentando con el pasar del tiempo y no vice versa como me prometió el trozo del artículo que leí (que ni me acuerdo donde fué.)

La cuarta sorpresa fue ayer en la tarde cuando tenía ganas de comer y me dí cuenta que no tenía hambre sino lo quería era ese momento de energía que te da cuando comes algo con azúcar refinada. (Me comí una manzana acompañada con unos trozos de queso edam; ¡qué virtuosa!)

La quinta sorpresa es que cuando me puse a buscar el artículo, encontré otros donde dice que son tres semanas y no dos las que hay que pasar sin azúcar.

La sexta sorpresa es que tengo 10 días en ésto y no tengo ganas de parar.

La última sorpresa es que ando sin azúcar, pero tan dulce como siempre.

martes, 24 de febrero de 2009

Usos para un pulgar

¿Para qué sirve un pulgar?
  • para pellizcar la esquina de las calcomanías y desprenderlas de la superficie donde están pegadas (también necesitas el índice y el medio)
  • para enganchar el borde de las medias y quitártelas
  • para agarrar un manojo de bastones de esquí sin soltarlos
  • para tipear mensajitos en el celular
  • para usar el trackpad de la computadora portátil
  • para pinchar la pestaña del envase de leche y abrirlo
  • para desenroscar la tapa del tanque del humidificador
Me caí esquiando en diciembre y me lesioné el hombro. La misma caída también me dejó el dedo aporreado, pero me pareció que la lesión del hombro era más grave. Pues, no, me equivoqué. Cada vez que necesito usar el pulgar, o sea, con cada respiración, me doy cuenta de que un pulgar sirve para mucho.

-------------

Gracias por los buenos deseos y los lindos comentarios. El proyecto que culminó la semana pasada fue uno que liderize por casi un año y que resultará en la acreditación de mi colegio por cinco años más. Estoy muy contenta de poder reportar éxito absoluto y que el estrés ha disminuído a niveles normales. Ahora nada más me falta esperar la gripe que por supuesto me va a dar después del estrés del mes pasado.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Enemigo invernal

Cuando me casé hace 13 años, al poco tiempo nos mudamos a EEUU al pueblo de mi marido. El viene de Nueva Inglaterra, de un rincón bucólico y fertil, donde las casas las hacen de madera y las calles son angostas. Ahí pasé mi primer invierno completo de adulta, a orillas de un lago helado y en medio de un bosque de pinos. Muy pintoresco en junio cuando llegué, pero el infierno nevado en enero.

Ese primer invierno fue duro, no tanto por el frío sino por la oscuridad. La noche del 21 de diciembre, la noche más larga del año, la pasé llorando con depresión estacional de no tener de sol sobre mis huesos caribeños.

Después de EEUU, vivimos en Egipto, el Líbano y ahora en el norte de China. Los inviernos no me afectan tanto con su oscuridad aunque sí considero la luz solar un lujo. Vivir en Egipto, con sus 14 horas de sol en diciembre, fue un regalo, pero ahora, mi enemigo invernal es ahora la falta de humedad.

Ese primer año aquel pensaba que las aves migraban al sur siguiendo el sol. Ahora sé que lo que están buscando es agua. Nos despertamos a media noche con la garganta seca. Vivimos echándonos crema en la piel y agotamos medio litro de crema por semana. A mis hijos no los puedo peinar por miedo a la electricidad estática y aún así los corrientazos que nos damos, ¡uyyyy!

Ni modo, a enchufar el humidificador y a soñar con la primavera, que nos quedan cinco meses de invierno.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Sopa de puñado curalotodo

Tengo bronchitis. El doctor me ha recetado reposo, antibiótico y sopa de pollo. Ya me siento mejor y seguramente el lunes regreso rejuvenecida al colegio. Mientras tanto, estoy siguiendo las recomendaciones del médico y hoy, antes de ver una película romanticona y quedarme dormida, hice mi sopa de pollo. Aquí les pongo la receta.

