jueves, 4 de noviembre de 2010

La anti-hipocondríaca



En algun largo momento de mi niñez, aprendí a temerle a la hipocondría. Seguramente alguien fue hipocondríaco en mi familia. Si supe quién, ya se me olvido. En cualquier caso, el mensaje quedó firmemente grabado en mi mente: No hay nada que cause más pérdida de glamour que la hipocondría.

Y el glamour viene ante todo.

Por eso es que aunque el dolor de cabeza me ponga ciega y sólo se me quite tras una larga siesta en una habitación quieta y oscura, no es una migraña. De ninguna manera. Me niego a sufrir de migrañas.

Por eso es también si me duele la cintura es apenas un dolorcito, no importa que no pueda caminar sino doblada. Aunque han sido tres días desde que me lesioné y todavía me cuesta estirarme, no es nada. Eso se pasa ahora mismo.

De veras, no es nada.

5 comentarios:

  1. A mi me da la impresión de tu no eres nada hipocondríaca, mejor que te vea un medico que andar padeciendo dolores ¿No?
    Besitos y salud

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  2. Tienes que cuidarte, deberias ir al médico.

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  3. Fitzy... si no te has puesto derecha todavía... ve a un médico, porfa.

    Besitos!

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  4. Si tienes a Dr. Wang que te chequee, ¿no crees que sería mas practico que andar doblada que el jorobado de nuestra Señora y para colmo sufriendo con el dolor? No creo que eres hipocondríaca sino masoquista. Con la llovedera se me han acentuado los dolores (por la hum/edad) y me estoy poniendo la crema Magica y los parchos que me mandaste. Dios te bendiga y te alivie los dolores pronto. They are no fun at all! TQM

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  5. Yo soy de las que odio tomar medicamentos, es mas tengo que estar muriendo para hacerlo. Por que si no las olvido por años en la mesa de noche.

    Que te mejores pronto de de ese "casi nada" dolor.

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Ya no vivo tras la Gran Muralla Electrónica de China así que comenten mucho porque así celebro no tener más restricciones al Internet. Si tienen algún problema comentando, escríbanme a fitziane arroba mac punto com.