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miércoles, 21 de mayo de 2014

Buqué de pinchos

Una de las comidas callejeras que más nos gustan aquí en China son los pinchos de cordero. Sí, ya sé que van a echar chistes sobre la carne, que es de gato, que nadie nunca ha visto un entierro de chinos, y que se yo que más, pero en realidad, hay toda una gastronomía de parrilla callejera que es deliciosa.

Bueno. También hay que aclarar que paralelo a las delicias hay una larga lista de cosas guacatelosas: escorpiones, pajaritos, testículos de venado, tofu hediondo (así mismo se llama), ranas enteras, etc. En Beijing hay una calle entera dedicada justamente a esos pinchos raros, pero para allá yo no voy. Con tanta comida rica, para qué probar gusano a la parrilla.

Frente al colegio donde trabajo, abrieron una calle de parilleras recientemente. Abren como a las 5 de la tarde. El otro día que tuvimos que quedarnos tarde en el colegio, Scott y yo nos dimos cita allá. Comimos pinchos de cordero, repollo, queso de soya en dos diferentes presentaciones, vainitas, dientes de ajo y rodajas de papa. Cada cosa en su pincho separado. Cada pincho riquísimo. Costó como en los viejos tiempos cuando en China se vivía barato: 68 RMB, o sea, 10 dólares americanos, incluyendo los refrescos y mi cerveza.

Ahora cuando mi marido sale tarde del trabajo, se para en una de las parilleras y nos compra una porción generosa de pinchos. A Andreína le trae un pincho de calamar, a Michaelito una docena de pinchos de cordero y para mí, repollo. Es de lo más romántico. Un buqué de pinchos.

La foto malosa, lo siento, pero es que la tuve que tomar apurada y apartando a mis hijos con la pierna. Ellos se comerían los pinchos hasta así, sin quitarles el plástico. 




domingo, 22 de diciembre de 2013

De pingüinos y neveras ambulantes



Pasamos la primera semana de nuestras vacaciones en Wanlong, nuestro resort de esquí habitual. El resort estaba de aniversario, 10 años desde que abrió sus puertas, por lo que seguramente se ganó temperaturas templadas y días asoleados.

Wanlong debe ser como se dice "la montaña favorita de los Fitzgerald" en chino porque hemos sido fieles visitantes desde que abrió en el 2003. Scott fue por primera vez en enero de la primera temporada, y desde entonces hemos ido por lo menos cuatro veces al año, casi siempre trayendo un montón de amigos. Desde hace tres años Scott ha guiado un campamento de esquí para niños. El primer año lo hicimos dos veces, una semana por vez, pero eso fue demasiado, y desde entonces ha sido tan sólo una semana en diciembre.

Este año el campamento nos quedó tan bueno como siempre. Digo nos quedo porque a pesar de las promesas de Scott de que yo no tenía que hacer nada sino preparar a mis hijos para el campamento, terminé siendo una de las instructoras. No es que me quejo porque ha sido una linda experiencia, pero al fin y al cabo es trabajo tener que seguir un horario y entrenar a un grupo de niños. Por lo menos éste año el frío estuvo tolerable -- o será que ya he aprendido a vestirme para la montaña.

Tuvimos cuatro días y medio de sol y nieve perfecta. No hizo demasiado frío ni hubo demasiado viento. Han habido viajes a Wanlong donde nos hemos quedado dentro de la habitación el día entero porque los vientos huracanados alejaron a todos menos los esquiadores más apasionados como Scott. Esta vez,  hubo frío por supuesto, pero bien vestidos no hubo mayor problema.

Después de una semana linda y orgullosos por un trabajo bien cumplido, nos montamos en el autobús que contratamos para regresarnos a Tianjin. Immediatamente notamos un problema. Al autobús como que le faltaba combustible, sobre todo en las subidas. Resulta que la gasolina no fluye bien cuando está fría. Por eso hay aditivos especiales que se le agregan cuando uno maneja en bajas temperaturas. Desgraciadamente, el chofer, mezquino como muchos de su generación, no compró el aditivo porque le pareció caro y tuvimos que manejar a media potencia por casi tres horas hasta encontrar una gasolinera que lo vendía. Allá lo compró porque lo obligamos.

Con la gasolina medio arreglada (porque el aditivo debe haber sufrido de la misma falta de control de calidad que tienen tantos otros productos chinos a la venta en el país), continuamos el viaje. Ya la temperatura estaba bajando porque la tarde iba avanzando. Resulta que la calefacción estaba dañada y pronto empezamos a sufrir de frío dentro del autobús. El chofer nos dijo que la calefacción solo funciona cuando no hay frío. ¡Cómo para matarlo! Encima de pichirre, burlón.

Pasamos casi 5 horas con la temperatura interior del autobús en 5 grados. La exterior era 0. Fue espantoso. Nos tocó vestirnos con todo lo que teníamos para aguantar y aun así, llegamos medio congelados a Tianjin. Bastante irónico, que después de no haber sufrido del frío en plena montaña, estuviéramos convertidos en pingüinos regresando a casa en esa nevera ambulante.

Menos mal que ahora estoy en camino a nuestra vacación tropical, pues vamos a pasar dos semanas en la isla de Ko Samui en Tailandia. Arena, mar y sol curan lo que sea. 

sábado, 14 de diciembre de 2013

Peces, lechosa, huevos y miel

Estoy de vacaciones de Navidad. Ayer, para celebrar el fin de curso, fuí con dos compañeras de trabajo al spa de los peces roedores. No había ido en mucho tiempo, y está mejor que nunca.

Remodelaron las baños, la piscina de los peces y el comedor. Antes era limpio y bonito, pero ahora todo está de lujo. El precio ha aumentado de 68RMB a 89RMB, que no es mucho considerando que la entrada dura por 24 horas, incluye tres comidas y el uso de todos los espacios. Las bebidas y los masajes son aparte, pero valen la pena.

Nosotras nos brindamos un masaje. La última vez me dieron uno que llaman, "de leche y miel." Yo pensé que iba a ser con una crema humectante llamada "de leche y miel," pero no. Salí de ahí con olor a galleta porque en lugar de humectante, me echaron un litro de leche y un tarro de miel, y con eso me dieron un masaje riquísimo.

Esta vez, yo quería el mismo y se lo había recomendado a mis amigas, pero las masajistas no me entendían. La negociación terminó con la oferta de un masaje con "mu gua," que yo entendí era de fruta tropical.

Nos enviaron a ducharnos y cuando regresamos, habían cubierto las camas del masaje con unas sábanas de plástico y sobre el plástico habían roto cuatro huevos que estaban mezclando con lechosa (papaya) triturada y miel. Con eso nos masajearon por 40 minutos y al terminar, nos envolvieron en el plástico y nos mandaron para el baño de vapor. Una maravilla.

