Mostrando las entradas con la etiqueta mimama. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta mimama. Mostrar todas las entradas

sábado, 26 de diciembre de 2020

Mi mamá y los lirios del valle

Mi mamá muríó hace 10 dÍas. Este 2020 también se llevó a mi papá, en marzo. (No fue el coronavirus; simplemente era su tiempo.)

Obviamente estoy pensando mucho en ella. Recuerdo que uno de sus pasajes favoritos de la Biblia era la parábola de los lirios del valle.

En Mateo 6:28-29,

Y por el vestido, ¿por qué os afanais? Considerad los lirios del valle , cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón en toda su gloria se vistió así como uno de ellos.

Ella dejó de comprar ropa hace añales. Las prendas nuevas que lucía las compramos sus hijas o su enfermero, pero ella siempre muy linda y bien presentada. Le gustaba tomarse fotos y el enfermero nos mandaba muchas a menudo. 

355x355 (


En Mateo 6:26, (no sé porqué pero yo siempre recuerdo a los lirios primero y luego los pájaros)

Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta.

Lo mismo con la comida. Ella dejó de cocinar porque le costaba realizar tareas con muchos pasos. Ella nunca me lo confesó, pero creo que es cierto. No sabíamos que era síntoma de su Alzheimer. En cualquier caso, mi papá fue el cocinero por muchos años. En los últimos tres años de sus vidas, cocinaba el enfermero - que por cierto fue uno de los ángeles que nos mandó Dios para cuidar a su sierva, mi mamá. Ella no solo disfrutaba de la comida, sino que ni siquiera engordaba!!



Mi mamá era muy devota. Ella se tomó ese pasaje en serio toda su vida. Ella decía, “Dios cuida lo chiquito y yo soy enana.” Cuando empezó a perder las palabras (una afasia fuerte que no la permitía hilar oraciones complejas), pues se dedicó a cantar y bailar. Me dijo una vez que la gente que no conocía a Dios le tenía miedo a la muerte, pero ella no, porque ella sabía que iría directo al cielo - a donde seguramente está ahora mismo con su Danielo, mi papá. Siempre se sintió cómodamente en la mano de Dios. 

Yo no tengo su misma fé. Yo sí me preocupo por muchas cosas y debería aprender de ella. Vivió una vida feliz, quiso a mucha gente y se dejo querer, enseño y aprendió, y en cada momento, mejoró el mundo con su alegre presencia. ¨No nos afanáis.¨

Mami, tengo tantos cuentos para contarte y apenas te has ido 10 días. Te los guardo cuando nos volvamos a ver. Te quiero. 




jueves, 30 de junio de 2016

De regreso

Este año regresamos en abril a China y en junio a Venezuela y a Cape Cod. Hoy, casi julio, regreso a ésta bitácora con dos entradas, ésta que leen y una muy atrasada, ¡del 2011! (y que ahora no encuentro.)

Regreso a China
Acompañanada de mis hijos, viajé a China en abril por una semana, para las vacaciones de Semana Santa. Como las vacaciones de este colegio coincidieron con las vacaciones del colegio en China, no logramos encontrarnos con todos los amigos, ni visitar mi biblioteca, pero todo lo demás fue un rico paseo por el pasado. Nos recibieron con tanto, tanto cariño y nos dimos gusto con todo lo que nos había hecho falta, que por fin se nos pasó la nostalgia que llevábamos pegada desde que nos mudamos a Egipto y nos dimos cuenta de que no era China. Uds. se reirán porque es obvio, pero en realidad, después de 13 años en China, mudarnos a un país diferente nos pegó más de lo que esperábamos. 

Con un par de amigas chinas en nuestro Starbucks favorito. 

Un paisaje muy de Tianjin. Con la contaminación el cielo es gris y casi no se ve la Torre de Tianjin (Tianjin Da Shá), pero allá al final del canal está. 
Durante esa semana, mis hijos se reunieron con sus amigos, pasearon por toda la ciudad y se deleitaron con todas las comidas que no se consiguen fuera de China: los tallarines, el puerco agri dulce, las empanaditas chinas, y los refrescos japoneses. Comimos en todos nuestros restaurantes favoritos: el mexicano, el alemán, el de la olla mongolesa, el japonés, el de los pinchos. Lo único que les faltó fue comer en Kentucky Fried Chicken, que según mis hijos, es completamente diferente en sabor - y mejor - que el KFC en cualquier otra parte del mundo. 

