jueves, 28 de septiembre de 2017

#muñecosdelafitzianita

Estoy enfiebrada desde junio. Al llegar a EEUU para nuestras vacaciones de verano, me estaba esperando un libro que había pedido por Amazon en enero. A Egipto nunca mandamos nada porque recibir cualquier paquete aquí es un calvario, así que el libro me estaba esperando desde su publicación en casa de mi suegra.



Primero supe del libro por medio de una muestra que vino con una revista de manualidades. Para ese entonces estaba apenas aprendiendo a hacer crochet, y mi primer intento me quedó tan mal que ni los perros querían jugar con él. Pobre connato.

Adelantamos hasta junio de éste año y ya tenía bastante práctica con las agujas, haciendo bufandas, cestas y cobijitas a cuadros. En Egipto tengo una sola tienda donde comprar hilos. Vienen de Turquía y tienen variedad, pero es una sola marca. Llegar a EEUU y ver el gran surtido de estambre fue como caer en el paraíso...hasta que me fijé en los precios. ¡¡¡¡12 dólares por una madeja!!!!! Y esa ni siquiera era la más cara. Empecé a pensar donde podría ahorrar para poder gastar en hilos.

Entonces, paseando por un Walmart, conseguí unos bollos a dólar y medio. Al principio me pareció un estambre tosco y ordinario, pero a ese precio valió la pena experimentar. Total, para aprender vale cualquier cosa.

Pues, salieron bellos los muñecos, modestia aparte. Después del primero, por cualquier excusa me acercaba a Walmart a buscar más hilos, en todos los colores y sobre todo los bollos de colores en degradé.



Y así empezó la fiebre. Ahora la búsqueda de excusas era para encontrar a quién regalárselos. Tuve la suerte que mis sobrinas en EEUU todas tuvieron bebés a la misma vez, así que nada más con ellas hice 5. 



Luego vino el 16 de julio y sentí una necesidad patriótica de hacer un muñeco tricolor con siete estrellas. Ese lo empecé la noche antes de la consulta popular y lo terminé a un par de días. Ya estaba más rápida y eficiente. Me quedó bello. Es uno de mis favoritos. 



Al regresar a Egipto, un día vino un amigo de Scott a la casa. Ya ni sé para qué vino, pero me vió tejiendo la parejita del tricolor y de inmediato me pidió uno para la novia que cumplía años en dos semanas. Tuve que terminar el encargo en Venezuela pues me tocó viajar de emergencia, y se me pasó el cumpleaños de la muchacha, por lo que le hice un compañero. Me motivaban también las ganas de no pensar mucho en los problemas que me tenían en Venezuela, y tener aguja e hilo en las manos es inmensamente relajante. 

 
No se me ocurrió tomarles una foto juntos. Aquí no se vé que los morados son los mismos.

Ya llevo 13 muñecos. El 14vo y la 15va ya están encargados. El 14vo lo estoy haciendo con un estambre que compré en Venezuela. Como con el hilo de Walmart, al principio no me gustó mucho, pero ahora me arrepiento no haber comprado más. 



Para verlos todos, visiten mi cuenta de Instagram y busquen #muñecosdelafitzianita. Y si quieren encargarme uno, me pueden escribir a fitziane arroba mac punto com. 


2 comentarios:

  1. ¡Que bueno volver a leerte por este medio!
    Son verdaderas obras de arte...
    Te voy a sugerir una...
    ¿Que una por cada miembro del Gobierno que tu y yo sabemos guindando de un árbol?
    Besos y salud

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  2. Te quedaron preciosos!!!
    A mí me pasó como a ti, ganas de aprender a hacerlos y no muy agraciados al principio... pero después no hubo quien me parara. Hice muchos y sin a quien regalarlos y nadie que se animara a comprarlos (a eso hay que agregarle que no conozco a muchas personas, así que difícil tener compradores...).
    Las lanas en todas partes son caras, aun las más sencillas y toscas, que lata por eso, pero la adicción hace que algo hagamos.
    De nuevo felicitaciones, te quedaron súper

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Ya no vivo tras la Gran Muralla Electrónica de China así que comenten mucho porque así celebro no tener más restricciones al Internet. Si tienen algún problema comentando, escríbanme a fitziane arroba mac punto com.