Después del super masaje tropical, los pececitos roedores casi fueron anticlimáticos. Como cuando iba hace 5 años no dejaban tomar fotos, no me llevé el teléfono así que la foto que acompaña la tuve que buscar en flickr. Ayer tuvimos 28 mil más peces que los que se ven aquí, pero me gusta el efecto de contraluz.


dr fish 2


Como si el súper masaje y los pececitos no fueran suficientes, la cena fue riquísima. Yo sufro de indigestión y le tengo alergía a muchos alimentos, así que estaba resignada a comer arroz blanco nada más. Redecoraron el comedor para que parezca un mercado, con tarantines para los diferentes tipos de alimentos. El tarantín de la entrada fue el mejor en mi opinión. 

Tenía una variada selección de repollos, coles y demás hojas verdes para uno escoger. También había diferentes tipos de hongos y queso de soya. Uno escoge lo que uno quiere y se los da a la encargada que los cocina en agua hirviente y los devuelve a los 2 minutos. Entonces se le agregan salsas y condimentos de un bar muy variado, y a comer. Yo comí col rizada, repollo chino, hojas de crisantemo y diente de león, hongos que llaman aquí "de oro" y tiritas de queso de soya. A eso le puse una salsa de ajonjolí y un poquito de aceite picante, ajo y cilantro. Súper saludable y exquisito. Tengo que regresar para tomar fotos y poder pedir algo así en todos los restaurantes chinos donde vaya. 

Nos vamos de China, asi que tengo que aprovechar a regresar al spa. Fue la despedida perfecta a un largo trimestre escolar. Seguramente que lograré encontrar muchas otras ocasiones de aquí a junio para volver. Mi único pesar es que perdí la oportunidad de ir cuando visitaron mi mamá y mi amiga Lidia

Ya sé para cuando me llegue la próxima visita. Aprovechen a venir. Tienen hasta junio, pero si vienen después de marzo tienen que traer saco de dormir porque el flete tiene que salir en marzo, y nos quedaremos sin camas. 

lunes, 11 de febrero de 2013

Me las puse rojas

En Venezuela, nos ponemos las pantaletas amarillas el 31 de diciembre para asegurar buena suerte en el año nuevo. ¿Es igual en otros países latinoamericanos?

En China también solo que las pantaletas son rojas porque el rojo es color de la buena fortuna. El Año Nuevo Chino fue el domingo y lo celebramos esquiando como todos los años desde que descubrimos que la montaña queda sola porque los chinos reciben el año en casa.

El año que empezó ayer es el año de la serpiente. Ese es mi signo en el zodiaco chino. Mis asistentes chinas me dicen que uno debe cuidarse en el año de su signo pues ese es un año de mucha dificultad; o sea que para mí, el Año de la Serpiente podría convertirse en el Año del Culebron. ¡¡Ojalá que no!! Ya con los zarpazos que me dio el Año del Dragón tuve suficiente.

Para protegerme, una de mis asistentes me regaló medias rojas. Supongo que pantaletas sería demasiado íntimo. Me las puse en la víspera por sí acaso.



domingo, 3 de febrero de 2013

Año nuevo chiquito - Xiao Nian

Hoy es el 23vo día del último mes del calendario chino lunar. Los chinos lo llaman el año nuevo chiquito, Xiǎo Nián. Hoy es la presentación anual de los dioses de la cocina al Emperador de Jade.

Cada familia tiene su Dios de la Cocina, Zaoshen. Esta encargado de vigilar el comportamiento de la familia durante el año. Hoy viaja al cielo a entregar su reporte al Emperador de Jade. Dependiendo del reporte que dé Zaoshen, será buena o mala la suerte de la familia en el año que empieza.

Para garantizar que el reporte sea dulce, las familias le hacen ofrendas de frutas a Zaoshen en sus casas y le embarran la boca con melaza o con miel. También ésta es la noche en que empiezan los fuegos artificiales. 

Este año con la contaminación tan fuerte y con frecuentes e inusuales nevadas, no habíamos visto los tarantines que venden los fuegos artificiales hasta hoy. Los pobres vendedores tuvieron que montar paraguas sobre sus mercancías pues nevó desde la medianoche sin parar, una nieve bien mojada y pegajosa. No hay mucho estruendo de triquitraquis todavía, asi que me imagino que la gente esperará a que escampe antes de empezar.  **** No, nada de esperar. Ahí va el vecino.

En mi casa, Dios hay solo uno y cuida la cocina, la sala, las habitaciones, baños y balcones, lo grande y lo chiquito. Si quisiera hacerse pasar por deidad china, estará diciendo, "Ecita, mi muchachita, a ver si en el Año de la Serpiente le terminamos de enderezar la pierna del marido y la cuenta de ahorro a los dos."

Adiós, Año del Dragón. Nos trataste medio mal, tate. Cuídate en la bajadita. Te queda poquito.



Este collage lo fabricó la maestra de arte en el colegio. Para hacerlo, empleo tres docenas de platos de cartón, mucha tempera y 17 muchachitos de prekinder.  Les quedó de espectáculo.

sábado, 12 de enero de 2013

Mis sitios favoritos en el 2013

Pasamos unas lindas vacaciones en Singapore y Tailandia, y al regresar a Tianjin, nos tocó una semana y pico en casa. No hicimos casi nada. El primero de enero fuimos a montar sillas de hielo - anécdota para otro día - y después de eso a practicamos el arte de no hacer nada. Francamente, fue la mejor parte de mis vacaciones.

Esa primera semana de enero re-descubrí dos lugares que me gustaron mucho en el 2012: IKEA y el mercado de verduras en Pingyan Nan Dao.

De IKEA que se puede decir. Hay de todo. Como dice mi amiga Lidia, está lleno de millones de periquitos que no sabía que necesitaba. Es como una cueva de Aladino, ¿verdad? Como los chinos no están de vacaciones hasta dentro de tres semanas, porque ellos no celebran Navidad ni el 31 de diciembre, me tocó visitar IKEA yo solita. Bueno, la primera vez fuí con Andreína porque justamente íbamos a comprarle unas sábanas. Ella y yo curucuteamos por toda la tienda, pero eso sí, nada de la sección infantil que ella no permitió ni siquiera que se lo mencionara. A los diez años una ya es una señorita, ¡nada de bebés!  Salimos con sábanas de la sección de la gente grande. Hoy me tocó ir a buscar otras cositas y el tesoro inesperado fue una picadora manual requete chévere. Del tiro al llegar pelé como cuatro cabezas de ajo y lo único malo es que no voy a necesitar picar ajo hasta febrero. Malo porque tendré que buscar excusa para usar mi picadora.