Pasaron la semana entera estirpadas de la risa, de la alegría de estar reunidas. 
A mí también me tocó pasear mucho con las amigas. Cuando nos fuímos, después de 13 años, no nos sacaron tanta fiesta. De hecho, me sentí poco apreciada. Uno no es profeta en su tierra, por lo que fue doblemente sabroso el cariño con que nos recibieron a todos. Como si fuera poco, la bibliotecaria que me siguió no fue tan buena y ya se va. Tal vez será poco modesto de mi parte, pero me encantó saber que le hice falta en lo profesional tanto como lo personal. 

A la entrada del mercado antiguo, un paseo bello que le recomiendo a todos los que visitan Tianjin.

Regreso a Venezuela
Mi papá cumple 90 años en julio así que teníamos que ir a visitarlo. Me llevé a Michaelito sólo. Andreína se quedó en Egipto la semana adicional que Scott tuvo que quedarse por ser director de atletismo, y se rehusó venir a Venezuela cuando se dio cuenta que llegaríamos a EEUU dos días después de Scott. A ella la estaba esperando un cachorrito que le regaló su abuela Ginny. 

Michael tenía 13 años que no viajaba a Venezuela, y nos encantó la reacción de los que lo conocieron de niñito. ¡Es que está altísimo!

Michaelito con su abuelo Daniel

Llegamos a casa de mi amiga Lidia y nuevamente ahí nos recibieron súper bien ella y su mamá. Encontré a mis papás bien, cuidados por mi hermano que vive en Margarita. Están en buena salud y buenos ánimos, lidiando como todos los venezolanos con la situación del país, pero bien dentro de todo. Tengo muchas fotos que montar un día pronto. ¡Se las debo!

Esta foto nos la tomamos en Hannsi en el Hatillo. 

Y por supuesto, no faltó la reunión con los amigos. Lástima que fue un viaje relámpago y no logré a ver a todos, pero me encantó conseguirnos con ésta muestra. Pasamos una tarde muy alegre en la librería Kalathos (que por cierto es una maravilla de librería. ¡Se las recomiendo!)

Amigos del Orfeón USB y la Sra Lourdes, mamá de mi amiga Lidia
Regreso a la playa
Y ahora estoy en la playa, en Cape Cod. Este año venimos solos, Scott y yo. Andreína se quedó con su tía en New Hampshire. La tía tiene caballos y Andreína es apasionada de todo lo ecuestre. Se va a quedar en NH hasta diciembre, estudiando en el colegio público del pueblo. Ya va a ver lo que es vivir en EEUU. Sólo conoce el país de vacaciones. Michael se quedó con la abuela Ginny. A él no le gusta la playa, y cuadró con la abuela para que le consiguiera empleo en el pueblo de ella y así quedarse en el apartamento para visitas que ella tiene sobre su garaje. Trabaja en un restaurante de lavaplatos. Le pagan 8.25 dólares la hora, que no es nada en EEUU pero no tiene gastos sino una abuela que lo consiente. 

A Scott y a mí sí nos gusta nuestra vida playera. El trabaja como salvavidas y yo soy ama de casa. Este año como no tenemos a los chamos, compartimos una casa con tres otros salvavidas. Es una casa enorme con vista al mar y muy cómoda. Lo único que nos falta son nuestros hijos, pero estamos practicando para cuando sean grandes y ya no vivan con nosotros. 



Aquí los dejo, esperando regresar a ésta bitácora nuevamente. En Venezuela me reclamaron varios lectores que la tenía tan descuidada. A ver si logro mantener la inspiración. 









martes, 8 de julio de 2014

Cuatro recetas para plátanos

Cuando estoy en EEUU aprovecho a comer plátano. En China no lo conseguía, y me imagino que en Egipto tampoco habrá. Gracias a la comunidad jamaiquina en Provincetown, encuentro plátanos en el automercado de aquí. A mi marido le gustan, a mis hijos no tanto. Mejor, más para mí.

Hace muchos años en Caracas, tomé clases de cocina en La Era de Acuario, un restaurante vegetariano y macrobiótico. En una de las clases, la nieta de la chef entró a la cocina y ella le dio unas bolitas de plátano para que merendara. No fue uno de los platos que aprendimos en el curso, pero la chef nos explicó como hacerlas, súper fácil. Hoy los recordé y los preparé con cocó en lugar de las semillas de ajonjolí que ella usó.

