miércoles, 16 de enero de 2013

2 embajadas, 4 pasaportes, 8 horas laborales y lo que vino antes

Hoy fuimos a Beijing a hacer diligencias para los pasaportes de los cuatro. Ayer en la noche pensé que estaría escribiendo la entrada sobre las diferencias en el tratamiento que nos brindarían en la embajada americana y la venezolana, pero eso fue antes de levantarnos de madrugada y encontrar que se nos metieron ladrones a la casa mientras dormíamos.

En nuestro centro residencial habían robado a unos compañeros de trabajo y a la familia de uno de nuestros estudiantes el año pasado. Igual que a nosotros, de noche mientras dormían entraron por una puerta trasera y salieron llevándose todos los electrónicos portátiles. Desde entonces habíamos guardado todo de noche, trancado todas las puertas y ventanas y cerrado las cortinas. Justamente anoche Michael y Andreína sin razón dejaron sus laptops sobre el sofá. Como estaban cargando sus iPods, esos estaban conectados a las computadoras.

Cuando me levanté, bajé a desayunar y a guardar el dinero que anoche había sacado del banco porque lo necesitaríamos para las diligencias. No lo encontré y pensé que había estado distraída en el cajero y había perdido el dinero camino a casa. No fue hasta que Andreína empezó a buscar su iPod que nos dimos cuenta que no estaban las dos computadoras de los niños, sus ipods ni todo el efectivo en nuestras carteras, incluyendo un poquito que nos había sobrado de Malaysia y Singapur.

A todas estas muy pendientes de que no podíamos perder las citas con las embajadas. Llamamos a la gerente de personal del colegio y ella se encargó de llamar a la policía. Hablamos con ellos desde el tren a Beijing por medio de su traducción. Yo de broma pude explicarle al chofer y la ayee (la doméstica) lo que había pasado.

Hicimos nuestras diligencias en la capital muy conscientes de la suerte que tuvimos que sólo se llevaron cosas materiales. En ambas embajadas nos trataron bien, pero para el pasaporte venezolano tengo que esperar dos meses y para el americano sólo dos semanas. Todos estamos bien aunque con espíritus deprimidos.

Scott está furioso de que alguien invadió su territorio. Los niños están tristes de haber perdido sus aparatos, y sobre todo Michael que es un nerd de primera orden. Yo lo que estoy es aliviada. Ya me hurtaron la casa. Había pasado el año preocupada pensando que nos robarían como a los vecinos, pero, ya pasó y salí de eso. Es como estar vacunada. Ahora que sean ladrones varicélicos y que no vuelvan.

La foto tomada hoy frente a la embajada venezolana. El árbol de Navidad lo reciclaron para celebrar el año nuevo chino. Por cierto que este año que viene es el de la serpiente, mi signo zodiacal. Ya me habían dicho mis asistentes que en el año de uno hay que cuidarse, pero cónchale como que empiezo temprano. Todavía falta un mes más del año del dragón. Ni modo, a ponerme las pantaletas rojas en la víspera del año.

4 comentarios:

  1. Bueno, al menos no les ha pasado nada a ustedes porque ya sabes que muchas veces cuando se meten en las casas con gente, les hacen perrerías para que digan donde tienen las cosas de mas valor. Yo no se porqué pensaba que en china había mas seguridad, en fin, consuélate pensando como está la cosa en Venezuela...
    Espero que ahora te toque la lotería para comprarte todo lo que te han robado y mejor calidad si es posible...jajaja
    Besos y salud

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siempre nos habíamos sentido segurosHay poco crimen aquí. Lástima que nos tocó a nosotros ser la excepción a la regla.

      Eliminar
  2. Me imagino como se siente tu esposo, es como si te hubieran violado,porque se metieron dentro de tu privacidad, gracias a Dios no les paso nada, y como dice GENIN menos mal que no fue en venezuela, lo material se recupera, pero se que da una RABIA. saludos y que olviden pronto este mal trance

    ResponderEliminar
  3. Fitz, que SUSTO! Que bueno que estaban dormidos y que nadie se desperto en el proceso, hubiera sido peor aun.

    Mi pasaporte venezolano se vencio y tengo que ir a Vancouver a renovarlo... Not looking forward to that!!

    ResponderEliminar

Ya no vivo tras la Gran Muralla Electrónica de China así que comenten mucho porque así celebro no tener más restricciones al Internet. Si tienen algún problema comentando, escríbanme a fitziane arroba mac punto com.