Mi otro lugar favorito es el mercado de vegetales de Pingyan Nan Dao.  Cuando nosotros llegamos a China hace 12 años, había muchos mercados al aire libre. En esos mercados se vendía de todo: vegetales, frutas, peces nadando, escobas, telas, papelería, papel toallé, veneno de serpiente, aleta de tiburón y huevos centenarios. El mercado que quedaba cerca de mi casa tenía además de los tarantines, restaurantes, dentistas, cartomancistas de fengshui, peluqueros y hasta adivinos. Era un mini cosmos interesantísimo. A mí me encantaba ir. Pues resulta que como a los tres años de haber llegado nosotros, el alcalde de Tianjin invitó a los alcaldes de otras ciudades del noroeste a una conferencia regional, y el alcalde de Dalián dijo que los mercados libres de Tianjin eran sucios y feos. Aunque fue escándalo, había que darle la razón al señor en lo de lo sucio. Feos no, pero sucios definitivamente.

Derrumbaron los mercados libres y construyeron amplios galpones a donde mudaron a los vendedores. Ahora los mercados son menos fríos y menos interesantes, pero después de los primeros meses, igual de sucios. Ya tampoco hay esa maravillosa variedad. No puedo comprar telas, medias panty y cebollas en el mismo mercado libre, ni tampoco me puedo cortar el cabello o hacer copia de las llaves. Ni modo, menos aventura pero ahora el alcalde de Dalián no tiene tanto de que quejarse.

En el mercado de Pingyan Nan Dao venden verduras, frutas, carne y pescado, especies, nueces y encurtidos. Lo más exótico es que asan los patos a la Pekín y eso solo es exótico para mí. Aún así, es lindo, colorido y limpio.

Una cosa que me choca mucho de China es que no hay pipotes de basura, o por lo menos no hay muchos. Definitivamente no hay uno en cada esquina, como me gustaría a mí. La idea es que que la basura se tira al piso pues habrá algún barredor que lo recogerá después. Por eso es que los mercados antes eran tan sucios: esperando que viniera los recogedores se amontonaba la basura.

En mi mercado favorito no es así. Es un galpón grande y ventilado. En el centro están pasillos con las verduras, las frutas y los peces y mariscos. Por cierto que en China se compran los peces vivos para garantizar que están frescos. Así también era con los pollos y gallinas pero ahora con la preocupación por la fiebre aviaria, no se consiguen sino en mercados especializados. A los lados están los vendedores de especies, encurtidos, comidas preparadas, la señora que asa los patos, y las carnes. (Tip de compra: no hay refrigeración en éstos mercados así que carne sólo compren en el invierno.) Hay pipotes de basura en las intersecciones de los pasillos y los cambian con suficiente frecuencia para que no huelan ni se desborden. Ubicaron los puestos de frutas frente a la entrada principal por lo que uno entra y huele manzanas. Todo limpio y ordenado. Me encanta.

El puesto de verduras que me gusta tiene de todo. Estoy conociendo muchas verduras nuevas y aprendiendo mucho chino. El señor se esmera por explicarme como cocinar sus vegetales - no es que yo entiendo nada, pero como que al señor le gusta cocinar. El puesto de las frutas tiene las cerezas más oscuras que jamás he visto. Todavía están muy caras y tendré que esperar que empiece la temporada, pero mientras tanto la variedad de manzanas y peras es sorprendente. No me he atrevido a comprar un pez todavía. Ellos lo pescan, lo limpian y lo cortan como uno quiera pero tan aclimatizada no estoy todavía.

Como hoy tuve que hacer otras diligencias no pude ir al mercado. Me tocará mañana. Voy a hacer la compra pensando en que puedo preparar en trocitos para usar mi picadora.

Tenía fotos del mercado que tomé con el teléfono pero las perdí. Ni modo. Aquí les pongo mi cena después de hacer mercado en Pingyan Nan Dao: batatas japonesas (son moradas), ensalada de lechuga con zanahoria, espinaca y cebollas caramelizadas. La carne en la esquina la compré en un supermercado, pero el ajo que la adobó vino del mercado. 

Playing with my food...

domingo, 4 de noviembre de 2012

Chinitos en liqui-liqui

En mi colegio celebramos el Día de las Naciones Unidas con mucho entusiasmo. Es una fiesta donde participa toda nuestra comunidad y es uno de los hitos del año escolar.

Una de las cosas que hacemos en el Día de la ONU es vestirnos en nuestras ropas tradicionales. Este año tenemos 33 nacionalidades representadas entre nuestros alumnos, padres y maestros, lo cual hace que el colegio luzca con una gran diversidad de vestidos. Fotos del día en mi cuenta de flickr.

Hace muchos años, la última vez que visité Venezuela, mi tía Elisabet me regaló un liqui-liqui. Es el traje tradicional para los llaneros de Venezuela. En 1979, Maritza Sayalero ganó el certamen de Miss Universo. Ella vistió un liqui-liqui para el desfile en traje nacional.

Bueno, yo no soy miss y mi liqui-liqui es con falda y no con mini-shorts, pero me lo pongo  con mucho orgullo cada año. ¡Gracias, tía! Somos solo dos venezolanas en el colegio y para mí es importante poder representar al país. Con mi traje y el arroz con leche que siempre preparo, el tricolor está bien representado.



Después de engalanarnos de nuestros trajes nacionales, otra parte importante del día es el acto cultural. Alumnos y padres de diferentes grupos se organizan para presentar un número en el concierto. Este año nos deleitamos con un ensamble de tambores japoneses, el coro de la primaria cantando en zulú, una danza tradicional de la India, un rap en chino, un baile hip-hop, una banda de rock de los maestros, los niños estadounidenses "cantando" en el lenguaje de señas para los mudos, y un baile de los niños chinos de la primaria. No tenemos muchos alumnos chinos porque si vienen a nuestro colegio después no pueden entrar a las universidades chinas, asi que eran apenas 6 varones y 7 hembras.

Imagínense mi sorpresa cuando encontré que éste año los varones chinos se vistieron todos de llaneros para el acto que presentaron. En hermosos liqui-liquis blancos cantaron una canción sobre la necesidad de unirnos a proteger el ambiente. Las niñas tenían vestidos azules lindísimos, pero a mí me llamaron la atención los varones.

Me explicaron las mamás que organizaron a los niños, que escogieron esos trajes porque representaba a la China moderna. Ese estilo lo popularizó el primer presidente chino, y se convirtió en emblema de la revolución.