Bolitas de plátano y coco

   1 plátano maduro

   agua en una olla hasta el primer nudillo del dedo gordo

   azúcar o endulzante al gusto (azúcar no es paleo, pero si no tienen problemas con la comida no importa.)

    1/4 a 1/2 taza de coco rallado sin endulzar

1. Se mezcla el azucar (yo usé sirope de maple porque es lo que tenía) con el agua y se pone a hervir.

2. Se pela el plátano y se corta en rodajas que se agregan al agua.

3. Sancochar hasta que las rodajas estén suavecitas.

4. Se vierte el agua y se trituran el plátano para formar un puré.

5. Se forman bolitas con el puré y se pasan por el coco rallado.


El puré estará caliente pero tampoco tanto que no se puede manipular. Me imagino que se podría esperar un poco, pero yo tenía mucho antojo de merendar con el plátano.

Aquí una foto maluca de las bolitas. Es dentro de la casa camper una noche que estaba lloviendo, o sea, una foto horrible.


Las bolitas quedaron ricas, sin estar demasiado dulces, así como le gustan a mi papá así que lo llamé para contarle. Me contestó mi mamá, que me pasó ésta receta de algo que ella llama maniú o mañu. Ella me corregirá en los comentarios. Creo que es algo que aprendió en República Dominicana.

Mañú de Maritza

   2 tazas de puré de plátano (preparado como en la receta anterior pero sin azúcar)

   rodajas de jamón y queso blanco al gusto

   cebolla morada, en rodaja y cocidas hasta suavizar

   sal al gusto

1. Se mezcla todo, hasta que se derrita el queso. 


Ya. Fue una receta corta, por teléfono. Como estoy evitando los lácteos se me ocurre que lo podría hacer con tocineta y cebolla, y tal vez espinaca cocida. Hmmmm. A experimentar.

Después de hablar con mi mamá, me pasó a mi papá, que también tenía una receta para mí, aún más cortica.

Plátanos en el microondas a lo Daniel Crespo

1 platano, pelado y en trozos

1 microondas

1. Cocinar el plátano en el microondas, pelado y en trozos, por 2 minutos. Disfrutar caliente cuidando que el paladar no se queme. (Esta última advertencia la agrego para alargar un poquito la receta porque de veras, más corta no podría ser.)


Casualmente cuando estaba redactando ésta entrada, encontré ésta receta para panquecas de plátano por una compañera del Orfeón de la USB. Tiene una bitácora dedicada a las recetas paleo y sin glúten. Ella no tiene problema con los huevos, así que para yo hacerla, reemplazo el huevo con una cucharada de semillas de linaza molidas con 1/4 de taza de agua tibia.

El único problema con las panquecas cuando yo las hice fue que no tenía la receta a la mano, y la hice con los ingredientes que recordaba: plátanos y linaza, o sea que en lugar de tener panquecas, me salieron como croquetas. Muy ricas también aunque tenía un hambre galopante cuando las hice así que me hubiesen sabido a gloria no importa como salieran. Tanta hambre que se me olvidó tomarles fotos antes de comer.

Croquetas de plátano 

   1 platano maduro - mientras más maduro mejor
   1 cucharada de semilllas de linaza molidas en 1/4 de agua tibia, ligeramente batidas
   1 pizca de sal
   aceite para freir

1. Se tritura el plátano y se mezcla bien con mitad de mezcla de linaza. Si queda muy gruesa, se puede agregar más agua de linaza.
2. Se forman croquetas y se frien en aceite de oliva, hasta dorar por ambos lados, unos tres minutos. 

Bueno, se me abrió el apetito. A buscar más plátanos. 

domingo, 23 de junio de 2013

Van 2 y fueron 18

Parece mentira, pero hoy empieza nuestra tercera semana de vacaciones. Sé que no debería quejarme pues nos tocan 7, pero cónchale, ¡qué recontra rápido está pasando el tiempo!

La primera semana la pasamos en casa de mi suegra, recuperándonos del jet lag y respirando profundo del aire limpio.


La segunda semana la pasamos en Florida, primero en Disney y ahora en Miami hasta el lunes en la mañana.

Esta foto que tomamos ayer y commemora la primera vez que estamos reunidos los Crespo Leal desde hace 18 años cuando salimos mi hermana, mi mamá y papá y yo de Venezuela. ¡Ojalá no pasen otros 18 años más!


