jueves, 29 de diciembre de 2011

Navidad en Tianjin


Nosotros celebramos Navidad en familia, preservando muchas de las tradiciones de nuestros dos países, EEUU y Venezuela. El 24 de diciembre es para cenar. Nos esmeramos con la mesa y la comida. A veces invitamos amigos, pero preferimos comer en familia. En la mesa destaca el pavo (EEUU), ensalada de gallina-pollo y pudín de batata (Venezuela.)


El 25 es para despertarnos a abrir los regalos que trae el Niño Jesús y que esperan bajo el árbol. Los dos últimos años hemos asistido a la misa de Navidad en la catedral católica de Tianjin, Xi Cai Jiào Táng. Fue construida en 1913-1914 por misioneros franceses y se encuentra en una zona central de la ciudad. La catedral está rodeada de centros comerciales y hoteles de lujo, y queda justo al final de un bulevar peatonal muy famoso y concurrido en Tianjin.

Los chinos ven la Navidad como una fiesta para los niños y los jóvenes, y se molestan si uno les trata de explicar que aunque sea muy comercial ahora, la Navidad comenzó para celebrar el nacimiento del Niño Jesús. No entendí hasta éste 24 en la noche porque les parecía tan ajeno.

Por primera vez en los cuatro años desde que se creó la congregación angloparlante de la Catedral Xi Cai, ofrecieron misa el 24 en la noche a las 7. Cenamos temprano para llegar con tiempo, pensando que comeríamos el postre en Starbucks. A dos cuadras de la iglesia estaba bloqueado el paso y el taxi no pudo seguir. Sorprendidos, pero no tanto porque es China, decidimos caminar las dos cuadras. Al fin y al cabo teníamos 30 minutos antes de que empezara la misa. Resulta que los andamios que bloqueaban la boca calle que da a la iglesia continuaron por otra cuadra más, llegando a la avenida principal donde nos esperaba un bululú impresionante.

En Nanjing Lu estaba como mínimo la mitad de la población de la ciudad, paseando, comprando chucherías y perolitos de los buhoneros, mirando y dejándose mirar. Muchos portaban sombreros de Santa Claus, máscaras de carnaval, orejitas de Mickey Mouse y hasta cachos rojos de diablo. El número de personas caminando fue impresionante. No tomé ni una sola foto por no soltarle la mano a mi hija, que por cierto había votado por ir a misa el 25 para no perderse de un show que iban a mostrar en la televisión. La muy bella no nos dijo "I told you so" hasta el final de la aventura.


Para adelantar contra la multitud tuvimos que dar codazos y empujones. Así luchamos por los 600 metros a la entrada de la iglesia, solo para encontrar que la plaza estaba cerrada. Nos devolvimos para entrarle por otro lado, otros 600 metros de rudo empujón, pero también estaba cerrado el paso. Los policías parados ahí nos dijeron que podríamos entrar por el tercer lado, pero ya eran las 7 y 20 y nos dimos por vencidos. Por ese tercer lado donde nos mandaban no había tanta gente, pero sería el lado más largo y no quisimos seguir. Ni modo, le escuchamos a Andreína el "I told you so" (Se los dije) y nos regresamos a casa a esperar al Niño Jesús.



Pensamos que el paso estaba bloqueado porque están uniendo dos líneas del metro a poca distancia de donde está la iglesia, porque pensar que fuese para evitar que la gente fuera a misa nos pareció paranoico. Pero resulta que sí fue. Nos dijo una italiana que tiene mucho tiempo en Tianjin que la calle la cierran en Nochebuena porque presuntamente se acercan muchos curiosos a la iglesia. O sea que es para protegernos a los cristianos. Si hubiésemos por fin llegado al otro lado donde nos dijo el policía, hubiésemos podido entrar. La misa y que quedó muy linda.

Gracias, pues, señores del gobierno por protegerme de los curiosos. El año que viene vamos a la misa navideña de día, no vaya a ser que les peguemos ésta loca fe a los muchachos vestidos de diablos en Navidad.



La catedral de Xi Cai, de día, como la espero ver el próximo 25 de diciembre.





3 comentarios:

  1. Que cosas mas raras pasan en China...
    ¡Feliz año!
    Besos y salud

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  2. A mi me encanta ver y... hacer cosas diferentes. Cada país es diferente y aun dentro del mismo país la manera de celebrar hay diferencias. Lo que no me gusta son los amontonamientos de gente porque me parece que me voy a perder y si ando con los chamos... mucho menos. Acabamos de recibir el libro y la tarjeta. Que sorpresa tan bella, no hay palabras para expresar nuestro agradecimiento. Quelo se agarro el libro y se encerró a leerlo, tu papa la tarjeta y yo, de cachifa preparando el desayuno. La "remodelacion" del Apto. continua. Asi que tengo que alimentar a los 2 obreros. Besos y bendiciones

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  3. Hola Fitziane! Feliz Año! Que post más entretenido, y que relato más curioso. Jamás imaginé que cosas así pudieran ocurrir jajaja.

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Ya no vivo tras la Gran Muralla Electrónica de China así que comenten mucho porque así celebro no tener más restricciones al Internet. Si tienen algún problema comentando, escríbanme a fitziane arroba mac punto com.