Sopa de puñado curalotodo


Ingredientes:
  • medio litro de caldo de pollo
  • tres dientes de ajo picaditos
  • un puñado de cebolla picadita
  • un puñado de zanahorias picaditas
  • un puñado de celeri picadito (opcional)
  • un puñado de arroz integral
  • un puñado de arroz salvaje
  • un puñado de lentejas secas
  • un puñado de pedazos de pollo (yo lo hago con las sobras del pollo frito que hace mi ayee)
  • una pizca de comino y otra de oregano en polvo
  • unas goticas de aderezo de ají dulce McCormick (gracias Zulmy por enviarmelo)
  • sal al gusto
Elaboración
  1. Se calienta un poquito de aceite de oliva en una olla pesada.
  2. Se sofrien los vegetales hasta ablandarse. 
  3. Se le agrega suficiente caldo para cubrir los vegetales y se dejan hervir por unos minutos para que el caldo espese. 
  4. Se agrega el resto del caldo y los demás ingredientes menos la sal. 
  5. Se lleva al hervor y se deja a fuego lento hasta que se cocine el arroz y las lentejas, unos 35 minutos.
  6. Salar al gusto. 
Al finalizar, se le puede agregar a la olla también un puñado de cilantro en hoja picadito. 

¡Buen provecho!

sábado, 5 de julio de 2008

Dieta

Estoy a dieta. Esta vez no es para rebajar de peso, aunque ese será un feliz resultado secundario. Esta vez es porque que tengo el colesterol elevado y mi marido quiere que deje de tomar las pastillitas de Lipitor. A Scott no le gusta tomar medicamentos para nada. Su filosofía es estoica: uno aguanta y ya. Yo soy el extremo opuesto, que viva la medicina sobre todo si viene con sabor a cereza o en cómodas grageas, pero en éste caso le voy a dar la razón.

Mi médico en la clínica internacional de Tianjin me recetó las pastillas de Lipitor hace un año, y me las he tomado religiosamente. Mis niveles de colesterol han bajado un poco pero no suficiente como para dejar de tomarlo. La doctora Wang, mi acupunturista, me recetó té de unas semillitas rojas para lo mismo. Se me olvidó traerlas a EEUU. (Igual ni en China me lo tomaba regularmente pues es mucho más fácil tomar una pastilla que estar bebiendo agüita roja todo el día, todos los días.)

Una de mis resoluciones de año nuevo en enero fue rebajar de peso y gracias al reto Tulip, logré perder 6 kilos. A punta de ejercicio - poco y obligado - no he recuperado el peso, pero todavía me sobran otros 6 más. Pero no es para rebajar, no es para rebajar, no es para rebajar, no es para rebajar, ... (tengo que hacer planas para no olvidar la meta.)

Mi marido tiene un primo que es cardiólogo. Peter nos visitó en China el año pasado, justo cuando me acababan de recetar el Lipitor. El también lo estaba tomando y convenció a Scott que yo no estaba a punto de sucumbir a terribles efectos secundarios. Pues el muy traidor del primo ha decidido ahora que tomar medicina para el colesterol no es bueno y que hay que reducir los niveles con dieta y ejercicio. Muy sano pero me ha dejado sola de éste lado ideológico, del lado de los que piensan que mas valen dos pastillitas antes de dormir que 16 horas diarias pensando en dietas.

Total que ahora estoy en el tercer día de la dieta South Beach. Por un lado me gusta porque es una dieta muy epicúrea. Las recetas que vienen en el libro son divinísimas y la segunda edición tiene un programa de ejercicios corticos. Ya la seguí una vez y perdí bastante peso y además me sentía con mucha energía. Se me hizo dificil continuar en China pues no soy la que cocino, pero aquí durante mis vacaciones en EEUU no tengo a mis ayees así que aprovecho que soy la que compra y prepara los alimentos. Lo que no me gusta es que por las dos próximas semanas por lo menos, mientras dura la primera fase de la dieta que es la más estricta, lo único que voy a pensar es en comer: lo que no puedo comer, lo que sí puedo comer, lo que tengo que comer para dejar de comer.