Mas fotos en flickr.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Feliz cumpleaños, mamá

Mi mamá está hoy de cumpleaños (por lo menos, ya  en China empezó el 3 de diciembre. Allá en Venezuela todavía tiene que esperar como 10 horas.)  Felicitaciones, mami, qué cumplas muchos más.

El que conoce a mi mamá la quiere. Ella tiene una gran facilidad para hacer amigos, para darse cuenta cuando necesitan un masaje o un abrazo o hasta silencio. El chiste en la familia es que al bajarse de un avión en cualquier aeropuerto del mundo, después de despedirse de la tripulación quienes por lo menos 50% fueron alumnos de ella, consigue alguien que la conoce y si no consigue, pues serán amigos para la próxima.

Mi mamá acaba de terminar una carrera de 50 años en educación. Se jubiló en junio y por eso pudo venir a visitarnos por dos meses en China y por un mes a mi hermana en Miami. En esos 50 años, fue mejorando al mundo niño por niño, ganándose corazones y fortaleciendo cerebros. Tiene una larga lista de logros profesionales donde se incluyen premios, publicaciones, conferencias, y un doctorado (y otro emérito). Para que no crean que yo hablo con orgullo de hija, aquí una reseña commemorando su larga carrera. Esta salió en el The International Educator, un periódico para la comunidad educativa internacional.



(El recorte de la foto salió terrible. ¿Porqué le habrán recortado el cuerpo a mi mamá para dejar salir la cortina? Ella ya es chiquita. Aparte de que, disculpa, papi, deberían haber centrado la foto sobre mi mamá. Ni modo. Hay tanto cariño en la reseña que hay que perdonar la edición de la foto.)


Maritza Crespo, 50 años de amor
por Linda Mishkin


Una mujer de gran fé religiosa y de fuertes convicciones, de compasión, generosidad, flexibilidad, compromiso, pasión y humor, Maritza Crespo terminó en junio su empleo en el Colegio Carol Morgan, en la República Dominicana, donde trabajó por 10 años. Con eso cierra una vida profesional de 50 años en colegio internacionales alrededor del mundo.

El Colegio Internacional de Caracas, Colegio Lincoln en San José, Costa Rica, el American Community School en Beirút, Líbano y muchas cárceles, iglesias y organizaciones religiosas han tenido el honor de contar con sus talentos, su compromiso y su amor.

Como especialista en problemas de aprendizaje desde preescolar hasta bachillerato, Maritza ha logrado milagros dentro y fuera del salón de clases por medio siglo.

Los que hemos disfrutado de la bendición de contar con su amistad, su sabiduría y su amor hemos recibido riquezas sin contar. Sus dones a la educación han sido infinitos, y muchos han comentado que un corazón tan grande casi no cabe en ese cuerpo tan pequeño.

Maritza nos hará mucha falta en el Carol Morgan School así como también hace falta en todos los colegios donde ha ejercido con dedicación y energía y a todos sus estudiantes, colegas y amistades.


domingo, 30 de octubre de 2011

Avelina dijo que tomara fotos

Mis papás se fueron de Tianjin después de una larga visita. Pasaron dos hermosos meses con nosotros, sin ajetreos ni demasiado turismo, pero con mucha compañía y tranquilidad familiar.

Estoy desenamorada de mi cámara pero floja para buscar otra, asi que no tomé tantas fotos como debí, pero Avelina, una amiga de mi mamá, dijo que tomara fotos, así  que aquí unas cuantas de las fotos, que son pocas para decir lo mucho que disfrutamos la visita.


Click to play this Smilebox slideshow
Create your own slideshow - Powered by Smilebox
Slideshow personalized with Smilebox

lunes, 12 de septiembre de 2011

Lo que me trajeron y lo que hicieron

Mi mamá y mi papá llegaron el martes, 30 de agosto a medianoche. Se quedarán hasta el 28 de octubre. Una visita bien larga para que sea tranquila, sin el ajetreo usual de tener que mostrarles a los huéspedes la ciudad y nuestra vida en China en tres días y dos noches.

Me trajeron Harina Pan, ron Cacique, chocolate Savoy, ají dulce deshidratado, libros, regalos a los niños, y mucho calor latino americano. Gracias a las personas que los ayudaron a conseguir mis encargos de ají dulce y ron: mi hermano Quelo, María Luisa Ríos, Lidia Coronado y Zulmy García. Saludos de vuelta a todos los que me enviaron saludos con ellos. Me hacen falta a mí también.