Como llegó a Venezuela no sé. En Wikipedia en inglés leí que el liqui-liqui posiblemente vino de las Filipinas, pero creo que en éste caso por lo menos no presenta información correcta y en cualquier caso, en la página en español esa conjetura ni aparece


Un misterio, ¿verdad? Ese traje nuestro tan criollo es emblema revolucionario y modernista en China.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Zanahoria frita

Tengo 12 años en China y creo que estoy bastante aclimatizada. Me quito los zapatos al entrar a mi casa, el agua me la tomo caliente, y no como helado durante el invierno, le doy paso a las bicicletas. Ya casi no me sobresalto cuando escucho triquitraquis y anticipo el año nuevo lunar con igual anhelo que la Navidad.

Aún así, de vez en cuando me doy duro contra la pared cultural que me separa de los chinos. Es una pared formada por axiomas fundamentales. Uno de éstos axiomas para los chinos es que la comida es medicina.

En China, todos saben exactamente el alimento indicado para cada problema físico. Si mi ayee ve que Michael está tociendo mucho, jugo de pera con él. Si Andreína tiene fiebre, sopa de arroz y pastillitas de anís. Si ella tiene resfriado, picante. Es un recetario casi a nivel de instinto que le permite al chino enfrentar cualquier enfermedad. Le tienen mucha confianza a la medicina alopática también, pero al final del día lo que cuenta es la comida.

A mí me cuesta entenderlo. ¡Gong! Así me suena por dentro cuando choco contra la pared cultural o si alguien choca contra el lado mío. No tengo ese recetario ancestral programado en mis genes como lo tienen los chinos. Sí confío en la medicina oriental y naturista por encima de la alopática, y mi médico principal es mi acupunturista, la doctora Wang, pero no sé curarme con lo que como.

El martes acudí a un dermatólogo en la clínica privada donde el colegio nos tiene membresía. Tengo una ronchita que es el último vestigio de la dermatitis galopante que sufría antes de dejar de comer trigo. Deje de comer trigo hace dos años, o sea que la lesión lleva allá en mi brazo izquierdo dos años completos. Si la cubro con curitas por varios días  casi logro que se vaya, pero en cuanto me quito las curitas nuevamente brota. El problema es que las curitas también me producen alergía en la piel y no me las puedo dejar mucho tiempo.

Como era la primera vez que yo iba de paciente a la consulta a ésta clínica, tuve que completar una historia médica. Después de tomarme el pulso y la tensión, la enfermera me preguntó sí tenía alergías y le respondí con la lista completica (además de la alergía principal al trigo reacciono ante los lácteos, los huevos, la soya, el ajonjolí y 10 otros alimentos.) Ahí sonó el primer "¡Gong!" En China, la comida es sagrada. Ella anotó: "Alergías a la aspirina, la penicilina, y la comida." En realidad, es un resúmen muy exacto.

Entro a ver el dermatólogo. Me mira el brazo para observar la lesión y lo primero que me dice es,

- Tiene la piel muy reseca, (prepárense, queridos lectores, que aquí viene el choque contra la pared cultural). - Debe comer zanahorias fritas.

(((((((((((GONG))))))))))

¡¡¡¿¿Qué??!!! ¿Zanahorias fritas? No lo pude evitar, hice gesto de disgusto y el médico trató de explicarme que la vitamina A guachi guachi keratina guachi guachire resequedad guachi guachi albumen (o tal vez fue colágeno) guachi guachi gán.  La imágen de las zanahorias fritas no me permitía entender. 

- Bueno, entonces tome mucha leche, le escuché decir al médico cuando por fín me pude distraer de las zanahorias fritas. 

- Le tengo alergía a la leche, respondí.

- Pues coma mucho queso.

- También le tengo alergía al queso.

- Entonces coma el blanco del huevo.

- También le tengo alergía al huevo.

 (((((((((((GONG)))))))))) (esta vez el choque fue del chino)

- Ay, señora, va tener que comer zanahoria frita.

Ahora me da risa. Inténtenlo, digan en voz alta, "¡A comer zanahoria frita!" Ja ja ja ja JA JA JA. Vamos, es graciosísimo.

Resulta que lo que él me estaba tratando de decir es que tengo que comer alimentos ricos en beta-caroteno para mejorarme la piel y que la vitamina A la asimila mejor el cuerpo si se acompaña de lípidos. Felizmente, el lípido puede ser en forma de mantequilla o hummus o salsa vinagreta como de ensalada, y no tiene que ser exactamente frita. También me recetó unas cremas y anti-histamínico, pero lo que se me va a quedar conmigo para siempre serán las zanahorias fritas. 

Ya saben, para mejorar la piel, zanahoria frita.

 (((((((((((GONG)))))))))) (y ésta vez el choque es de la pobre zanahoria)

MINTY PYTHONS' FRYING CIRCUITS 5/52 

No tengo zanahorias en la casa, así que tuve que tomar prestada ésta muy ocurrente de flickr.com, compuesta por Neal Fowler.  

domingo, 23 de septiembre de 2012

Sin ton ni son pero con cataplún

Trabajé como intérprete de conferencia por unos 10 años y perdí bastante audición en el oído derecho. Cuando hay música popular, a menudo solo escucho los bajos, lo cual puede ser muy desesperante, pero a veces escucho música en lugares inesperados
    • las fotocopiadoras imprimen con son, cada página un taca taca suish ssssi. Me gustan sobre manera las que también engrapan porque suenan, taca taca suish ssssi taca taca suish ssssi taca taca chan chán.
    • el ventilador me canta en harmónicos que casi no percibo pero igual arrullan
    • el eco de los fuegos artificiales cuando los lanzan sobre agua es contrapunto a puro grito. Cerca de mi casa hay un estanque bordeado por unos edificios altos, y los triquitraques que lanzan a la orilla del estanque resuenan primero por el agua y después de los edificios y sorprendentemente es música y no sólo ruido.
Recientemente se celebró en Tianjin el Foro Económico Mundial, el que se celebra en Davos en el invierno. Según mi marido a ese van los países grandes y a éste vienen los países chiquitos. No sé si será verdad porque no le presto atención a la política, pero el centro de convenciones donde se celebró el Foro Mundial nos queda a una cuadra y por sus jardines camino de ejercicio casi todos los días en verano y en casi primavera.

Durante la semana antes de que empezara el foro, tuvimos sesiones diarias cada noche de un espectáculo de fuegos artificiales. Escuchar triquitraques es común, porque tenemos un restaurante en la otra cuadra donde se celebran muchas fiestas de matrimonio, pero ésto era diferente.

Justamente la tercera de las noches salí en mi bicicleta a una tiendita de 24 horas al otro lado del restaurante. De regreso me tocó ver un espectáculo digno de Disney o las celebraciones de 4th of July en Boston.