Creo que me toca hacer mas planas porque no se trata de rebajar y comer sino de cambiar los niveles de colesterol y mis hábitos alimenticios. Ya les contaré como me va.

P.D. ¿Ya se unieron al proyecto Agua en “Yo También”?

viernes, 11 de abril de 2008

El té mio de cada día

Uso éstas para prepararme a diario un litro de té que tomo en lugar de agua durante todo el día. Tiene sabor acidito. Lo pongo en la mañana en una botella deportiva y a medida que me lo voy tomando, le voy agregando más agua. Hoy al preparar ésta entrada, me enteré que las frutas de licio también ayudan a reducir las hemorragias y que son anti-cancerosas, y que el té de crisantemo, que la acupunturista me recetó para reducir el calor en los órganos de torso y la cabeza, también me ayudó a recuperarme del gripón que me dió en febrero.

sábado, 1 de marzo de 2008

Me comieron los pececitos

Anoche fuí a que los pececitos me mordisqueran la piel. También fui a rodar por el lodo y frotarme con sal caliente. Hubiese pedido un masaje con loofah y me hubiese rehidratado en la sala de vapor, pero preferí comer banquete de manjares chinos en el tiempo que me quedaba antes de volver a convertirme en mamá. 

Unas amigas chinas me enseñaron las delicias de los centros de baño chino. Ya yo sabía que en China se estilan muchos los baños públicos pues hasta muy poco, las casas y los apartamentos no tenían baño. Pocetas sí, pero no baño, asi que la gente se bañaba en los baños públicos una vez a la semana. Hoy en día, sigue la costumbre aunque ya las viviendas incluyen baños y los balnearios (centros de baño como los llaman en chino) se esfuerzan por inventar tratamientos cada vez mas decadentes. 

En el centro de baño donde fui anoche, por apenas 68RMB (US$9) tienes derecho a usar por 24 horas la piscina de pececitos, la de lodo volcánico, la de sal, los saunas tamaño familiar, las duchas por supuesto, la sala de vapor, y un exquisito buffet. También hay piscina familiar y un parque estilo McDonald´s.  Por un costo adicional ofrecen masajes, faciales, peluquería y barbería, y habitaciones privadas de meditación. Me cuentan mis amigas que muchas familias vienen a pasar el día entero en el centro - y ya estoy planificando la primera Fitzi-bañada. 

Lo mejor de la noche fueron los pececitos que me comieron la piel muerta. (Los que me comí yo en el buffet estuvieron casi tan sabrosos.) Son unos peces turcos llamados garra rufa que se han convertido en sensación en Asia. El primer spa lo abrieron en Japón en el 2006 y ahora los hay en todas partes en China. Hay que quedarse muy quieta para que se te acerquen y cuando te estan mordisqueando es como si te estuvieran pinchando con miles de alfileres a la vez, pero sorprendentemente no es desagradable. Eso si, prohibido pensar en pirañas. 

Desafortunadamente, no nos permitieron tomar fotos y blogger no me está dejando montarles una foto que conseguí con google, asi que les invito a visitar estos dos artículos en www.bellezapura.com y en www.termalista.com

viernes, 15 de febrero de 2008

15 días de gripe

Ahora sí creo que estoy camino a la recuperación. Han sido 15 días de fiebres, dolores de cabeza, de cara y de dientes, tos, estornudos, congestionamiento nasal, medicinas alopáticas y chinas, té y sopa de pollo. Hoy estoy en el segundo de mis tres días de reposo que me recetaron el miércoles. Tuve que ir al colegio a ayudar a mis alumnos presentar un acto en la tarde y de allí salí directo a la clínica con un dolor de cabeza aplastante. Me dijo la doctora que más que nada mi dolor de cabeza era por falta de sueño. Entre fiebres y mocos, pasé unas 13 noches en vela. Ecita yo. Pues bien, a cambiar de cabeza y de ánimos para salir de esto de una vez.