Con la Harina Pan mi papá ahorita está haciendo arepas, yummm. Con eso soñaba: arepas que no tengo que hacer yo. Lástima que aquí no hay queso de verdad, solo de las variedades americanas y europeas. No es que le voy a hacer fó a una arepita con queso gouda, pero !ay! con un guayanés....

En el colegio, la señora que limpia la biblioteca me regaló mazorcas de maíz. Después de darle las gracias, le pedí que me diera hojas si tenía. Creo que se sorprendió pero me dió una bolsa llena de hojas así que con esas hicimos hallaquitas. Le pusimos tocineta y ají dulce a la masa y quedó super deliciosa. Ahora si tan solo tuviese la sazón de mi abuela, podría hacerme la idea de que había regresado en el tiempo a comer mis hallaquitas con su salsa de carne. Como no tengo su sazón, ni modo, la salsa de carne fue la de Hunt's. Igual muy rico.

Hallaquitas

Mi mamá intentó hacer cachapas con las mazorcas pero aunque no salieron mal, no fue espectacular tampoco. Ella había comprado maíz tierno en un mercado para hacer las cachapas pero las dejó sobre el mesón de la cocina y la ayee las sancochó para la cena antes de que mi mamá se diera cuenta. Menos mal que ese mismo día fue el que me regalaron las otras mazorcas. Lástima que las regaladas eran blancas y desabridas, pero ni modo, a caballo regalado no se le mira el diente de maíz.

Mi papá también bien ocupado. Nos acabamos de mudar al apartamento donde estamos y por supuesto hay muchos problemitas. Mi papá ya me arregló el manubrio de las escaleras que estaba flojo y le agregó estantes a una mesa para que tengamos donde guardar las laptops. Compró tapones para los dos tubos que estaban destapados en los baños, y cuando se dió cuenta de que los sujetadores de cuero de la mesa de billar no eran de cuero sino de cartón y por eso se rompían a cada rato, los reemplazó con otros también de cartón, pero más resistentes. Encontró también donde conectar la televisión que estaba escondido y reparó un micrófono del wii que habían roto los niños. Ah, y también tumbó un nido de avispas que había en el patio y que estaba aterrorizando a la ayee. Ahora puede salir a tender la ropa afuera.

Lo único que no ha arreglado mi papá es a mi mamá (chiste viejo de familia) y el aire acondicionado que gotea por todas partes, pero ni modo, hay que dejarle proyectos para más tarde también.

Aquí estan los abuelos en el picnic del colegio, conversando en español e italiano.

En el picnic del colegio, Sept 2011

domingo, 11 de septiembre de 2011

Pasó un mes completico, ¡uy!

Pues entre vuelta y vuelta de la vida, ha pasado un mes entero sin que yo me siente a actualizar ésta bitácora. Limpié la casa virtual cambiándole la plantilla y ¡chuiz! paso un mes enterito sin darme cuenta.

Ni modo. Regreso ésta semana con varias entradas que voy a escribir ahora aprovechando que no comienzo clases de la maestría hasta el 19.

A los que están pendientes de mi mamá y papá, llegaron bien y estan felices. Nosotros muy a gusto de tenerlos en la casa. Pronto les pongo la entrada de lo que me trajeron y lo que han hecho.

Mientras tanto, una fotico para que vean donde fuimos a acampar el fín de semana antes de que ellos llegaran.


martes, 25 de enero de 2011

Torticas de arroz


A riesgo de que éste blog se convierta en uno de cocina, aquí les pongo la receta de mis torticas de arroz.

Esta es una receta que aprendí de mi mamá. Ella fue directora de los campamentos bíblicos vacacionales de mi iglesia y ésta era una receta que creo que inventó en uno de los campamentos, una vez que tenían un campamento lleno de niños, una tarde de lluvia encerrados todos y mucha hambre infantil. Mi mamá me contará la historia verdadera, pero así me quiero imaginar el origen de la receta: la inspiración de una tarde de lluvia y muchos loquitos.