Estaban lanzando los fuegos artificiales del otro lado del lago y las explosiones provocaban ecos en contrapunto contra los edificios que lo rodean. Destellos de todos colores saltaban al cielo. Estrellitas verdes venían seguidas de gordas plumas doradas y a su vez espirales esmeralda perseguían linternas que colgaban en el cielo antes de desaparecer. Impresionante y sin razón evidente, pero reconocí el ritmo de las explosiones de las noches anteriores. Como para completar el ambiente, la luna llena miraba todo justo más alla de donde alcanzaban los fuegos artificiales. No sale en las fotos, pero ahí estaba, aplaudiendo.

Las fotos con el iPhone y el collage con TurboCollage

A la noche siguiente, cuando empezaron los ecos, salí con mis hijos a verlo de nuevo. Los mosquitos se deleitaron con nosotros por 20 minutos, pero no nos dimos cuenta. Impresionante pensar en el costo de montar tal espectáculo a diario, por lo que pensamos que estaban practicando para el Foro Económico Mundial, pero no, la noche de la inauguración todo pasó en silencio. Ahora que han desbandado las medidas de seguridad, nuevamente han comenzado los triquitraques matrimoniales en el restaurante pero no ha vuelto nuestro show Disney.

Me imagino que nunca sabremos porque fue. Así pasa mucha de nuestra vida en China, ignorantes pero felices.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Falda bruja

Comí mucho durante las vacaciones de verano. Engordé como las buenas. Le echo la culpa al exceso de comida en EEUU, y sobre todo la gran variedad de productos sin trigo ni gluten. Le tengo alergia a ambos. También le tengo alergia a los huevos pero con la emoción de por fin poder acompañarlos con pan tostado (hecho con harina de arroz y otros sustitutos al trigo) me desayuné a diario con un huevo frito. Riquísimo. ¡Qué de años que no comía un huevo frito con pan tostado!

Un huevo frito con pan tostado y mantequilla a diario, más las galleticas sin trigo pero mucho chocolate y los helados artesanales del pueblo vecino, y no es sorpresa que aumenté de peso como no lo había hecho desde que estuve en estado hace 13 años.

Ya va. ¿Y eso de la falda bruja qué?

Tengo una falda que compré hace como 10 años aquí en China. Es la única pieza en mi armario que he comprado en una tienda donde venden ropa para las mujeres chinas. Yo no soy tan grande así tampoco pero no tengo ni un suspiro de esperanza de poder vestirme con las tallas chinas. Una vez entré a una tienda que anunciaba ser para mujeres extranjeras. La talla más pequeña era XXL. Claro que una talla XXL para una china es como una talla S para una occidental, pero igual, haber conseguido la falda aquella en una tienda "normal" fue como un regalo del cielo. Mas nunca lo he logrado. O me mando hacer la ropa o la compro en EEUU.

La falda estaba en el fondo de la cesta de descuento. Me costó tal vez 10RMB - hoy en día sería como un dólar y medio. Me la probé y me quedó perfecta. Me puse tan feliz que solo miré la talla cuando ya estaba en la casa: talla 16. Uyyyy! Relegada por 10 años a la esquina del closet hasta el día que empezaron las clases éste año cuando la encontré buscando otra prenda y decidí darle chance. Después de 10 años, todavía me quedaba perfecta de cintura y largo.

Ajá, ¿y para que comenzaste con lo de las vacaciones?

Mi marido es un santo. El dice que si aumento de peso pues que así hay más que amar, pero el día que empezaron las clases me vió con mi faldita talla 16 y exclamó, "¡Wow, cómo que sí engordaste mucho!" Después de que se le salió intentó acomodar la cosa, pero nada, dura realidad.

Menos mal que como tratamiento de reducción de peso, trabajar en un colegio es prácticamente milagroso.  También ayudó que las galletitas y los panes sin trigo ni gluten más cercanos están al otro lado del planeta, y que recibí resultados de unos exámenes por las alergias donde queda clarísimo que tengo que evitar comer huevos a como de lugar.

Hoy me volví a poner la faldita. He perdido como 5 kilos y la muy fiel me queda perfecta de cintura y largo. Gorda, flaca, estítica, como sea, la faldita me queda bien. Es casi mágica. Se expande y se contrae según lo necesite. No tengo chance de comprarme otra como esa en una tienda, así que éste fin de semana voy a celebrarle la lealtad a la falda con una visita al mercado de las telas, para mandarme a hacer varias más.

Foto tomada con el iPhone, editada con Camera+ y Smilebox.


jueves, 2 de agosto de 2012

Y ahora en verano

Hace unos meses monté un collage de mi caminata (casi) diaria en la (casi) primavera. Ahora que llegamos a Tianjin, salí a caminarla para combatir el jetlag. Aquí la muestra veraniega del mismo camino.

La entrada la monté desde el teléfono. La edición de las fotos y el collage están hechos con Photogene

domingo, 25 de marzo de 2012

Almuerzo dominical


Detrás de la catedral de Xi Kai en Tianjin, hay un mercado. A la entrada hay vendedores de pinchos de todo tipo. Mis favoritos son los pinchos de cordero, los de hongos shitake y los de berenjena, pero en realidad, todos son deliciosos.

En Beijng hay pinchos de escorpión y pajaritos, culebra y rana, pero es posible que eso sea mas bien para los turistas. Aquí detrás de la catedral come la gente del vecindario. No es para impresionar a nadie. Es para deleitarse el paladar.

En orden de izquierda a derecha - que por cierto no eran todos para mí, el mío era nada más el de cilantro con soya.

Hongos, bolitas de zanahoria, dados de queso de soya, salchicha, batata, soya en tiras, repollo, cilantro envuelto en hoja de soya, pimentón picante, y hongos blancos envueltos en tocineta.

