lunes, 2 de octubre de 2006

Arepas chinas

Arepas chinas

En mi casa, la arepa es una exquisitez que reservamos para los domingos. Es porque el abasto más cercano donde comprar harina pan nos queda a cuatro mil kilómetros. De Tianjin a Caracas, hay por lo menos cuatro aviones. La última vez que compré fue en Miami en junio. Conseguí doce kilos a dólar y piquito. Si estiro cada paquete para que me dure un mes, tengo un año de arepas dominicales.

Mi hija de casi cuatro años tomó ésta foto. A ella le encanta ayudarme a hacer arepas. No la dejo mezclar la masa porque desperdicia mucha harina, pero sí puede hacer sus bolitas y aplastarlas. Ya hasta está dándoles más formita, pero tienen que ser pequeñas pues las más grandes no las puede controlar. No importa, porque a ella no le gusta comérselas, sólo hacerlas. Menos mal que a mi hijo sí le gustan.

Mi hijo es muy particular para comer, así que estamos encantados que una de las cosas que sí come es arepa. Para aumentarle la fibra diaria, le agrego 1 cucharadita de semillas de linaza molida. Una cda. de semillas de linaza contiene más fibra que una taza de avena, y además tienen grasas lipidowachiwachi que son muy buenas para la salud. Total que las arepas me salen con chispitas marrones. La primera vez que se las hice les puse apenas un pellizquito y me hice la boba para que no se diera cuenta de que tenían las chispitas, pero como se las comió con el mismo apetito de siempre ahora le aumente la linaza a una cucharadita.

Mi hermana me dice que uno puede hacer arepas con harina de maíz sin precocer. Que tengo que cocinarla como para funche y luego usar esa masa para formar las arepas. No lo he tenido que poner a prueba todavía, pero aquí en Tianjin venden bastante harina de maíz amarilla con la que podría experimentar. Mi mamá me sugirió agregarle a la masa de arepas un calabacín licuado, también para aumentarle el contenido de fibra. Supuestamente salen verdes. No lo he intentado tampoco todavía, aunque tal vez lo haga para el día de San Patricio, el cual celebran los irlandeses con el color verde. El problema es que si es verde, mi hijo no se lo come y con cada granito de harina pan contado, no me arriesgo a desperdiciarla.

Lucrezia Adams se quejaba de que ya no había diversidad de arepas como antes, pero aquí, a cuatro mil kilómetros de las oficinas de El Universal por lo menos la idea de tres diferentes arepas hay.

1 comentario:

  1. No me imagino viviendo sin arepa!!! Afortunadamente aquí en Montreal la consigo en el abasto de la esquina!!
    Muy interesante tu blog.
    Tiby

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Ya no vivo tras la Gran Muralla Electrónica de China así que comenten mucho porque así celebro no tener más restricciones al Internet. Si tienen algún problema comentando, escríbanme a fitziane arroba mac punto com.