Aquí tengo que aclarar que yo soy una mamá bastante floja. Como tengo ayees que me cocinan todos los días, solamente tengo que ocuparme de la cocina los sábados y domingos. En un intento de romper la adicción a los juegos electrónicos he declarado que cenamos a las 6 en punto y que una vez que nos sentamos a comer no hay más electrónicos excepto por películas, y esas sólo los miércoles cuando tienen clases de natación. (Porque los chamos no dan para más los miércoles.) La cosa es que por mi flojera teníamos tiempo que no nos sentábamos consecuentemente en la noche a cenar juntos. Luego de una semana de la vuelta a la rutina de las cenas familiares, mi hija me reclamó el sábado que eran casi las seis y no me veía moviéndome hacia la cocina.

Pues con ese reclamo - y pensando que mi nueva rutina estaba rindiendo fruto - no me quedó otra alternativa que pararme a cocinar. Claro que entonces, a las 5:33 pm, no había nada para comer. La carne estaba congelada, los únicos vegetales eran un par de repollos (coles) y una botella de salsa mejicana. Rascándome la cabeza frente a la nevera casi vacía, escuche claramente a mi mamá, "¡Torticas de arroz, muchacha!" Quedaron divinas y la cena, primorosa: las torticas, limonada hecha a mano, un coleslaw muy rico que me comí sola por supuesto, la salsa mejicana y rebanadas de jamón.

Entonces, a la receta. Nada más fácil.
  • 2 tazas de arroz cocido (preferiblemente integral)
  • 2 huevos
  • un poquito de leche, suficiente para humedecer el arroz
  • un poco de harina o maicena
  • 1 cdta de semillas de linaza molidas o de afrecho (opcional pero muy beneficioso para el intestino de mi hijo que recibe muy poca fibra)
  • sal al gusto
  • aceite
Se mezclan todos los ingredientes excepto el aceite. Quedará una masa húmeda y densa.
Se calienta el aceite en una sartén. Cada tortica es una cucharada generosa de masa. Se fríen por ambos lados. Se sirven calientes.

DSC00126.JPG

viernes, 3 de diciembre de 2010

Feliz cumpleaños, mami.



Hoy cumple años mi mamá. El mejor regalo que le podríamos dar es pasar las vacaciones en su casa en República Dominicana, pero como éste año no será, pues el segundo mejor regalo es éste, un video con sus nietos cantándole en tres idiomas.

Muchos besos, mami, nos vemos en junio. 

domingo, 2 de agosto de 2009

laquemeinspira

La uber-bloggera Jacqueline posteó una foto de su marido en flickr y las taggeó de modo muy ocurrente:
  • elquemetrajoaCanada
  • elculpabledemisdoshijas
  • elquefrenaenlacarreteraparaqueyoletomeunafotoaunavaca
Esto me inspiró, como a menudo me inspira ella, a crear mis propias categorías a mis fotos. Aquí se las pongo con espacios para facilidad de lectura.


la que se casó con mi papá
la que le da masajes a quien se deje
la que escucho en mi voz cuando le hago cariños a mis hijos
la que se baja del avión en cualquier parte del planeta y encuentra quien la conoce y la quiere

el que se casó con mi mamá
el que arregla cualquier cosa con un alambrito
el que una vez persiguió una moto en la autopista de Prados del Este para que yo viera si era Guillermo Dávila


el que me trae cada verano a vivir a 521 pasos del mar atlántico
el que me regaló dos hijos hermosos
el que me deja tomar la siesta mientras que él prepara el pie de blueberry
el que dice que para vivir sólo necesita café, cambur, a sus hijos y a su Josianita

 

el que tiene 10 años alegrándonos la vida
el que cree que eructar es lo máximo en diversión
el que quiere ser astronauta
el que ya no cree en el Niño Jesús pero sí en el Ratoncito Perez porque una vez lo vió en la cama

 

la que parí con el alma hace seis años
la que enamora a cualquiera
la que atormenta a su hermano porque lo quiere tanto que no se aguanta
la que le gustan las cosquillas, la playa, los caramelos, y los cachorritos de cuanto mamífero se le atraviese

 

la que no se ve desde el espacio eso es un cuento
la que quiero recorrer de cabo a rabo
la que tiene su contraparte electrónica que siempre digo que me va a impedir visitar la blogósfera y que normalmente puedo escalar virtualmente pero por si acaso aviso cada año


la que nunca sale en las fotos porque es la fotógrafa
la que quisiera sembrar ají dulce que sobreviva más de seis semanas
la que se regresa a China todos los años con 12 kilos de harina pan
a la que le gustan los ronquidos de su marido
la que se inspira con las super mamás de su comunidad bloguera

miércoles, 8 de julio de 2009

En media hora llegan!!!!