Ya yo me había jartado un montón y todavía se me hizo agua la boca.

domingo, 29 de enero de 2012

El dragón va ganando

El año del dragón llegó el lunes, 23 de enero del 2012. Los chinos dicen que el año del dragón es uno de buen augurio para todos. Será para todos los chinos porque a mí me tiene algo aporeada con nada más la entrada.
  • Perdí mi iPhone 4 de 32GB que tanto amaba. Lo dejé en un taxi. Afuera estaba una familia esperando entrar al taxi que yo dejaba. La mamá me miró con sorpresa y yo pensé que era la típica sorpresa de ver a una extranjera. No. Debe haber sido sorpresa que dejé el teléfono ahí en el asiento. Me tocó ir a la policía a poner la denuncia para que la companía de teléfono cancelara servicio en la tarjeta SIM del teléfono viejo y comprar uno nuevo, el 4S pero con la mitad de la memoria o sea que ya está prácticamente llena. Ah, y todo eso el jueves en la tarde porque el viernes el país iba de vacaciones.
  • Mi marido el biónico se va a poner aún más biónico. Tiene muchos problemas con la rodilla y necesita una operación. Ya tenemos cuadrado el especialista en medicina deportiva en Kuala Lumpur donde además de enderezarle la rodilla le inyectarán células madre para reconstruirle el cartílago que ya no tiene. Ya tenemos permiso del colegio para que él salga 6 semanas antes del final de año porque necesita una semana en el hospital, cinco de fisioterapia y luego seis más de descanso antes de regresar en agosto. Lo que no tenemos es la pre-autorización de la companía de seguros. Ellos dicen que es una condición preexistente y nosotros decimos que no sabemos de dónde sacaron eso. Estamos en esa pelea y no tendremos respuesta sino hasta después de las vacaciones del año nuevo chino. (El año nuevo es una fiesta de dos semanas, o sea que todavía falta para que ellos regresen. Por desgracia, la vacación de nosotros es nada más una semana.)
  • Empezamos la semana de vacaciones esquiando. El sol radiante pero la temperatura entre menos 20 y menos 30 bajo cero. Impresionante que esquiamos tanto porque cada dos bajadas teníamos que entrar al albergue. También impresionante es que ahora hasta las pistas más empinadas me parecen fáciles. (Mejor no alardearme demasiado, porsia. La montaña donde esquiamos se llama "10 Mil Dragones" y con éste uno que llegó tengo suficiente.) Lo que no impresiona es que ahora....
  • Andreína y yo estamos resfriadas. Ella es terrible como paciente. Le duele todo pero no quiere tomar pastillas ni líquidos ni nada. Esta súper peleona. Anoche comió cheesecake y carlotinas, que por lo menos es algo. Pasó el día en ayuno. Ni siquiera mi famoso hervido la tentó para comer. Ahora sigue dormida, tres horas más tarde de lo que acostumbra. Ojalá se levante más dulcita. Ojalá mis senos paranasales se descongestionen. Estoy tomando té de crisantemo y la acupunturista viene en la tarde, asi que ya veremos. 
  • Mi ayee (la señora que nos limpia) se está poniendo vieja y ya no le importa nada. Salimos a esquiar el viernes y regresamos el martes para encontrar la casa sucia. Eso es serio porque hay que limpiar la casa antes de que llegue el año nuevo para botar la mala suerte del viejo. Yo ya había comenzado y el trabajo fuerte estaba listo pero el piso en la cocina quedó pegostoso, los basureros estaban llenos y las loncheras que le pedimos que devolviera a casa seguían sin vaciar de comida vieja. Será por que tuvo que llegar a una casa sucia que el año del dragón llegó malhumorado.
Ni modo, pa' delante brinca el sapo aunque le puyen los ojos, como dice mi mamá. En EEUU hay un refrán que dice que con una manzana al día se evitan las visitas al doctor. Estas manzanas tatuadas deben ser doblemente efectivas. La de enfrente nos desea buena fortuna y felicidad. Las otras dos ni idea pero espero que sea algo igualmente alentador. Algo así como "Animo, Josianita" o "¡Suéltala, dragón!"


Good fortune apple P.D. Comencé un proyecto fotográfico de tomar una foto diaria por un año. Llevo dos. Estas manzanas son la segunda. A ver si me descongestiono suficientemente para tomar la de hoy. Creo que en vez de ser un "proyecto 365" será proyecto "350 y pico."

jueves, 29 de diciembre de 2011

Navidad en Tianjin


Nosotros celebramos Navidad en familia, preservando muchas de las tradiciones de nuestros dos países, EEUU y Venezuela. El 24 de diciembre es para cenar. Nos esmeramos con la mesa y la comida. A veces invitamos amigos, pero preferimos comer en familia. En la mesa destaca el pavo (EEUU), ensalada de gallina-pollo y pudín de batata (Venezuela.)


El 25 es para despertarnos a abrir los regalos que trae el Niño Jesús y que esperan bajo el árbol. Los dos últimos años hemos asistido a la misa de Navidad en la catedral católica de Tianjin, Xi Cai Jiào Táng. Fue construida en 1913-1914 por misioneros franceses y se encuentra en una zona central de la ciudad. La catedral está rodeada de centros comerciales y hoteles de lujo, y queda justo al final de un bulevar peatonal muy famoso y concurrido en Tianjin.

Los chinos ven la Navidad como una fiesta para los niños y los jóvenes, y se molestan si uno les trata de explicar que aunque sea muy comercial ahora, la Navidad comenzó para celebrar el nacimiento del Niño Jesús. No entendí hasta éste 24 en la noche porque les parecía tan ajeno.

Por primera vez en los cuatro años desde que se creó la congregación angloparlante de la Catedral Xi Cai, ofrecieron misa el 24 en la noche a las 7. Cenamos temprano para llegar con tiempo, pensando que comeríamos el postre en Starbucks. A dos cuadras de la iglesia estaba bloqueado el paso y el taxi no pudo seguir. Sorprendidos, pero no tanto porque es China, decidimos caminar las dos cuadras. Al fin y al cabo teníamos 30 minutos antes de que empezara la misa. Resulta que los andamios que bloqueaban la boca calle que da a la iglesia continuaron por otra cuadra más, llegando a la avenida principal donde nos esperaba un bululú impresionante.

En Nanjing Lu estaba como mínimo la mitad de la población de la ciudad, paseando, comprando chucherías y perolitos de los buhoneros, mirando y dejándose mirar. Muchos portaban sombreros de Santa Claus, máscaras de carnaval, orejitas de Mickey Mouse y hasta cachos rojos de diablo. El número de personas caminando fue impresionante. No tomé ni una sola foto por no soltarle la mano a mi hija, que por cierto había votado por ir a misa el 25 para no perderse de un show que iban a mostrar en la televisión. La muy bella no nos dijo "I told you so" hasta el final de la aventura.


Para adelantar contra la multitud tuvimos que dar codazos y empujones. Así luchamos por los 600 metros a la entrada de la iglesia, solo para encontrar que la plaza estaba cerrada. Nos devolvimos para entrarle por otro lado, otros 600 metros de rudo empujón, pero también estaba cerrado el paso. Los policías parados ahí nos dijeron que podríamos entrar por el tercer lado, pero ya eran las 7 y 20 y nos dimos por vencidos. Por ese tercer lado donde nos mandaban no había tanta gente, pero sería el lado más largo y no quisimos seguir. Ni modo, le escuchamos a Andreína el "I told you so" (Se los dije) y nos regresamos a casa a esperar al Niño Jesús.



