sábado, 22 de marzo de 2008

Huequito musical

Mi hermano viene a visitarme. Llega el miércoles. Mi hijo está emocionadísimo pues el tío Quelo, ¡hace magia! Mi marido está contento porque ambos son super aficionados del beisbol. Antes de que mi hermano se vaya comienza la temporada de beisból chino y el estadio queda a dos cuadras. Mi hija que está contenta aunque no sabe quien es el tío Quelo, pero está confiada que se lo va a ganar con la primera sonrisa. Yo estoy feliz porque viene a visitar mi hermano y porque me trae un cuatro. (Eso lo tuve que cambiar. Originalmente lo del cuatro estaba primero, sorry Quelito.)

Le he tenido ganas a un cuatro desde hace tiempo. Tengo casi 12 años que salí de Venezuela, y la gente me pregunta que es lo que más me hace falta. La respuesta siempre es la comida y la musicalidad. No es tanto la música que añoro, pues hay tantos tipos diferentes y la mayoría la ponen los vecinos a todo volúmen. El silencio relativo de mi mundo anglosaxón es bienvenido. Lo que sí me hace falta es tener toda esa música al alcance de la mano.

Tal vez es porque siempre estuve envuelta en un ambiente musical, sobre todo desde la universidad hasta que me casé y salí del país. Pasé casi diez años cantando con los coros de Alberto Grau y María Guinand. Con ellos montamos muchas obras sinfónico corales con la Orquesta Juvenil Simón Bolívar. Mis amigos de esa época eran casi todos orfeonistas, y muchos terminaron completando carrera musical. Un cuatro en esa época nunca estaba lejos. En manos de otros, pero cerca.

Yo aprendí a tocar cuatro de niña con mis primas y a diferencia de ellas mi desempeño permaneció a nivel infantil. "Compadre Pancho" y "Patito Bonito" eran mis dos piezas favoritas. Quiero decir, mis dos piezas punto. Cada vez que agarraba el cuatro intentaba por algunos minutos "Brisas del Mar". Nunca pasé de la tercera página del Manual de Cuatro para Principiantes que entonces se compraba en el kiosko de la esquina - y que ojalá acompañe el cuatro que me trae mi hermano.

Poco después de salir de Venezuela empecé a preguntarme dónde estaban los músicos de los otros países. Por supuesto que los veo en concierto y en la televisión, los escucho en la radio y en mi ipod, pero ¿dónde está el percusionista y el equivalente al cuatrista? ¿Dónde están los coralistas que se paran a cantar en cualquier esquina, cafeteria, corredor? ¿Dónde están las corales de los bancos y de las facultades? ¿Dónde están los guataqueros y los que tocan de oído? De eso no he encontrado todavía. Tengo como un huequito musical en el alma que ojalá algún día pueda llenar con mi nuevo cuatrico.

A mí no me sorprende el éxito de Gustavo Dudamel. Lo que me sorprende es que no haya muchos muchos músicos venezolanos más con el mismo éxito mundial.

18 comentarios:

  1. Si algun dia vienes a trabajar a Galicia no tendras problemas para encontrar gente como la que describes. Mi mama era coralista en Caracas y aqui ya consiguio una Coral cerca de la casa y ha hecho varias presentaciones y por lo que me he dado cuenta hay muchas mas en la ciudad. Ademas las universidades tienen Tunas y hay un lugar que es una nota donde los jueves por la noche van estududiantes del Conservatorio y gente que estuvo y esta en tunas y se pasan la noche cantando, es sabroso oirlos y cantar con ellos. No se si en otras partes de España sera asi pero me imagino que si. Claro que nunca es como en Venezuela eso es cierto falta algo de la alegria de la musica. Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Lo más cercano que hemos estado de musicalización familiar es asistir a conciertos de mis sobrinos en el Colegio Emil Friedman...casi todos tocan o cantan algo!
    Paola es la que en esta casa tien una voz de oro... la cual no ha comenzado a explotar (para que no se canse...!!!) En el colegio ya hizo llorar a muchas con su versión de Serenata Guayanesa con la canción del dia de la bandera... Quiero ser un papagayo volador multicolor....!!!! 'Besitos.. te veo muy activa estos días! Debe ser por la emoción de la pronta visita familiar!