En media hora vamos a ir a buscar a mi mamá y mi papá, que van a pasar unos días con nosotros. Esta es nuestra visita anual y estamos muy emocionados. Michaelito quiere que su abuela le haga arepitas abombadas - que yo no hago porque no sé como - y Andreína le tiene un rompecabeza al abuelo.

A mí me van a traer Harina Pan y queso de verdad. Normalmente nos satisfacemos el antojo por queso venezolano en Miami al comienzo de nuestras vacaciones pero éste año no fuimos a Florida porque teníamos diligencias en NH. Menos mal que me lo traen. Arepitas abombadas sin queso blanco es tortura y lo sé porque en China un día en un restaurante me las sirvieron con cebollín y queso de soya. Será eso lo que llaman tortura china.



miércoles, 24 de diciembre de 2008

Adornitos Anecdotarios

Queridos lectores,
  Desde Tianjin, China, les deseamos una navidad muy feliz y muy adornada.

(Y a mí, que el niño Jesús me traiga un poquito de cursilismo dulce para poder decirles todas las cosas lindas que siento por pertenecer a ésta comunidad bloguera.)

Los Fitzianitos


Los adornos de nuestro arbolito:

Adornos

De arriba y a la izquierda alrededor del centro, con el centro de último:

  1. Osito en tela y cartón. Este es en realidad un imán que compré el primer año que nos casamos, cuando eramos muy pobres y no teníamos ni para un arbolito completo. El imán lo puse sobre una rama de pino que recogí afuera de mi casita en New Hampshire. 
  2. Bola de cristal. Ni idea de donde salió, pero es lo más feo posible. A mis hijos les encanta no sé cómo y por eso todos los años en el mero centro del árbol hay que ponerlo. 
  3. Bambalina de vidrio pintada a mano. La compré uno de los primeros años que vivimos aquí en China, en el tarantín de una organización de caridad. 
  4. Bambalina de papel maché, y nos la regaló mi suegra. Ella la compró en Noruega o Finlandia. 
  5. Cono navideño.  Es irrompible. Lo compramos en Damasco, cuando vivíamos en Beirut. 
  6. Bambalina en cloissoné. Es metal pintado con un esmalte especial. Viene del mercado Sunny Gold, en Beijing. 
  7. Angel en fieltro, que compré en Tailandia, de otra organización de caridad. 
  8. Carterita coreana. La compré en Seoul. Carísima porque todo en Corea es caro. 
  9. Lobo en madera. El primer año ese que no teníamos sino para unas ramitas de pino, mi marido me regaló éste pues su animal favorito es el lobo. 
  10. Carrito en vidrio. Nos lo regaló mi cuñada cuando pasamos un vacación conjunta en Hawaii. 
  11. Caracter chino en punto de cruz. Nos lo hizo la ayee (la señora que nos limpia.)
  12. Hombrecito de tela. Este lo compré en el Líbano, en una tienda hermosísima llamada Artesana que me gustaba mucho pero que me parecía un poco cara. 
  13. Angelito en papel. Este me lo hizo mi hija en su clase de kindergarten.

martes, 2 de diciembre de 2008

¡Feliz cumpleaños, mami!

Hola, mami. Aquí te pongo la lista de regalos que me gustaría darte hoy en tu cumpleaños:
  • 45 años más de estar casada con mi papá
  • un portal teletransportador en tu sala con el cual visitar y recibir visitas de todo el mundo
  • una Navidad en familia - todos tus hijos, tus nietos, tus nueros, tu marido al mismo tiempo
  • suficientes papeletas de unguento chino para espantar el dolor de sciática por siempre
  • Ritalina en spray para que se te haga más fácil trabajar con tus loquitos (tú decides si te la rocías tú o se la echas a ellos)
  • caminatas de madrugada conmigo
  • un café especial de los de Scott sin que te dé taquicardia ni insomnio
  • muchos apachungues y cariños de tus nietos en persona
Como no te puedo dar nada de eso por los momentos, te regalo éste post y ésta oportunidad para que todos vean lo bella que te ves en compañía de tus Fitzianitos.

Te queremos, abuelitza, ¡feliz cumpleaños!