sábado, 6 de abril de 2013

Tres lecciones de un parque de diversiones

Estamos de vacaciones por una semana. Me quedan nada más hoy y mañana, y el lunes de nuevo a trabajar, pero ¡cómo hemos disfrutado!

Cada día de la semana hemos salido a pasear. A Andreína es mejor rodearla de amigas para que no atormente al hermano. A él no le hace tanta falta socializar. A él lo saco a pasear para que mueva más que los pulgares. Si lo dejo pasa el día completo en frente de la cónsola de juegos.

El lunes fuímos a un parque de diversiones llamado Happy Valley. Me llevé a dos vecinas para Andreina y un amigo para Michael. Además, vino mi nueva amiga mejicana con sus tres hijos. Fernanda está en la clase de cuarto grado de Andreína y son amiguísimas. Las vecinas están en sexto grado y son más grandecitas.

Al llegar al parque, la división fue muy natural. Michael, su amigo y las dos niñas (creo que a una de ellas le gusta Michael) se fueron por su lado. Andreína y yo nos quedamos con la familia mejicana. Es por eso que Andreína sale en todas las fotos.

Aprendí tres cosas:
  • Cuando un parque está vacío le falta energía y emoción. Ese parque estaba bastante solo porque fue día de semana para los chinos. Justamente escogimos ir cuando nosotros estábamos de vacaciones y los chinos no para que no hubiese colas en las atracciones, pero francamente, la próxima vez vamos un fin de semana normal y aceptamos el precio de esperar un poco más para montarnos. 
  • Soy aguada y mediosa. No me gustan las montañas rusas ni otros aparatos parecidos. Yo, fotógrafa en el parque. Me monté una vez con Andreína en una de esas tacitas que dan vuelta y me pareció eterno el turno. No, eso no es conmigo. Esa tacita fue la última vez que me monto en un aparato de esos.
  • Tengo que practicar más con ésta cámara nueva. Me gusta mucho, pero no sé operarla. La camarita en el iPhone me tiene mal acostumbrada con lo fácil que es. Con ésta cámara grande, tengo que pensar. Hmmmmm. 

Aquí una cajita feliz con las fotos, pero antes, mi foto favorita del día. Valió la pena la mareada por disfrutarla con mi hija.






Click to play this Smilebox slideshow
Create your own slideshow - Powered by Smilebox

3 comentarios:

  1. Pues para no manejar bien la cámara las fotos son muy buenas!!!
    Yo no me montaría en uno de esos artilugios ni de broma!
    ¿No viste el pajarito espirituoso del "verde"? jajaja
    Besos y salud

    ResponderEliminar
  2. Gracias, Genín, pero de veras que necesito practicar más. Buena excusa para llevar a mis hijos al parque de nuevo. Les digo que el precio de la entrada es dejarse fotografiar, porque ellos nunca quieren modelar para mí.

    ResponderEliminar
  3. Creo que la foto de Andreina esta buenisima. Yo tambien tengo una camara nueva a la que no termino de agarrarle el pan.
    Besos Fitz!

    ResponderEliminar

Ya no vivo tras la Gran Muralla Electrónica de China así que comenten mucho porque así celebro no tener más restricciones al Internet. Si tienen algún problema comentando, escríbanme a fitziane arroba mac punto com.