    ResponderEliminar
  3. Gracias Rosa, por la invitación y por responder tan pronto. ¿Cómo andas? Siento que tengo tiempo sin visitarte. Eso tendré que remediarlo pronto.

    Tulip: El Emil Friedman es ejemplo de lo que digo, así como también la escuela de música Llamozas. Pon a Paola en la escuela de música. Tenemos muchas en Caracas. Yo nunca lo hice y ahora me arrepiento.

    Lo de la frequencia debe ser la primavera que está llegando con pocas ganas - las de la primavera porque nosotros estamos desesperados. El fín de semana pasado ví un manzano cubierto con florecitas...!de papel! Otro que está igual de desesperado. Le tomé una foto. Está en mi flickr.

    A los demás: Si no son venezolanos, tal vez no conozcan el cuatro. Se trata de un instrumento de cuatro cuerdas, descendiente de la guitarra española.

    Léan aquí un interesante artículo con video sobre el cuatro.


    P.D. ?Se nota que acabo de aprender a poner estos links en los comentarios?

    ResponderEliminar
  4. No me funcionó el link a mi página flickr. ?A ustedes? Sin complicaciones de programacion, la direccion es www.flickr.com/photos/fitziane.

    ResponderEliminar
  5. Tesoro mio tu abuela y yo te cantabamos antes de nacer. Comenzaste tus clases de música y tocaste con la orquesta de la Sra Schutmaat, tuviste clases de piano hasta que me hiciste regalar el piano. Cantaste en el corode la iglesia y en la coral del Fortique antes de entrar a la USB y de alli en adelante tu garganta fue el pasaje que te llevó por el mundo hasta cantarle 3 veces al Papa Bueno. Aparte de todas las aventuras corales incluyendo el regalo de cumpleaños que me hicieron como coralista # 64. En el Libano cantabas en un coro y Michaelito escuchaba los conciertos fascinado hasta que decidió que podía acompañar a los solistas a voz en cuello y hasta hizo su debut en el escenario gateando de un lado a otro. Recuerda que él "hummed" los himnos antes de poder hablar y tenía sus favoritos. Eso se lleva en la sangre. Has dirigido coros de niños pero nunca te escuché decir que querías un cuatro o que quisieras tocarlo. Me encanta que puedas hacerlo ahora. Dios te da los deseos de tu corazón. Si tu vida ha sido la música ¿cómo no ha de hacerte falta? TQM y estoy feliz que Quelo te lleve tu cuatro.

    ResponderEliminar
  6. Ampliando lo que dice Rosa, toda España es una pura música, porque en cada Provincia tienen su especialidad o muchas, no te exagero si te digo que en Valencia hay cientos de bandas de música y todo el mundo toca un instrumento y de ahí, por todas partes, hasta las Canarias, Beleares, Cataluña, todas las Provincias sin excepción. Lo cual es natural, de alguna parte le tiene que venir a Venezuela la afición a su maravillosa música.
    Que te lo pases muy bien en la visita tocando tu cuatro, y...sin tocarlo...jajaja
    Salud, Genín

    ResponderEliminar
  7. Es cierto, esto de la musicalidad nos viene de la Madre Patria. Yo me traje mi cuatro y no lo he tocado aún!
    Besos, Fitzi y disfruta mucho la visita de Quelo.

    ResponderEliminar
  8. Felicitaciones por ese regalo tan deseado y por ese curriculum de artista que ha acotado tu mamá
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  9. Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.

    ResponderEliminar
  10. Gracias, mami, tremendo resumen!!

    Genín, a España fuí con una coral de voces blancas y tienen razón, encontramos muchos músicos. Lástima que no me hay tocado vivir en un país con la misma tradición musical arraigada como la de ahí.

    Maritza, verdad que le quedó muy lindo el curriculum a tu tocaya. Ella sabrá pues me llevó a por lo menos la mitad de los conciertos y los ensayos!

