

Nuestro vecino australiano (y piromaníaco como estamos todos) compra fuegos artificiales para lanzarlos anoche. Mi otro vecino - el fotomaníaco - tomo la foto. Tod siempre tiene fotos con perspectivas interesantes. Visítenle la cuenta de flickr para que vean.
Ayer fué el quinto día del año nuevo. Es la noche para espantar a los xiao ren, los malos espíritus, y por lo tanto hay que lanzar muchos fuegos artificiales. Debe ser que los xiao ren son muy tercos, porque desde la víspera del año nuevo los están espantando con triquitraquis. En realidad no me importa porque nos gusta el estruendo y el olor a pólvora, y si no me creen, véanle la cara de alegría a Andreína.
Hoy los maestros nuevos del colegio nos brindaron una fiesta Tex-Mex. Yo fuí de Mex, con mi bolerito de mariachi que me mandé a hacer para Navidad, cuando canté las rancheras más feas de la musicología mejicana. Como en diciembre no tenía fotos, aquí se las monto.El sábado a medianoche llega el año del jabalí. Será una noche de estruendo y ruido, pues hay que espantar a los demonios y la mala suerte con triquitraquis. Hoy es el año nuevo chiquito y comenzarán los fuegos artificiales aunque me dice la Dra. Wang que se están poniendo muy caros y que habrá que guardarlos para el sábado.
A mi me encanta el año nuevo chino. Hay una emoción en el aire que hasta se le contagia hasta a una extranjera analfabeta como yo. Los chinos le tienen nombre: fiebre de año nuevo. (Cuando me acuerde como se dice, compartiré.) Tenemos una semana de vacaciones por el año nuevo, y me gusta disfrutarla aquí en Tianjin, entre la fiebre y los fuegos artificiales. Este año me voy a perder la noche principal porque vamos a esquiar. Es lo único malo del viaje. Disfrutaremos mucho en la montaña, pero como estamos lejos del pueblo, nos perderemos el espectáculo sonoro.
Pero no importa. La celebración dura dos semanas. Hay triquitraqui y tumbarancho para rato.
(Ajá mamá, ya te escucho diciendo que soy una loca porque a tí con la noche del 31 te sobra. No te puedo explicar porque es diferente. Tendras que venir a visitarme para ver.)