Pensamos que el paso estaba bloqueado porque están uniendo dos líneas del metro a poca distancia de donde está la iglesia, porque pensar que fuese para evitar que la gente fuera a misa nos pareció paranoico. Pero resulta que sí fue. Nos dijo una italiana que tiene mucho tiempo en Tianjin que la calle la cierran en Nochebuena porque presuntamente se acercan muchos curiosos a la iglesia. O sea que es para protegernos a los cristianos. Si hubiésemos por fin llegado al otro lado donde nos dijo el policía, hubiésemos podido entrar. La misa y que quedó muy linda.

Gracias, pues, señores del gobierno por protegerme de los curiosos. El año que viene vamos a la misa navideña de día, no vaya a ser que les peguemos ésta loca fe a los muchachos vestidos de diablos en Navidad.



La catedral de Xi Cai, de día, como la espero ver el próximo 25 de diciembre.





domingo, 25 de septiembre de 2011

Los acróbatas chinos

Una de las cosas que más nos gusta hacer cuando tenemos visita y vamos a Beijing es ir al circo chino. Recibimos visita por lo menos una vez al año, y eso nos ha permitido la excusa de ir a ver a los acróbatas una vez por año.

Como buenos artistas, el show lo cambian cada año. Recuerdo la primera vez que trajimos a Michael. El tendría unos 2 añitos y no le gustaba estar sentado. Quería caminar todo el tiempo. Pues desde que se abrió el telón hasta que encendieron las luces del teatro, el niño no se movió de la fascinación con el espectáculo. Lo mismo ocurrió con la primera vez de Andreína que era aún más eléctrica que Michael.

Scott descubrió por casualidad que podemos comprar los tickets baratos por teléfono e irlos a recoger 10 minutos antes de que suba el telón. Como son dos espectáculos al día y el teatro donde vamos es solo uno de varios que hay en Beijing, el patio central casi nunca se llena. Lo que resulta es que aunque compramos las entradas baratas, nos sientan en el patio central de los asientos para que se vea más lleno de extranjeros. Una vez hasta nos tocó la primera fila, que por cierto fué cheverísimo porque ese año los acróbatas disfrazados de leones saltaban del escenario al público justo en frente de nosotros.  Andreína fascinada quería acariciarlos cada vez y por supuesto que la consentían.

Cuando se aproximaban las Olimpíadas de 2008, el espectáculo cambió y se hizo aún más impresionante. De verdad que se botaron mejorando la intensidad, el escenario, las acrobacias y los disfraces. Pensamos que ya no podrían sobrepasarse y de hecho, las temporadas del 2009 y el 2010 quedaron un poco aburridas en comparación.

En agosto vino mi cuñado y lo llevamos a los acróbatas, sabiendo que por lo menos a él le gustaría mucho por no tener comparación con la temporada del 2008.  Pues que deleite encontrar que ésta temporada nuevamente se han esmerado en mejorar aún más. Nos ha gustado muchísimo y a la salida ya teníamos planeado llevar a mi mamá y papá. Vamos la semana pasada cuando estaremos de vacaciones por el aniversario de la república china.

Aquí un pequeño collage de fotos, tomadas con mi cámara que no es muy potente pero sí es fiel.

Aug 28 2011

Si van para Beijing, les recomendamos el Chaoyang Theater. En youtube.com hay 334 videos con los términos "Beijing Chaoyang acrobats". Allá podrán comparar las diferentes temporadas.

viernes, 17 de junio de 2011

Entre cajas y maletas

Después de cuatro días lindos en Yangshou, regresamos a la vida real donde tenemos dos días en Tianjin para empacar la casa pues nos mudaremos a otra urbanización en agosto. Más bien, nos estamos mudando ahora, embalando todo, y cuando regresemos en agosto, la ayee nos habrá mudado al nuevo apartamento. Suena como un sueño pero en realidad, es una pesadilla. Las ayees lo empacan todo en cajas que marcan en chino y lo hacen tan rápido que no me da tiempo de ver que fue lo que guardaron. Las dos veces que nos hemos mudado nos han traído hasta la basura, total que hoy ha sido extremadamente ajetreado, tratando de separar lo que queremos de lo que no queremos y asegurándome de que lo que no quiero no termine en una caja para mudar. !Pero, basta! Me senté a descansar del estrés, no a recordarlo.

El lunes salimos para Miami. Estaremos una semana. Estoy soñando con
  • ver a mi hermana y sus hijos
  • con comer arepas que no tengo que preparar yo y además comérmelas con queso de verdad, blanquito y fresco.
  • salir a comprar ropa y que mi talla sea M y no XXL como aquí en China.
  • tweetear y facebookear sin el paso adicional de conectarme al VPN para saltar la Gran Muralla Electrónica (que debería ser facilito, pero por ley de Sino-Murphy nunca lo es)
  • la sesión de fotografía que vamos a tener con Cho
  • dejar de ser analfabeta
Les pregunté a mis hijos que anticipaban ellos de la visita a Miami. Andreína quiere jugar con sus primos, pero Michael lo que quiere es aplaudir con los demás latinos cuando aterricemos en el aeropuerto de Ft. Lauredale. ¿Qué tal?

jueves, 5 de mayo de 2011

Mercado matrimonial

En tiempos pasados, en China los matrimonios eran arreglados. Los padres consultaban a un casamentero profesional que se comprometía a encontrar candidatos auspiciosos para los hijos/as. La primera vez que se veían los novios era en el día del matrimonio. Yo pensaba que esa práctica era cuestión del pasado.

El sábado me uní por primera vez después de 10 años en Tianjin a un tour guiado de la ciudad. Tianjin fue una de las pocas ciudades chinas donde se permitía la entrada a extranjeros. El gobierno les cedió terrenos llamados concesiones donde los comerciantes de diferentes países podían vivir. No entendí bien si en las concesiones los extranjeros reprodujeron la arquitectura de sus países por nostalgía o por decreto imperial. El caso es que el patrimonio arquitectónico de Tianjin incluye muchos hermosos edificios occidentales y japoneses que quedaron después de la caída del imperio.

Una parte muy interesante del tour no tuvo nada que ver con edificios hermosos ni glorias pasadas, sino con un mercado matrimonial en el parque de la vieja concesión francesa. Allí se congregan agentes matrimoniales y los padres de jóvenes chinos. El guía nos explicó que muchos jóvenes en edad matrimonial pasan seis días a la semana trabajando y que los padres se preocupan de que no tienen tiempo para conocer a nadie. Impulsados por las ganas de tener nietos, los padres buscan agentes matrimoniales que les encuentren parejas a los hijos/as. Por eso es que el mercado matrimonial es tan bien acudido.