    ResponderEliminar
  11. Holaaaa, querida Fitziane, te imagino con una estudiantina de cuatro, te lo propones y ya y es cierto lo que te cuentan de la música en España, aqui hay corales en todos los barrios o asociaciones de vecinos, bandas de música. conservatorios, conciertos, hay gente que canta en los bares típicos asturianos que aqui se llaman chigres, hasta hay chigres donde cuelgan carteles de "prohibido cantar", cuando yo era pequeña en el pueblo todos cantaban cuando andaban por el campo.

    Besosssssss

    ResponderEliminar
  12. A mi me encanta cantar (con o sin afinación) y a pesar de la facilidad que alguna vez tuve para moverme en los trastes del cuatro o la guitarra, me confieso FLOJAZA!

    Por si las moscas aquí un link que consegui para ti (sin tecnología)

    http://www.musicallanera.net/manual_de_cuatro/manual.htm

    BESITOS CUATREROS (jijiji)

    ResponderEliminar
  13. Vecina: prohibido cantar!!!! Para alla quiero ir entonces, aunque no iré a los bares donde tengan esos avisos. Quiero dejar un rastro de tales avisos cuando pase, de tanto cantar. ;')

    Jota cuatrera: gracias por el dato, lo voy a buscar en el colegio pues estoy saliendo ahorita. Ya te contaré.

    P.D. Para que te salga el link como link, sólo tienes que escribir antes de la dirección y al final.


    http://www.musicallanera.net/manual_de_cuatro/manual.htm

    ResponderEliminar
  14. Josianne!
    Que emoción cuando viene de visita y además traen cosas chéveres que uno añora. Yo siempre me espero las chucherías de rigor por ejemplo.
    Si somos un país tan musical y eso lo añoro yo también. Yo que estuve en corales y estudié teoria y solfeo y todo eso...pero no lo terminé. Yo iba a los conciertos de la Juvenil en el Teresa Carreño con mis amigos y conocía a muchos de los de la orquesta, como me hace falta eso!!! Aquí un concierto así es carísimo y cuando vas hay puros señores y señoras mayores porque ellos son los que pueden pagar.
    Nosotros tenemos un cuatro y yo se tocar mas o menos lo mismo que tu! Compadre Pancho, Niño Lindo, Barlovento, Corre Caballito. En casa de mi abuela nos reuniamos todos los tíos y primos y siempre había alguien tocando el cuatro, maracas y cantando, que fino!
    Que disfrutes tu cuatro cuando llegue!!!

    ResponderEliminar
  15. Dariela: te has dado cuenta de lo horrible que es la letra de Compadre Pancho? Se lo estaba traduciendo a mi marido y entonces me di cuenta del tema - al Compadre Pancho lo dejó la mujer por el plumero y le dejó a la hija para que la cuidara él!!! Good grief!!!!

    ResponderEliminar
  16. Oye, la verdad no me había dado cuenta... que mala onda. Y dejó a la hijita!!! Pero no fué el pulpero? Osea, el que vende el pulpo?? jajaja

    ResponderEliminar
  17. Tienes razon fué el pulpero, pero creo que el pulpero es el que vende en el abasto.

    ResponderEliminar
  18. Cada vez que oigo una coral se me pone el corazón chiquitico ya que mi mama canto por muchos anos en varias corales.
    De pequeña el “niño Jesús” me trajo un cuatro porque mi mama soñaba con que lo tocara y cantáramos juntas... con lo que no contó es que iba a salir con las cualidades musicales de mi papa (ni voz ni oído) por lo que siempre terminé solo viéndola mientras ella cantaba. El cuatro lo traté de tocar un par de años pero no pase del “Compadre Pancho” ni el cambur pintón.

    Que disfrutes mucho tu cuatro!

    ResponderEliminar

Ya no vivo tras la Gran Muralla Electrónica de China así que comenten mucho porque así celebro no tener más restricciones al Internet. Si tienen algún problema comentando, escríbanme a fitziane arroba mac punto com.