En lo que he estado enferma, ha pasado mucho
  • Jackie y casienserio se ganaron el premio de mejor blog canadiense en su categoria
  • mi hijo creció centímetro y medio
  • mis vecinos se engalanaron para despedir al año del puerco y recibir el año de la rata
  • la ciudad entera disparó unos ciento quienientos diecicatorce kilos de fuegos artificiales para espantar a los malos espíritus del año pasado - y porque es divertido
  • perdí tres kilos
  • mi marido llevó a 40 personas a esquiar en los primeros días de la vacación del año nuevo
  • a mi hija le dió caspa como resultado de shampú anti-piojo que tuvimos que echarle hace tres semanas
  • mis alumnos se indignaron que a Pluto lo hayan botado del sistema solar y recogieron firmas para restaurarlo como planeta
  • a mi hija le dieron un premio en el colegio por parlanchina
  • los días se estiraron 30 minutos
  • Zulmy me puso un meme que prometo completar en cuanto se me aclara la mente
  • Chavez juró negarle petróleo a EEUU
  • mi marido nos compró flores a mí y a mi hija para el día de San Valentín

sábado, 2 de febrero de 2008

La gripe que les va a dar a ustedes

Este post cortico porque tengo un gripon espantoso - y no tengo tildes porque estoy en el hotel de la monta~na donde esquiamos.

He pasado ya 36 horas enfiebrada y ahora, como siempre, la gripe se me ha hospedado en los senos paranasales y el intestino. Espero que ello sea se~nal de que esta por despedirse. Esta gripe no se la deseo a nadie, pero me causa gracia que sera la que les va a dar a ustedes por ahi en octubre. Todos los virus de influenza nacen en China, y a mi me ha tocado ser partera de este.

lunes, 14 de enero de 2008

¡Qué gane el que más pierda!

Tulip ha lanzado un reto a los que hemos resuelto rebajar en el 2008. Nueve blogueras y un bloguero lo hemos aceptado, y de los diez veremos quien ha perdido más peso en tres meses. Comenzamos hoy.

Yo necesito perder 20 kilos, 17 de los cuales aumenté con un tratamiento de hormonas que necesité a finales del 2006. 18 meses más tarde, he recuperado la salud pero cargo el recuerdo en la barriga.

Mi marido dice que es facil perder peso, que mantenerse es cuestión de matemáticas:
calorías ingeridas – calorías gastadas = calorías retenidas

Vamos a contentarlo y darle la razón. Para reducir el primer adendo, o sea las calorías ingeridas para los que odian las matemáticas, he eliminado el trigo. Le tengo alergía pero me hago la loca. No he probado nada hecho con harina desde el año pasado. (El último pedazo de pan lo comí el 31 de diciembre y ya he rebajado 5 kilos.) Le tengo alergias a muchos otros alimentos también y si los elimino todos gano seguro, pero pasaré tres meses con hambre y de mal humor.

Para aumentar el segundo adendo, las calorias gastadas, estoy yendo al gimnasio seis veces por semana. Me permito solo un día de descanso porque si no pierdo el impulso. Luego les cuento mi programa ganador de ejercicio.

Les dejo estos dos datos para inagurar el compromiso: mi peso y el porcentaje de grasa corporal que tengo hoy. La pesa es de mi gimnasio. El porcentaje de grasa se calcula aquí si no tienen una máquina. Necesitarán una cinta métrica para medirse la cintura (a la altura del ombligo), las caderas, y la altura de pies a cabeza. También necesitarán saber cuanto pesan.


Por cierto que si no hubiese necesitado tomar ésta foto del peso, no hubiese ido al gimnasio un domingo en la tarde, o sea que el compromiso compartido está ayudándome ya. Gracias a todos y sobre todo a Tulipita por ocurrírsele. ¡Qué gane el que más pierda!