Yo había pasado por aquí camino a la iglesia que también queda en la concesión francesa y había pensado que aquí ofrecían empleo. Siempre hay mucha gente y mucha actividad. Lástima que no puedo leer chino porque los avisos deben ser fascinantes. Entiendo un poquito: altura, sexo, edad, salario anual (todo lo que se expresa en números). Aquí está un aviso con su correspondiente traducción. Lo que está en verde es mi traducción y lo que está en negro es la traducción de mi amiga china - que por cierto, conoció al marido en la universidad y no gracias al mercado.


Mujer de 28 años, nacida en el año del cochino, 1.65 metros de altura habitante del distrito Hexi con grado universitario y empleada en un banco, de tez blanca, penosa, sin amor del hablar ocioso y de buen carácter busca pareja entre 26 y 32 años, 1.74 de altura de altura mínima, graduado universitario, con empleo fijo y vivienda propia

jueves, 24 de marzo de 2011

Promesas de cuaresma

Hace casi un año dejé de comer trigo. Me produce inflamación intestinal, erupciones en la piel y de vez en cuando me causa indigestión fortísima. Con dejar de comerlo perdí mucho peso, pero últimamente he empezado a recuperar los kilos perdidos, más que nada porque no me he negado ni el más mínimo chocolatín éste invierno.

Para volver a perder el peso recuperado, decidí hacer una promesa de cuaresma: ayuno de azúcar hasta la semana santa. Así tengo punto final a la dieta, puedo decidir continuarla si me parece, y tengo el incentivo agregado que mucha otra gente también está haciendo dieta de azúcar ahora.

Eso fue el viernes. El sábado amaneció la noticia de que no hay sal en los puntos de venta. La gente está asustada por la radiación en Japón y razonando que la sal se hace evaporando agua de mar, piensan que hay que acaparar sal de ahora para no tener que comprar sal radioactiva después. (No los culpo. El año pasado hubo escándalo porque a la formula de niños y a la leche en polvo, las compañías lecheras estaban agregando melanina para aumentar los niveles de proteína. Varios bebés se enfermaron con cálculos renales y hasta algunos murieron envenenados. Espantoso no poder confiar en la calidad de los alimentos.)

Total que ando sin azúcar y pronto sin sal. La próxima promesa de cuaresma que hago será no amargarme.

Abajo una iglesia en Shanghai al atardecer. Me pareció que pegaba con lo de la cuaresma.

P.D. Aquí en Tianjin, aparte de la falta de sal, estamos bien. La crisis en Japón no nos ha afectado, aparte de la falta de sal y la tristeza por la tragedia.

lunes, 26 de abril de 2010

Ahorrando obligada en China


Los chinos son muy cuidadosos con su dinero - y con el dinero de los demás. A continuación unos ejemplos a manera de ilustración.
  • En el mercado de vegetales, el vendedor de frutas tiene una bandeja de fresas a 5 RMB y otra a 7 RMB. Las fresas más caras son un poco más grandes y más rojas. Las fresas más baratas están un poquito marchitas y obviamente manoseadas. Yo quiero comprar las de 7 RMB, pero para eso tengo que molestarme con el vendedor que me quiere ahorrar 1 RMB cuando compro mi medio kilo.
  • Hace unos meses fui al dentista y para consolarme por el mal rato, al salir entré al spa que queda en frente. Me recibieron muy bien y el masaje fue de espectáculo así que resolví ir una vez por semana. Como mi vocabulario chino está limitado a regatear en el mercado y a alardearme de mis hijos, le pedí a una amiga china que llamara por mí para hacer la cita permanente. Pues resulta que ese spa es para miembros solamente y que no me quieren vender la membresía porque yo no estoy en China desde mediados de junio hasta agosto, o sea que perdería mi dinero por esos meses. A mi amiga le parece perfectamente encomiable que el spa esté velando por mí y en eso lo dejó. Grrr......
  • Mi suegra me vino a visitar el primer año que estábamos aquí (y el segundo, y el tercero, y el cuarto, etc.) Le pedí a la ayee, nuestra doméstica, que comprara toallas y le resalté que venía mi suegra, asumiendo que con eso la ayee compraría toallas de buena calidad. Pues resulta que en China, las suegras quedan más impresionadas con las habilidades de regateo de las nueras y ayee regresó con unas toallas finitas y casi peladas pero a 3 RMB cada una. (Yo salí después a buscar toallas y no conseguí ninguna menos de 70 RMB.) 
Durante la reciente crisis económica, leí muchos artículos sobre la capacidad de China de sobrevivir la crisis gracias a los hábitos de ahorro de los chinos. Conociendo en carne propia ese ahorro obligado, no me sorprende para nada.

Aclaratoria: En China, se regatea en los mercados libres y con los vendedores callejeros solamente. Los precios son fijos en los supermercados, las farmacias y las tiendas. Ah, y si alguna vez vienen por acá, los sentimientos de ahorro no son para los turistas en los mercados. A los turistas se les puede cobrar lo que aguanten. Por regla general, el precio que piden al principio es 4 veces el precio que aceptarán después de media hora de regateo. Avisados están.

domingo, 14 de marzo de 2010

Merecedora de su propia entrada

La piñata que hice para la fiesta pro-fondos me quedó muy bien.

No fue subastada como yo pensaba, sino más bien fue rifada con cuatro otros premios. La piñata fue el premio mas cotizado y sacaron el número de último, pero desafortunadamente no sabré cuánto recaudo exactamente. No importa, la felicidad de la china que se la ganó me tendrá que bastar para darme idea de su valor.

Cristina, la de verde, fue la del ticket ganador. Angela es la secretaria de la primaria 
y se emocionó hasta más que Cristina. Tal vez porque ella me vió haciéndola durante la semana.

Cristina me dijo que su hija estará muy contenta con la piñata. Yo le quise explicar el proceso de la rompida*, pero ella me interrumpió diciendo que así como estaba les gustaba y que no la iban a romper.

- ¡Pero, los caramelos están adentro! - Yo casi sin voz de la sorpresa.

- Ya nos las arreglaremos para sacarlos sin romperla, me contestó. Está demasiado bella.

Así la deje. Me siento un poco incompleta. Me complace que haya tenido éxito y que inspire tanto amor, pero ¿para que hacer una piñata sino para que alguien le caiga a golpes? Es piñatus interruptus. Ni modo, me consolaré con el encargo para las dos piñatas que me salieron gracias a ésta, la impregnable.

*La rompida no será correcto gramaticalmente, pero me suena más roto que rotura.